Un hombre se atrinchera en una caseta con una garrafa de gasolina y amenaza con quemarse a lo bonzo en Asturias
Un negociador de la Guardia Civil trata de disuadirle en su actitud y él se niega a salir después de 15 horas hasta que le escuche el alcalde. Varias patrullas, servicios sanitarios y bomberos se han desplazado a la zonaEl hostelero que se 'crucificó' en Asturias en protesta por el cierre de su gastrobar lleva su 'batalla' a los tribunales Un hombre de 59 años se ha atrincherado en una caseta de aperos provisto con una garrafa de gasolina, en el concejo asturiano de Grado, y se niega a salir hasta que “le escuche el alcalde”. Ni las súplicas de su mujer, ni las conversaciones que está manteniendo un negociador de la Guardia Civil le han disuadido, 15 horas después de iniciado el encierro, para que no cumpla su amenaza de quemarse a lo bonzo. La esposa se personó en las dependencias de la Guardia Civil de Grado ayer, martes, pasadas las ocho de la tarde para pedir la ayuda de los agentes. Les comunicó que su marido se había encerrado en una caseta de las inmediaciones de los depósitos de agua de la localidad y que portaba una garrafa de gasolina, amenazando con quemarse “si no era escuchado por el alcalde del municipio”. El hombre mantiene su amenaza Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil de Grado, así como de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC) junto al negociador de la Guardia Civil de la Zona/Comandancia de Asturias. Además, se alertó a los servicios sanitarios y a los Bomberos que permanecen en la zona. El negociador ha podido hablar con él durante varias horas, pero sigue negándose a abandonar su encierro. La caseta está ubicada en una zona aislada “A las 11horas de esta mañana, la situación continúa en las mismas condiciones”, ha señalado un portavoz de la Oficina Periférica de Comunicación (OPC) de la Guardia Civil de Asturias. El hombre se ha encerrado en la caseta ubicada en una zona conocida como Molino de Agosto y, según fuentes oficiales, al tratarse de un paraje aislado “permite valorar la situación exenta de riesgo para terceras personas”, han ratificado las mismas fuentes.

Un negociador de la Guardia Civil trata de disuadirle en su actitud y él se niega a salir después de 15 horas hasta que le escuche el alcalde. Varias patrullas, servicios sanitarios y bomberos se han desplazado a la zona
El hostelero que se 'crucificó' en Asturias en protesta por el cierre de su gastrobar lleva su 'batalla' a los tribunales
Un hombre de 59 años se ha atrincherado en una caseta de aperos provisto con una garrafa de gasolina, en el concejo asturiano de Grado, y se niega a salir hasta que “le escuche el alcalde”. Ni las súplicas de su mujer, ni las conversaciones que está manteniendo un negociador de la Guardia Civil le han disuadido, 15 horas después de iniciado el encierro, para que no cumpla su amenaza de quemarse a lo bonzo.
La esposa se personó en las dependencias de la Guardia Civil de Grado ayer, martes, pasadas las ocho de la tarde para pedir la ayuda de los agentes. Les comunicó que su marido se había encerrado en una caseta de las inmediaciones de los depósitos de agua de la localidad y que portaba una garrafa de gasolina, amenazando con quemarse “si no era escuchado por el alcalde del municipio”.
El hombre mantiene su amenaza
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil de Grado, así como de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC) junto al negociador de la Guardia Civil de la Zona/Comandancia de Asturias.
Además, se alertó a los servicios sanitarios y a los Bomberos que permanecen en la zona.
El negociador ha podido hablar con él durante varias horas, pero sigue negándose a abandonar su encierro.
La caseta está ubicada en una zona aislada
“A las 11horas de esta mañana, la situación continúa en las mismas condiciones”, ha señalado un portavoz de la Oficina Periférica de Comunicación (OPC) de la Guardia Civil de Asturias.
El hombre se ha encerrado en la caseta ubicada en una zona conocida como Molino de Agosto y, según fuentes oficiales, al tratarse de un paraje aislado “permite valorar la situación exenta de riesgo para terceras personas”, han ratificado las mismas fuentes.