Satélites secretos rusos: el oscuro enigma que dejaron en el cielo
Tres satélites rusos ultrasecretos están dando de qué hablar tras liberar un objeto misterioso a 585 kilómetros sobre nuestras cabezas. Fue el primer lanzamiento espacial del Kremlin este año, desde el cosmódromo de Plesetsk, y ahora los rastreadores espaciales y la Fuerza Espacial estadounidense están en alerta. Esto es real, y está ocurriendo en la […]
Tres satélites rusos ultrasecretos están dando de qué hablar tras liberar un objeto misterioso a 585 kilómetros sobre nuestras cabezas. Fue el primer lanzamiento espacial del Kremlin este año, desde el cosmódromo de Plesetsk, y ahora los rastreadores espaciales y la Fuerza Espacial estadounidense están en alerta. Esto es real, y está ocurriendo en la órbita terrestre. ¿Qué están escondiendo los Kosmos 2581, 2582 y 2583?
Satélites secretos rusos: el lanzamiento que encendió las alarmas
El 2 de febrero, un cohete Soyuz-2.1V despegó de Plesetsk, en el gélido noroeste de Rusia, con tres satélites clasificados: Kosmos 2581, 2582 y 2583. Los dejaron en una órbita casi polar a 585 kilómetros, un punto estratégico para observar la Tierra desde lo alto. Hasta ahí, todo normal, porque Rusia lanza Kosmos como si fuera cualquier cosa. Pero en marzo, la cosa se puso rara: un cuarto objeto apareció en escena, y estos satélites no están jugando a las escondidas.
¿Espías espaciales o algo más?
Jonathan McDowell, un astrónomo del Harvard-Smithsonian que vive rastreando el espacio, vio algo curioso: los satélites están haciendo “operaciones de proximidad”, maniobras cerca de otros objetos en órbita. El 18 de marzo, la Fuerza Espacial catalogó un nuevo objeto que parece haber salido de Kosmos 2581. ¿Qué pasa aquí? Podría ser que estén practicando cómo acercarse a otros satélites: para espiarlos, arreglarlos o, quién sabe, incluso para desactivarlos. Es como un thriller espacial a 585 kilómetros de altura, y el objetivo sigue siendo un enigma.
Space Force have cataloged a new object associated with the Kosmos-2581/2582/2583 launch. It may have separated from Kosmos-2583 on Mar 18.
— Jonathan McDowell (@planet4589) March 19, 2025
¿Qué es ese objeto misterioso?
Rusia no suelta palabra sobre estos Kosmos, así que los expertos están en modo detective. El objeto podría ser un experimento militar, como un mini satélite para inspeccionar o un blanco de práctica para disparos orbitales. Otros dicen que tal vez sea tecnología de acoplamiento, para que los satélites trabajen en equipo. Hay quien apuesta por una carga científica, aunque eso suena menos jugoso. ¿Un accidente? Puede ser, pero una fragmentación accidental dejaría más pedazos, y aquí solo tenemos un objeto limpio. Sea lo que sea, está bailando en órbita con los tres Kosmos, y todos quieren saber más.
Esta no es la primera vez
Lanzar satélites en grupos de tres no es exclusivo de Rusia. Estados Unidos usa tríos en su Sistema Naval de Vigilancia Oceánica, y China hace lo mismo con los Yaogan, ambos para espiar señales desde el espacio. Rusia ya tuvo sus momentos raros, como con el Kosmos 2499, que se partió en 2023 dejando un desastre orbital. Pero este nuevo objeto agrega un giro extra. ¿Es una mejora de algo viejo o un juguete nuevo del Kremlin? Sin pistas oficiales, solo nos queda especular.
El misterio sigue girando sobre nosotros
Aunque esté a 585 kilómetros, esto no es un show lejano. La órbita terrestre está cada vez más congestionada, con satélites comerciales, militares y científicos zumbando por ahí. Un movimiento como este puede ser un experimento inofensivo o un cambio en el juego espacial. Si es un arma o un espía, afecta la seguridad mundial. Si es basura, suma al caos de escombros que ya pone en riesgo misiones futuras. Y si es tecnología útil, podría ser un avance genial. Lo que pasa arriba nos pega abajo, y este cuarteto ruso lo deja clarísimo.
Los Kosmos 2581, 2582 y 2583, junto a su compañero misterioso, siguen orbitando a 585 kilómetros. Es una señal de que el espacio es más estrategia que nunca, y cada lanzamiento esconde algo. Mientras McDowell y la Fuerza Espacial los siguen de cerca, nosotros nos quedamos con la duda: ¿experimento, arma o curiosidad? Una cosa es segura: el cielo está más vivo e intrigante que nunca.