ZN25 – Cerebus de Dave Sim

Cerebus es uno de los cómics más importantes del indy estaduounidense. Dave Sim, una de sus figuras más controvertidas. De todo ello hablamos en este especial ZN25

Abr 5, 2025 - 10:13
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ZN25 – Cerebus de Dave Sim

LA TAREA

Hace dos años decidí que quería leerme entero Cerebus. Como cuando alguien dice “este verano me leo Guerra y Paz” o “ha llegado la hora de ver las 5 temporadas de The Wire”. Hay obras, dentro de la historia del cómic, que impresionan y acogotan al lector a partes iguales por su experimentalidad, iconicidad, antigüedad o extensión. Cerebus, por cierto, cumple estas 4 características. Han sido 14 meses (casi 15) en los que he podido por fin finalizar la tarea. Y digo tarea por no decir prueba o heroicidad, porque no es nada fácil llegar hasta el final. Cerebus es el trabajo de dos hombres, Dave Sim y Gerhard que, durante 27 años crearon el más importante cómic independiente estadounidense autopublicado y distribuido a finales del siglo XX. El problema de leer toda la serie no es su estilo de narrativa ni lo literario que acaba volviéndose por momentos, sino las notas, comentarios, manifiestos, artículos o directamente ensayos de 100 páginas (si sumamos las distintas partes publicadas en números consecutivos) que incluye Sim en Cerebus. En muchos casos se puede prescindir de todo esto pero en otros, leer estas reflexiones es fundamental para entender tanto la obra como al autor (véase “Tangente”, o el texto publicado originalmente en el #186). Y el problema es que no sabes lo importante del texto… hasta que lo has leído.

Cerebus es una tarea monumental. Crearlo más que leerlo, claro, pero monumental de todas todas. Es una obra fundamental del cómic USA y la caída en desgracia de un creador implacable por lo que respecta a su visión del mundo y del arte. Es un cómic abrumador en su intento de llevar el noveno arte más allá de sus límites. Y es el testamento de un ser humano enfermo (diagnosticado de esquizofrenia) convertido en un paranoico, alienado de su familia y amigos, y peleado contra el mundo. Es el tipo de obra de la que se seguirá hablando durante décadas, que lleva a publicar libros académicos que intentan desentrañar los extraños vericuetos de su narrativa.

Todo eso y más es Cerebus.

EL CREADOR

Dave Sim nació en Canadá en 1956, dentro de una familia de clase media. De niño comenzaron a interesarle los cómics y ya adolescente inició colaboraciones con Fanzines como Rocket’s Blast Comicollector o Comic Art News and ReviewsSim siempre ha reconocido la influencia que tuvo, en esta época de su vida, la lectura de la revista MAD, lo que podría explicar su querencia por lo cartoon en muchos de sus personajes en Cerebus. Con 17 y 18 años publicaría su primer cómic, una tira titulada The Beavers, que le abrió la oportunidad de trabajar (escribiendo, no dibujando) en editoriales de cierto renombre como Warren o Charlton.

En 1977, comenzaría la publicación de Cerebus, escrito, dibujado, entintado, rotulado (y no coloreado porque el cómic era en blanco y negro) y copublicado por el propio Sim. Y digo copublicado porque la publisher oficial, dentro del sello que crearon conjuntamente, Aardvark-Vanaheim, era Deni Loubert, la novia y posteriormente mujer de Sim. Dave Sim y Loubert estuvieron casados entre 1978 y 1983. Ella abandonaría la serie tras el número 70. El divorcio sería uno de los motores de la lenta pero implacable caída de Sim en la misoginia y el antifeminismo, lo que acabaría trasvasándose a Cerebus.

EL ORIGEN DE CEREBUS

Cerebus era un cómic-book publicado en sus primeros años cada dos meses. La periodicidad mensual se alcanzaría, con bastante regularidad, por cierto, a los pocos años de iniciada su publicación. Serían en total 300 números y más de 6000 páginas. Y en ellas encontramos una evolución radical del estilo de Sim y de la propia historia que nos quería contar. Sim tenía 21 años cuando comenzó a trabajar en Cerebus, una mezcla en sus inicios entre Conan el Bárbaro (el personaje estaba teniendo gran éxito gracias a Roy Thomas y Barry Windsor-Smith) y Howard el Pato, a quien la personalidad de Cerebus debe mucho.

El nombre, Cerebus, viene de una confusión. La, por aquel entonces, mujer de Sim, le sugirió para su oso hormiguero, el nombre de Cerberus (Cerbero en español), el perro de tres cabezas que protege la entrada al Hades en la mitología griega. Loubert lo pronunció mal… y así se quedó el nombre.

En 1979, Sim y su mujer empezaron a drogarse con ácido y LSD, y en un estado un tanto psicotrópico, el autor declaró que Cerebus duraría 156 números y terminaría en 2003. Al poco, cuando imaginamos se le pasó el colocón, no solo no se retractó de esto sino que se ratificó yendo más allá: serían 300 números, algo impensable en aquellos años para un cómic autopublicado, y contarían la vida del protagonista hasta su muerte. El año, por cierto, que vería ese número 300 sería el 2004. Aquí la predicción fue casi acertada.

ESTRUCTURA POR ARCOS

Gran cantidad de spoilers que no pondré en la caja de spoilers porque, seamos sinceros, las posibilidades de que la serie completa se edite en España son básicamente 0. Intentaré no extenderme más allá de lo necesario.

Inicio o Cerebus (#1-25)

Es sorprendente leer estos números sabiendo en lo que acabaría convirtiéndose la serie. Cerebus comienza como una parodia bastante clara de Conan el Bárbaro, con mucho sentido del humor y con gran cantidad de metacomentario sobre el mundo y los personajes del cómic. Cerebus habita un mundo llamado Estarcion, parecido a la tierra de la edad media en unos momentos o al renacimiento en otros. Un apunte muy importante que suele pasar desapercibido es que Cerebus no solo es un oso hormiguero sino que en su juventud aprendió un poco de magia, algo que en los primeros años Sim utilizaría para intentar explicar la cantidad de cosas fantásticas y paranormales que le acaban ocurriendo al personaje.

Los números aquí son casi siempre autoconclusivos aunque Sim ya empezaría, hacia el número 20, a hacer historias que se continuaban de número a número. Siendo divertidos pero nada más, estos cómics son importantes para el devenir de la serie sobre todo por los personajes secundarios que se presentan, casi todos ellos versiones paródicas de iconos sacados de la cultura popular. Tenemos a Elrod el Albino basado en Elric de Michael Moorcock, Red Sophia basada en Red Sonja o el muy carismático Lord Julius, la vida imagen de Groucho Marx. También se presenta a la Cucaracha… pero de ese personaje hablaré más tarde. De entre todos ellos, el más importante es Jaka, cuya primera aparición, como una bailarina en una taberna tiene lugar en el #6. Jaka se convertiría en el gran amor de Cerebus en los años venideros.

Alta sociedad (#26-50)

El gran cambio en la serie acontece con Alta Sociedad, un arco que es, en realidad, una verdadera novela gráfica, pensada para ser leída de seguido. Por lo tanto, se puede leer perfectamente sin conocer nada del personaje ni de los números anteriores.

De manera fortuita, Cerebus acaba convertido en el Primer Ministro de Iest, uno de los países que conforman Estarcion. La gracia es que Cerebus es un personaje egoísta, sarcástico y poco dado a la pompa y el boato de los salones de la nobleza por lo que la historia juega a los contrastes entre este personaje “bárbaro” y todo el séquito de jetas, amigos y enemigos que se arriman a toda figura con poder. En este arco se presenta Astoria, el segundo personaje femenino en importancia en la obra, ejemplo de mujer empoderada (y cuya violación en el siguiente arco no se ha discutido tanto como debiera dada la involución antifeminista de Sim con los años). Como ocurrirá una y otra vez, la ambición desmedida de Cerebus será su perdición y su intento de conquistar el mundo llevará a su defenestración política.

Iglesia y Estado (#52-111)

Para muchos el culmen creativo de Cerebus. Sim perdería a su editora (y esposa) pero ganaría, a partir del #66, a un colaborador, Gerhard, que le acompañaría hasta el final de la serie y con el que la serie ganaría una barbaridad en el apartado gráfico. Si 25 números de historia se le hicieron pocos a Sim, aquí entrega 1200 páginas de lo mejor que el canadiense sabía hacer: mucho humor, drama, un afilado comentario sobre el poder y la religión, y una creatividad extraordinaria.

Si en Alta Sociedad, Cerebus acababa de Primer Ministro, ahora es elegido nada menos que Papa, lo que acaba, claro, mal. Si hay una idea que se puede extraer de Cerebus (una idea narrativa coherente, quiero decir) es que el poder corrompe y esto se expresa muy bien en Iglesia y Estado donde Cerebus desarrolla una megalomanía que le lleva a amenazar con sufrimiento eterno a todo aquel fiel que no le dé todo su oro. Como Smaug, Cerebus quedará solo en una fortaleza-castillo rodeado de montañas de oro. Después vendrá una ascensión literal y otra supernatural (la primera de muchas en la serie) que terminará con Cerebus sin papado, sin Jaka y sin oro.

Para el futuro de la serie, es muy importante recordar que en este arco aparecen por primera vez las ciniristas, acólitas de una religión secta enteramente femenina.

La historia de Jaka (#114-136)

Una cosa que puede molestar a muchos lectores de Cerebus es que hay muchos MUCHOS números de la serie que no tienen al propio Cerebus como protagonista. En ocasiones, aparece en una o dos viñetas nada más. Esta tendencia se inicia con La Historia de Jaka, donde Sim también comenzará a incluir largos textos convirtiendo el cómic, por momentos, en una novela con ilustraciones. Esta novelización está protagonizada por Jaka, al contarnos Sim su historia en la corte como princesa y cómo pudo terminar de bailarina en una taberna. Mientras, Cerebus vive escondido (ya que las cirinistas le buscan) en casa de Jaka y su marido Rick. Al final, las cirinistas encarcelan a Jaka y Cerebus piensa que esta ha muerto. El momento en el que las cirinistas le hacen saber a Rick que Jaka abortó al bebé que esperaban es uno de los más crudos y brutales de los 300 números que componen la serie.

Con la mayor presencia de páginas y páginas con texto, se produce un fenómeno que afectará también a las ventas de la serie: el ritmo se vuelve cada vez más lento con muchos números en los que no “pasará” nada y la trama de todos los arcos de aquí al final de la serie se desarrollarán a un ritmo glacial. Es el salto del tiburón narrativo de Cerebus, donde pasa a ser un cómic de conceptos e ideas (no diré sensaciones porque es una palabra que Sim odia profundamente… pero también).

Melmoth (#139-150)

Cerebus sigue siendo un personaje secundario en su propia serie en este breve arco centrado en la muerte de Oscar Wilde (Melmoth era uno de los alias que usaba el escritor). Sí, lo habéis leído bien. Wilde había sido introducido en La Historia de Jaka pero aquí Sim recrea, a través de cartas reales, los últimos días en la vida del famoso escritor, mezclado con escenas de un Cerebus catatónico a las puertas de una taberna. El oso hormiguero volverá a recobrar el sentido e iniciará una matanza de cirinistas a lo John Wick durante un par de números.

¿Recodáis cuando el Grant Morrison de los 80 metía en sus cómics conceptos e ideas sacados de lo que narices estuviera leyendo en ese momento? Pues Cerebus será así, en la mayoría de los números, hasta su final. La serie pasa a ser un cómic sobre lo que Sim ha estado leyendo o investigando en ese momento concreto, saltando de personajes históricos a fábulas a reinterpretaciones de la Biblia, etc. Por otra parte, para Sim, los primeros 150 números se explican desde una perspectiva masculina mientras que los 150 siguientes lo harían desde un prisma femenino. Durante varios números, en los editoriales y textos que publica junto al cómic, intentará explicarlo. Yo sigo sin saber a qué narices se refiere.

Madres e hijas (#151-200)

Este largo arco se subdivide a su vez en 4: Fligh, Women, Reads, Minds. Si hablamos de historia, Sim narra el enfrentamiento entre Cerebus y Cirin, la diosa a la que adoran las cirinistas. Cerebus, Cirin, Astoria y otro oso hormiguero, Po, ascienden de nuevo literal y simbólicamente, pelean y, a la altura del #175 parece que Sim se queda sin ideas y es entonces cuando introduce al personaje de Viktor Davis que es el mismo Dave Sim, como parte de la historia. Sim ya había aparecido con su propio nombre porque la improvisación (reconocido por el propio autor) era el pan nuestro de cada día con la serie.

Sigue habiendo ideas interesantes sobre la divinidad, la ruptura de la cuarta pared en el #176 es bastante icónica, pero es aquí donde, en mi opinión, la serie inicia un abrupto descenso en su calidad. La tercera parte del arco, Reads, cuenta la historia de dos creadores de cómics como crítica al mundillo (¿qué tiene que ver con lo que nos ha contado hasta ahora la serie? Nada). En el #200, Cerebus le pide a “Dave” que le devuelva a una taberna con sus colegas y eso es lo que ocurre.

Guys (#201-219)

Aunque insustancial, Guys es un arco que se puede leer (y entender) perfectamente. En un mundo bajo el mando de las cirinistas, los hombres pueden beber gratis en los bares pero no pueden abandonarlos hasta que estén completamente sobrios. Esto convierte a las tabernas en prisiones/guarderias de hombres que prefieren estar borrachos a volver con sus mujeres. Cerebus acaba como barman en una de estas tabernas y se suceden momentos de confraternidad masculina, el humor regresa a la serie y Sim se divierto dibujando a un montón de personajes (Igor de El Jovencito Frankesntein) y personas (Mick Jagger, Ringo Starr) famosas.

Cerebus tendrá un affaire con una mujer llamada Joanne que es una versión de Jaka surgida de un mundo alternativo.

La historia de Rick (#220-231)

Rick, el que fuera marido de Jaka, regresa como una figura mesiánica y decide convertir a Cerebus en la base de una nueva religión. Sim se había convertido en un estudioso de la Biblia, sobre todo del antiguo testamento y decidió plasmar todas sus reflexiones en la serie. Algunas de ellas muy locas, como veremos. Pero aquí todavía se puede leer la historia como un análisis de cómo las religiones organizadas utilizan y/o malinterpretan la realidad, por no decir, sus propios textos sagrados. Rick, aquí, ejerce de profeta, escribiendo la palabra de Dios (Cerebus) en el Santuario (el bar). En el climax del arco, Jaka regresa y ella y Cerebus por fin pueden estar juntos. ¿Un final feliz para el protagonista?

Going Home (#232-265)

Por supuesto que no hay un final feliz para Cerebus. Nuestro ¿héroe? decide volver a su hogar para reunirse con sus padres y Jaka le acompaña en este viaje a sus raíces. Aunque la premisa no es mala y tiene buenos momentos, como los que protagoniza la versión paródica de Alan Moore, el resultado es un pequeño desastre. Vuelven los textos interminables, primero al estilo F. Scott Fitzegarld, después al de Hemingway con la insufrible recreación de un safari real basado en los diarios de la mujer del escritor de El Viejo y el Mar, Mary Hemingway. Y Sim decide convertir a Jaka, un personaje al que ha dedicado cientos de páginas en su desarrollo, en una niñata malcriada sin un gramo de personalidad.

Por supuesto, cuando llegue a su aldea, Cerebus terminará sin familia y sin Jaka. Un solitario, como era ya Sim por aquel entonces en su vida real.

Latter Days (#266-288)

Si fue duro terminar Going Home, todavía queda lo peor. Y eso que el arco empieza bien, con Cerebus viajando y haciendo toda clase de trabajos para intentar superar su soledad. Pero nada funciona y decide planear su suicidio. Como quiere quitarse la vida con estilo, opta por abrir un local de striptease en una ciudad controlada por cirinistas. Pero no muere sino que es secuestrado por tres perturbados que forman parte de la iglesia Cerebita creada por Rick. Cerebus aprovecha su condición, ante una multitud de seguidores, de semi-dios para derrotar a las cirinistas y crear un nuevo orden social machista y misógino donde las mujeres “feas” son decapitadas y las “guapas” son encerradas en jardines hasta que se vuelven “feas” que es cuando se las puede decapitar. Narrativamente, el arco termina cuando una periodista calcada a Jaka entrevista a Cerebus, quien se enamora de ella al instante y se casan.

En este arco tenemos también la muy loca interpretación de Sim de la Torá o Pentateuco cristiano donde el escritor define esos primeros libros de la Biblia como la lucha entre el Dios abrahmánico masculino y otra diosa, mujer, representación de todos los males del mundo y de la historia.

The last day (#289-300)

La locura final de Sim, en forma de texto, es explicar de manera casi imposible de entender, cómo “ha encontrado” la solución a la Teoría del Campo Unificado de Einstein. Y la respuesta está en el Génesis. Página tras página de collage de la Teoría y el Génesis con las explicaciones de Sim. Afortunadamente, en los últimos números de la serie, esto volverá a ser un cómic, uno bastante triste en el que, como se profetizó en los primeros años de la cabecera, Cerebus muere solo y anciano al romperse el cuello tras caerse de su cama. La conversación entre Cerebus y su hijo que tiene lugar antes del accidente mortal tampoco tiene desperdicio, porque, Sim nos cuenta, los egipcios hacían experimentos genéticos fusionando ADN humano y animal. Tampoco creo que esto sea más delirante que afirmar que los protones y los electrones son espíritus creados por Dios y que viven encerrados en los distintos átomos por culpa de sus pecados.

DAVE SIM COMO FIGURA

Es imposible hablar de Cerebus sin tener clara una cosa. Cerebus es un cómic autobiográfico, donde las ideas y cosmovisión del autor permean toda la obra, la trama, los personajes, etc. La serie declina en calidad al mismo tiempo que la percepción que de la realidad tiene Dave Sim va deteriorándose.

Que quede muy claro. Dave Sim es un hombre enfermo, diagnosticado con esquizofrenia y que se niega a tratarse o medicarse. Es normal que con la edad sus síntomas vayan agravándose. Esto no es justificación para nada. El estar enfermo no implica que se pueda ser buena o mala persona, o tener ideas descabelladas.

Y hay varias cosas que no se pueden dejar de alabar de Dave Sim. Lo primero su determinación y fuerza de voluntad para encargarse casi solo de la creación y publicación de un cómic durante 27 años. Es un logro extraordinario. También debemos reconocerle su lucha constante por los derechos de los autores. Sim participó activamente en la creación de la Carta de Derechos de los creadores, y en los 80 y 90 apoyó enormemente a otros creadores como Kevin Eastman o Jeff Smith. En 1997 publicó la Cerebus Guide to Self Publishing, texto fundamental en lo que respecta a todo aquel autor que quisiera publicar su cómic sin perder el control creativo del mismo.

Cerebus se convirtió en el vehículo en el que Sim exponía públicamente no solo sus opiniones sino su vida. La progresiva radicalización del autor puede trazarse en sus editoriales, sobre todo en lo que respecta al antifeminismo. Es realmente sorprendente leer, del propio autor, sus reflexiones sobre su matrimonio, enfrentamientos con otros autores de cómic, figuras públicas, eventos históricos, etc. Por momentos, el lector parece estar leyendo el diario personal del autor.

Cerebus es uno de los cómics más abiertamente ideológicos que haya leído jamás. Todos los cómics (historias) tienen ideología, claro. Pero que un creador la exprese de manera tan “basta”, sin filtrar, es cuanto menos chocante. Los primeros años de Cerebus cuentan con un Sim que podríamos calificar de izquierdas, orgulloso de escribir personajes femeninos fuertes y con personalidad como Jaka o Astoria. Muchas mujeres, en aquellos años, alababan el trabajo de Sim. El Dave Sim de la segunda mitad de Cerebus es un hombre de derechas rabiosamente en contra del feminismo, los progres y la homosexualidad hasta el punto de tirar por la borda su propio trabajo con Jaka.

Al final de la serie y por lo que sabemos hasta el día de hoy, Sim cree que la sociedad occidental es absolutamente decadente, dirigida por ideas Marxista/feminista/homosexuales que van contra el desarrollo y la evolución del ser humano. Él mismo ha declarado que la civilización ha ido cuesta abajo desde la muerte de Mahoma; porque Sim defiende las tres religiones del libro en una especie de concepción originalista que se ha comparado con el Zoroastrismo. Además, toda la filosofía post siglo XVII es, para él, una estupidez sin base intelectual. Se ha ufanado varias veces de no utilizar internet (excepto Google Images), incluso afirma no tener teléfono ni mail.

Más allá de toda la controversia sobre su antifeminismo (en un momento llegamos a ello), la mayor controversia personal con Sim tiene que ver con el momento, 2019, en el que reconoció que tras su separación tuvo una relación con una chica de 14 años. Si bien afirmó no haber tenido sexo con ella hasta que la susodicha, Judith Bradford, cumplió 21; sí reconoció haber quedado con ella siendo menor con intenciones sexuales (hay constancia de una foto en la que ha dibujado un Cerebus en el muslo de la menor). Este escándalo provocó la ruptura profesional entre Sim y Ethan Van Sciver. Imagínate que Van Sciver piensa que eres demasiado radical o tóxico para su imagen.

Los últimos 25 años han visto como casi todo el entorno de Sim se alejaba de él. Amigos como Colleen Doran, Chester Brown, Jeff Smith o Diana Schutz han roto todo contacto con él. Es difícil no pensar en Sim como un eremita moderno, aislado de la sociedad (todo lo que se puede en nuestra era moderna) que recrea un poco los últimos días del propio Cerebus.

Aquí llegamos a la parte más peliaguda de este artículo. Hay quien traza el origen de la misoginia de Sim en Cerebus a la creación de la secta/religión cirinista, con sus mujeres guerreras con atuendos que parecen Niqabs dejando solo a la vista los ojos de la mujer. No creo que esto sea así, la verdad. Recordemos que una de las cirinistas “jefe” está dibujada con los rasgos de Margaret Thatcher así que una lectura tan simplista no me convence.

Según mis lecturas, los primeros alegatos abiertamente misóginos se producen en los editoriales de los #140 y 144 («uso la palabra zorra hoy en día porque las mujeres ahora se sienten orgullosas del término puta. Creedme, cualquier mujer que diga Oh, qué puta que soy- risita risita está más allá de puta. Y solo hay una cosa más allá de puta»). En el #171 menciona la agenda feminista/matriarcal como algo claramente problemático para la sociedad añadiendo que lo femenino y la gobernabilidad no mezclan bien indicando que las mujeres deberían estar fuera de la toma de decisiones políticas.

Y llegamos al panfleto que Sim publica en el #186. Por resumir, existe la luz masculina y el vacío femenino, y las mujeres son algo así como vampiros emocionales y psíquicos que drenan la luz masculina (“the Emotional Female Void devours what is left of the civilization which has been built by the Rational Male Light”). Para el autor, TODO se lee en términos binarios masculino-femenino. Este reduccionismo al absurdo llevará al autor a desarrollar su idea “conexión” entre la física y la teología cuando mencionará años después que el hidrógeno es masculino y el helio femenino. Y este no es el ejemplo de binomio más delirante desarrollado por Sim. En su reinterpretación del Génesis, defiende que hay dos “Dios”, el bueno, masculino, al que atribuye todo lo bueno; y el malo, el femenino, Yoohwhoo, irremediablemente malvado que corrompe todo lo bueno. Y todo esto está en el cómic de Cerebus, ni siquiera son apéndices o editoriales.

—- Pequeña disgresión. Un detalle muy loco del #186 es que, en su edición original como comic-book, contenía una preview de un cómic independiente que iba a comenzar a publicarse en Estados Unidos. ¿Qué cómic era ese? Strangers in Paradise de Terry Moore. WTF!—-

—- Segunda pequeña digresión. En el editorial del #186 Sim también lanza un comentario que se lee de forma distinta en 2025. El tipo deja caer que Neil Gaiman tuvo un lío con alguien (suponemos una fan del escritor de Sandman) en la WonderCon de 1993. Sim lo llama el «secreto peor guardado» de aquella Convención. —-

A nivel creativo, lo peor de este descenso a la locura de Sim es su destrucción de un personaje maravillosamente desarrollado por él mismo: Jaka. En Going Home, como hemos mencionado, Jaka se convierte en un cliché absurdo completamente alejado de su historia y personalidad. En los apéndices del #268, Sim afirma que Jaka es una “princesa ramera malcriada, miope, insensible, ensimismada y engreída”. Para el autor, Jaka ha engañado a Cerebus (y a los lectores, y suponemos que al propio Sim) en sus apariciones anteriores cuando en el fondo siempre ha sido una malvada mujer. Tan trágico como estúpido.

Las reacciones al panfleto del #186 fueron muchas y muy duras con el creador de Cerebus pero la que más impacto mediático tuvo fue su enfrentamiento con The Comics Journal (TCJ), la revista sobre el noveno arte publicada desde 1976 por Gary Groth. Pues bien, tras llegar a las estanterías de las librerías el #186, TCJ publicó una viñeta en la que Sim aparecía representado como un nazi en un campo de concentración. Sim se enfrentó con Fantagraphics (la empresa editora de TCJ) impidiendo reediciones de Cerebus y TCJ se negó a incluir Cerebus en su lista de los 100 cómics más importantes del siglo XX.

En el #276, Sim comenta que está teniendo problemas con las leyes anti-odio canadienses (por sus insultos a las mujeres en un caso que recuerda mucho a la polémica suscitada por otro canadiense, Jordan Peterson, 15 años después) pero no he sido capaz de encontrar más información al respecto.

La mayoría de la comunidad de creadores le dio la espalda a Sim. Todavía algunos, a rebufo de las críticas al #186, le apoyaron a través de un comunicado en el que defendían que Dave Sim no era misógino. Sin embargo, una década después, incluso algunos que firmaron este manifiesto, como Rick Veitch le retiraron públicamente su apoyo (“Dave se ha vuelto malvado y cruel, especialmente con las mujeres”). Peter David dijo de Sim que este haría cualquier cosa para llamar la atención y que incluir textos misóginos en sus cómics es sobre todo una estrategia de relaciones públicas para intentar aumentar las ventas al calor de la polémica que iban a generar.

Si el lector de Zona Negativa busca entrevistas a Dave Sim de los últimos 30 años, se encontrará con un hombre lleno de rabia, incapaz de salir de su bucle y que ve enemigos por todas partes. La famosa entrevista con AV Club os puede hacer una idea de lo que estoy diciendo. Sim intenta atacar a la entrevistadora que consigue mantener la calma en todo momento. Mucho peor es esta otra, realmente difícil de leer con todo el delirio marxista/feminista/homosexualista.

DIBUJO

Con los años, la personalidad tóxica de Sim ha ido eclipsando los valores artísticos de su propia obra. Cerebus es un cómic monumental y al mismo tiempo fundamental de la historia del noveno arte, sobre todo por el dibujo. Aquí no podemos olvidar la aportación de Gerhard, quien a partir del #65-66, se encargó de los fondos al principio para, poco después, dibujar TODO lo que no fueran los personajes, incluyendo cosas como sillas, mesas, carruajes, etc. Y Cerebus se convirtió en una obra, no solo más detallada, sino mejor gracias a su trabajo. Y tanto Sim como Gerhard eran muy meticulosos con su trabajo. En Going Home, los personajes dedican varios números a una travesía por un río en una balsa. Pues bien, los autores crearon una maqueta detallada de esta barcaza como modelo para sus bocetos y dibujos.

El estilo de Sim, en su representación de los personajes, es muy clásica. Las caras de las mujeres (sobre todo si no son caricaturas de gente famosa como Thatcher) son retratos de gran detalle y expresividad. Eso no quiere decir que el tono del dibujo no sea decididamente cartoon. En mi primer contacto con Cerebus me venían a la mente el dibujo exagerado de John Byrne en algunos números de la antigua revista satírica de Marvel What The…? Mandíbulas y ojos exagerados, rostros “elásticos” que pueden crecer o encoger según las emociones del personaje en cada momento y cosas de ese estilo «deformante». Pero la expresividad no se limita a las figuras. El uso de los bocadillos y la rotulación es extraordinario, mostrando al lector un rango de ideas y posibilidades pocas veces vista en un cómic. Lo exagerado y divertido se mezclan en el Capitán Cucaracha, un vehículo utilizado por Sim para parodiar muchos de los personajes e historias de su época. Cucaracha pasa de imitar al Capitán América a hacerlo con el Castigador, Spiderman o el mismísimo Sandman. Hay muchas coñas con Chris Claremont, los X-Men y Secret Wars; de hecho la mayor parte de las puyas en Cerebus se las lleva Marvel.

No puedo alabar los experimentos literarios de Sim pero con los visuales… eso es otra cosa. La promesa de lo que podría dar de sí el cómic, expresado en el trabajo de pioneros como Will Eisner, llega en Cerebus a manifestarse gracias al talento de Sim. La composición de página es evolución y juego y desafío al lector. Cómics con 100, 200 viñetas (como el #260) o repletos de splash pages; números casi sin diálogos, mudos; junto a otros que cuentan una pequeña novela. Collage, interminables juegos con el claroscuro y la sombra, un dominio majestuoso del ritmo en el gag y el humor. Cerebus es historia del cómic por todo esto.

CONCLUSIONES

Hay morbo, en pleno 2025, en leer Cerebus. Y fascinación por lo que fue, quiso ser, pero también pudo ser. Entre finales de los 80 y principios de los 90, Cerebus llegó a vender 30.000 unidades al mes. Cuando, en 2003-2004, alcanzaba su fin, esta cifra había descendido a los 3.000. ¿Cómo sería leer Cerebus en comic-book mensual? Se ha escrito mucho, pero mucho, PERO MUCHO sobre Cerebus pero esa experiencia (la normal, por otra parte en el mundo del comic-book) creo sería especialmente valiosa si alguien la hubiera escrito en un blog. Un MetaCerebus, no como MetaMaus, sino centrado en los lectores que creyeron en Sim y le acompañaron en su viaje, o se bajaron del tren por el camino.

En 2017, Sim lanzó un webcomic llamado Cerebus in Hell? Una obra sin interés, más allá de lo antropológico en el que Cerebus hablaba sin parar frente a un fondo de ilustraciones/cuadros que representan el infierno de Dante. Presentado como si fueran tiras cómicas, es difícil encontrarle la gracia al experimento.

Como coda, decir que en 2010, Ponent Mon comenzó a editar Cerebus en España. 4 tomos en cartoné que recopilan las indiscutibles mejores historias del personaje (Alta Sociedad, Iglesia y Estado 1 y 2, La Historia de Jaka). Desafortunadamente, la edición se interrumpió en 2013. El editor de Ponent Mon afirmó que “Lamentamos tener que informar de que, tras largas negociaciones, no podemos asumir las condiciones impuestas por Dave Sim, por lo que nos vemos obligados a interrumpir la publicación de Cerebus en España”. Tanto por la naturaleza compleja de la tarea como por la imagen del creador como por las condiciones económicas de los derechos, parece que será difícil contar con una edición completa de Cerebus en España. Eso sí, hay una iniciativa en cierta web en la que se están traduciendo todos los números de la serie (y ya van por más de la mitad de los 300). ¡Traducen hasta los editoriales! No puedo sino quitarme el sombrero ante este trabajo dada la dificultad de la tarea.