El schapendoes neerlandés, un perro pastor con una agilidad excepcional
El schapendoes neerlandés (la pronunciación sería, aproximadamente, es-ja-pa(n)-dus) es un perro pastor de tamaño mediano, ágil y enérgico, cuyo origen...

El schapendoes neerlandés (la pronunciación sería, aproximadamente, es-ja-pa(n)-dus) es un perro pastor de tamaño mediano, ágil y enérgico, cuyo origen está profundamente ligado a la tradición ovina de los Países Bajos. Durante el siglo XIX y principios del XX, era un perro habitual en las regiones de pastoreo del país, donde se valoraban por su resistencia, inteligencia y entusiasmo por el trabajo.
Su declive comenzó con la importación del inglés border collie, que ganó popularidad rápidamente entre los ganaderos. Sin embargo, gracias al esfuerzo del botánico P.M.C. Toepoel, la raza se rescató del olvido tras la Segunda Guerra Mundial. En 1947 se fundó el primer club en los Países Bajos. Actualmente, la raza sigue siendo poco común fuera de su país de origen.
El schapendoes comparte ascendencia con otras razas europeas de características similares, como el bearded collie, el puli, el bobtail, el pastor de Brie, y el pastor de Bergamasco. Se cree que todo este grupo de perros descienden de variantes más pequeñas de perros de montaña.
Muy cariñosos, vigilantes y adaptables
Este perro pastor neerlandés es un perro vivaz e inteligente, con una gran capacidad de adaptación a distintos entornos familiares. Los expertos le describen como un perro de naturaleza alerta y observadora, siempre pendiente de su entorno, lo que lo hace un excelente compañero para quienes buscan un perro vigilante.
Tal como advierten desde los clubes especializados, el schapendoes es un perro de trabajo que necesita actividad mental y física constantes. Es ideal para guías activos que disfruten de actividades al aire libre, así como para personas interesadas en deportes caninos como el agility o el pastoreo urbano. Se adapta bien a la convivencia con niños, otros perros y animales, siempre que se realice una socialización temprana.
En familia, el schapendoes es cariñoso y afectuoso, con una personalidad alegre y juguetona. Sin embargo, debido a su inteligencia y carácter independiente, puede mostrar terquedad y requerirá una educación firme. No es una raza recomendable para personas primerizas sin experiencia en perros de trabajo ni tampoco para personas sedentarias ni para quienes buscan un perro de baja exigencia.
El mantenimiento del pelaje, que es largo, denso y cuenta con una lanilla interna, requiere cepillados regulares. En las áreas más largas, tiende a formar ligeros acordonamientos pero está desaconsejado pelarlo, ya que cumple una función aislante y protectora. Un cepillado a fondo cada dos o tres semanas suele ser suficiente, pero es importante revisar el pelaje después de paseos, ya que suelen acumular ramas y suciedad.
En cuanto a su salud, la raza no presenta enfermedades genéticas destacadas, aunque, como todos los perros de tamaño mediano y con actividad intensa, puede ser propenso a problemas articulares si no se le proporciona una alimentación adecuada y un nivel de ejercicio equilibrado.
Pese a proceder de un antiquísimo linaje europeo, se trata de una raza muy desconocida y poco común. Debido a ello, carecemos de criadores en España, por lo que se recomienda contactar con la Real Sociedad Canina de España para ampliar información o bien se puede acudir al club nacional neerlandés, Association ‘the Dutch Schapendoes’, o a la europea International Schapendoes Federation, que reúne a varios criadores miembros de diferentes países.
Como siempre, antes de elegir un perro, es fundamental reflexionar sobre si podemos ofrecerle el entorno y los cuidados adecuados. La estética nunca debería ser el criterio principal al adoptar o adquirir un animal.