El hábito para aliviar el dolor de espalda del que nadie habla y es altamente eficaz

Un gran número de población adulta en España padece dolores de espalda frecuentes, que afectan a su calidad de vida. Además del trabajo de los fisioterapeutas para aliviarlos, hay un ejercicio sencillo que podemos practicar en el día a día que nos hará sentir mejor.

Abr 5, 2025 - 07:21
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El hábito para aliviar el dolor de espalda del que nadie habla y es altamente eficaz

Existen innumerables causas que podrían provocar un dolor de espalda recurrente, algo que padece un porcentaje muy alto de población adulta en el mundo entero, debido principalmente al estilo de vida actual y al sedentarismo imperante. La mayoría de las personas que padecen dolor de espalda frecuente, refieren también dificultades para conciliar y mantener el descanso nocturno, y también para disfrutar de actividades diversas por culpa de las molestias.

Aunque el fisioterapeuta se va a convertir en muchos casos en el aliado perfecto para aliviar los dolores, los expertos mencionan un hábito sencillo, al alcance de todos los ciudadanos y en el que no solemos centrar nuestra atención, que podría servir para calmar las molestias y permitirnos llevar una vida normal. ¿Cuál es ese gesto cotidiano?

¿Cuáles son las causas del dolor de espalda frecuente?

Como comienza explicando a la revista Parade la doctora Raquel Felder, fisioterapeuta de San Diego Mobile Rehab and Physical Therapy, existen innumerables razones que podrían explicar un dolor de espalda, aunque el más frecuente es permanecer sentados la mayor parte del día. "Puesto que estamos obligados a sentarnos mucho (conduciendo, trabajando en una mesa en la oficina…) nuestra espalda va a estar en posición flexionada, lo que causa presión en la columna debido a la compresión y a la gravedad. Si además nos sentamos 'mal', todo empeora".

Otra posible causa del dolor de espalda es tener un trabajo físicamente exigente, a base de movimientos repetitivos, tener una hernia discal de base o una ciática. Todos ellos pueden dar como resultado una mala salud general de la columna, por falta prolongada de movilidad o por ejercer una fuerza inadecuada sobre ella.

Puesto que existen tipos tan diferentes de dolor de espalda, y causas variopintas, los expertos recomiendan consultar al médico cuando las molestias afectan a nuestra capacidad para funcionar con normalidad. También es momento de consulta cuando después de un par de días con analgésicos, el dolor persiste, ya que pueden tratar los síntomas, pero no tratan la causa.

Este es el hábito sencillo que puede ayudar a calmar el dolor de espalda

Dependiendo de la causa y la naturaleza del dolor de espalda, un médico o fisioterapeuta puede aconsejarnos ejercicios específicos y estiramientos concretos. Sin embargo, hay un hábito simple que la doctora Felder recomienda especialmente y que muchas personas pasan por alto: caminar.

Como ella misma expone: "Caminar es excelente para prevenir y aliviar el dolor de espalda, ya que fortalece la columna vertebral. El movimiento es la solución. Caminar proporciona más extensión que estar sentado, lo que reduce la presión sobre la columna". En este sentido, otro especialista, el doctor Matt Murphy añade que "puede parecer contradictorio moverse a pesar del dolor y, a veces, es correcto, pero el movimiento hace que el líquido sinovial se mueva, lo que ayuda a que las articulaciones se aflojen".

Ambos expertos afirman que caminar ayuda a relajar los flexores de la cadera, activa el centro y los estabilizadores profundos de la columna vertebral, lo que disminuye la presión sobre los músculos y las estructuras de la espalda. Y no solo elimina el dolor, sino que puede ayudar a prevenirlo. “Debemos pensar en el movimiento como si fuera un medicamento. Tomamos medicamentos para prevenir los síntomas o los tomamos para aliviarlos. Caminar es una excelente actividad para prevenir y mejorar los síntomas del dolor de espalda y, al mismo tiempo, reducir las posibilidades de sufrir lesiones”.

Así debemos caminar para reducir los dolores

Mantener una postura correcta al caminar es fundamental si no queremos empeorar los síntomas. La clave está en "dar pasos ligeramente largos, que ayuden con el movimiento de la cadera, y balancear los brazos en lugar de mantenerlos en los bolsillos. Comencemos con distancias cortas, y vayamos aumentándolas gradualmente, sin forzar", dice Murphy.

La doctora Felder añade algunos consejos: "Intente caminar de cinco a diez minutos, dos o tres veces al día en una superficie plana con la activación adecuada de los músculos centrales y sin flexionar la espalda. En lugar de dar una caminata larga al día, es mejor hacerlo en distancias cortas varias veces". Eso sí, ambos expertos insisten en que "si el dolor aumenta hay que bajar el ritmo, usar calor, hacer estiramientos suaves y, si es necesario, consultar con el médico".

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