El pueblo de casas pintadas con frescos y los Alpes Bávaros de fondo que es uno de los más bellos de Alemania
Esta localidad alpina, que está situada en el valle del río Isar rodeada de bosques y montañas, es también conocida como “la villa de los mil violines”, instrumento artístico que irás encontrando por todas partes.

Junto con Berlín y Hamburgo, Múnich es uno de los destinos preferidos para los viajeros de España. Y aunque son muchas las cosas que se pueden hacer y ver en la capital bávara, queremos añadirle una más: se trata de una excursión a Mittenwald, una localidad de cuento famosa por sus talleres de violines y que es perfecta para una escapada de un día, ya que está a tan solo una hora y media en coche desde Múnich. Este pintoresco pueblo conocido por su arquitectura tradicional y sus hermosas vistas a las montañas te resultará uno de los lugares más auténticos de Alemania. De hecho, seguro que quedarás encantado al ver a los vecinos vistiendo el típico traje bávaro como prenda habitual.
Arte en las fachadas de las casas
Empezamos a descubrir Mittenwald por su centro histórico, salpicado de enormes casas tradicionales, con fachadas pintadas con frescos (lüftlmalarei) que son auténticas obras de arte. Uno de los principales puntos de interés es la calle principal Obermarkt, peatonal y atravesada por un pequeño canal, donde se encuentran las casas más fantásticas con frontales ricamente tallados, que recuerdan la época de opulencia comercial que vivió esta localidad durante la Edad Media, cuando Mittenwald era el principal centro de mercancías que partían hacia Venecia. Las pinturas, algunas con 250 años de antigüedad, están perfectamente conservadas y relatan la historia de la localidad con escenas que muestran la profesión del propietario, fiestas y viñetas religiosas.
Estas fachadas ilustradas, principal atractivo de la localidad, no solo sorprenden a los turistas. El famoso escritor Goethe ya se quedó fascinado con ellas, y en su paso por Mittenwald las definió como “un libro de imágenes que cobran vida”.
Al ver sus casas ilustradas con frescos, Goethe definió a esta ciudad como "un libro de imágenes que cobran vida"
Además, la calle principal también está repleta de tiendas, bares y pastelerías (con dulces caseros). Seguro que encontráis un buen momento para descansar y tomar las típicas salchichas bávaras acompañadas de una buena cerveza.
La iglesia de San Pedro y San Pablo
En el punto en el que confluyen las calles Obermarkt y Hochstrasse se encuentra la iglesia de San Pedro y San Pablo, que destaca tanto por los frescos de su torre, como por la decoración barroca en su interior.
El pueblo de los mil violines
Más allá de sus paisajes y preciosas casas, Mittenwald es también conocida como "La Villa de los Mil Violines" gracias a Matthias Klotz, quien, tras estudiar con los mejores maestros de Italia, importó el arte de la fabricación de violines a la ciudad en el siglo XVII y su fama en la construcción de este instrumento perdura hasta hoy.
Además de encontrarte con reputados talleres de artesanos, descubrirás que en Mittenwald el violín y la música están por todas partes: en el monumento en honor de Matthias Klotz (justo enfrente de la iglesia de San Pedro), en esculturas talladas en madera e incluso en algunos frescos de las casas. Y si eres aficionado a la música y quieres saber algo más de este arte, puedes visitar el museo Geigenbau, creado en 1930, donde se muestra el oficio del luthier y su estrecha conexión con el pueblo.
Un entorno natural de lagos y montañas
Pero los planes en Mittenwald no acaban aquí. Situado en medio del bosque (tal y como significa su nombre en alemán) a los pies de la cordillera Karwendel, los paisajes que rodean Mittenwald son realmente impresionantes. En el pueblo se encuentra el lago Lauter, un lugar perfecto para practicar senderismo y disfrutar de magníficas vistas sobre el lago y los espectaculares picos de Karwendel, la cadena montañosa más grande de los Alpes.
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