Sin tregua

El Barça no tiene tregua en el terreno de juego ni en los despachos. Afronta un Tourmalet infernal con partidos sin apenas descanso y no le dejan disfrutar de la victoria ante Osasuna y el liderato en solitario al impugnar el encuentro de Montjüic por una supuesta alineación indebida de Iñigo Martínez. Los de Osasuna dicen que se enteraron por la prensa y la sensación generalizada en Can Barça es que no hay recorrido. Todo se basa en un artículo de FIFA que indicaría que un jugador lesionado que no acude con la selección no podría jugar hasta cinco días después del último partido del combinado nacional. Y todo por un encuentro que fue impuesto en jueves tras la selección para que no se jugara en la penúltima jornada de Liga que es lo que pedían los dos clubs. Lo que es claro es que Iñigo fue desconvocado por la selección y ni el club ni el futbolista se negaron nunca a acudir. Otra cuestión es que sentara mal que no pasara un examen médico, por otra parte lógico cuando existe confianza entre médicos, profesionales que no acostumbran a hacer de trileros. Lo ganado claramente (muy claramente) en el campo regresa en forma de demonio a los despachos.

Mar 29, 2025 - 09:57
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Sin tregua
El Barça no tiene tregua en el terreno de juego ni en los despachos. Afronta un Tourmalet infernal con partidos sin apenas descanso y no le dejan disfrutar de la victoria ante Osasuna y el liderato en solitario al impugnar el encuentro de Montjüic por una supuesta alineación indebida de Iñigo Martínez. Los de Osasuna dicen que se enteraron por la prensa y la sensación generalizada en Can Barça es que no hay recorrido. Todo se basa en un artículo de FIFA que indicaría que un jugador lesionado que no acude con la selección no podría jugar hasta cinco días después del último partido del combinado nacional. Y todo por un encuentro que fue impuesto en jueves tras la selección para que no se jugara en la penúltima jornada de Liga que es lo que pedían los dos clubs. Lo que es claro es que Iñigo fue desconvocado por la selección y ni el club ni el futbolista se negaron nunca a acudir. Otra cuestión es que sentara mal que no pasara un examen médico, por otra parte lógico cuando existe confianza entre médicos, profesionales que no acostumbran a hacer de trileros. Lo ganado claramente (muy claramente) en el campo regresa en forma de demonio a los despachos.

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