Redrado explicó las tres cosas que no tiene que hacer la Argentina y las tres cosas que sí para encaminar su economía

El economista y ex presidente del Banco Central analizó en una entrevista los desafíos urgentes del país.

Mar 30, 2025 - 17:33
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Redrado explicó las tres cosas que no tiene que hacer la Argentina y las tres cosas que sí para encaminar su economía

La última semana sacudió al mercado financiero argentino. El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre un préstamo de u$s 20.000 millones del FMI-adelantado para calmar la tensión cambiaria - no logró contener del todo la volatilidad. El dólar blue bajo levemente a  1300, mientras el MEP y el contado con liquidación se mantuvieron en 1293 y  1295, respectivamente. Aunque el FMI confirmó que el acuerdo con Argentina será de "tamaño considerable" y destacó los avances en control inflacionario y superávit fiscal, la falta de precisiones sobre el régimen cambiario alimentó incertidumbre. La portavoz del organismo, Julie Kozack, evitó detallar si habrá un salto en el tipo de cambio o un sistema de bandas, limitándose a señalar que las discusiones sobre "cuestiones específicas" continúan.

 a portavoz del organismo, Julie Kozack.

En este escenario, el economista y ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, analizó en Radio con Vos los desafíos urgentes del país. Para él, la estabilidad macroeconómica depende de cuatro pilares: política fiscal, monetaria, financiera y cambiaria. "Las cuatro tienen que ser convergentes y consistentes entre sí", afirmó. Sin embargo, criticó la estrategia actual: "La política cambiaria argentina es una política de transición. Ningún país grande tiene este sistema de devaluaciones preanunciadas", dijo en el programa "Cosechas y negocios" que conducen Victoria Terzaghi y Ariel Cohen.

Tipo de cambio y reservas: entre la sobreactuación y la necesidad de acumulación

Redrado cuestionó el esquema de crawling peg vigente, que solo comparten Nicaragua y Botsuana. "Esto entró en el centro de discusión. El propio equipo económico introdujo el concepto de flexibilidad sin dar certidumbres, y eso genera tensión", sostuvo. Advirtió que la falta de claridad incentiva conductas especulativas: "Los importadores aceleran pagos ante la expectativa de una devaluación, y el BCRA pierde reservas".

Para mitigar esto, propuso que el Banco Central opere en "toda la cancha": "Debe vender dólares futuros para dar tranquilidad a los importadores, comprar y vender bonos en pesos y dólares, y arbitrar entre mercados presentes y futuros". También destacó la urgencia de acumular reservas, hoy en niveles críticos: "El BCRA tiene reservas netas negativas de u$s 6.000 millones. Para flotar, necesita un colchón sólido".

Sobre el polémico dólar blend -que obliga a los exportadores a liquidar el 20% en el mercado financiero-, Redrado sugirió ajustar la proporción: "Podría ser 90-10, compensando a los agroexportadores con baja de retenciones". Rechazó la devaluación como solución mágica: "Si devaluar fuera la respuesta, Argentina sería campeona mundial. El camino es una flotación con intervención anticíclica: acumular reservas en épocas de bonanza y vender en crisis".

Las tres claves para encaminar la economía

Consultado sobre las medidas prioritarias, Redrado enumeró tres ejes:

  • Revolución impositiva: "Reducir la carga tributaria, terminar con la informalidad y dar incentivos a la inversión".
  • Revolución en infraestructura: "Licitar corredores viales, trenes de carga y puertos. Si el Estado no invierte, que lo hagan los privados".
  • Revolución exportadora: "Firmar acuerdos con países complementarios como Indonesia, Vietnam o India, no solo mirar a Europa o China".
  • Como cuarta medida, insistió en recuperar los u$s 250.000 millones "en colchones. Extender el blanqueo todo el año. La clase media tiene ahorros en dólares que podrían dinamizar el consumo y la inversión".

    Lo que no debe repetirse

    Redrado fue contundente al señalar los errores a evitar:

  • Déficit fiscal: "No hay que volver a desequilibrios presupuestarios ni a un BCRA que emite papelitos de colores".
  • Alianzas contraproducentes: "Alejarse de regímenes como Irán o Venezuela, que no ofrecen beneficios comerciales".
  • Improvisación monetaria: "La emisión descontrolada nos llevó a una inflación del 211%. Eso no puede repetirse".
  • Perspectivas: el rol del acuerdo con el FMI

    Aunque el Gobierno proyecta que las reservas llegarán a u$s 50.000 millones con el acuerdo, Redrado subrayó que la clave está en los detalles. "Hasta que no se defina si habrá flotación libre, intervención o bandas, seguiremos con volatilidad". Confió en que el programa de cuatro años permitirá refinanciar vencimientos y recomponer el BCRA, pero advirtió: "Sin certidumbre cambiaria de largo plazo, los anuncios quedan a mitad de camino".

    En un contexto global de tasas altas y proteccionismo, el exfuncionario hizo un llamado a la coherencia: "Argentina necesita políticas robustas, no experimentos. El tiempo de las medias tintas se acabó".

    La crítica al "crawling peg" y la fuga de reservas

    Redrado profundizó en los riesgos del actual régimen cambiario. Señaló que el sistema de devaluaciones programadas, aunque logró una relativa estabilidad inicial, hoy actúa como un "parche insostenible. El Banco Central no puede estar perdiendo 200 o 300 millones de dólares diarios por las conductas anticipatorias de los importadores. Si saben que el dólar oficial subirá, intentan comprar hoy, y eso drena reservas", explicó. Para el exfuncionario, esta dinámica refleja un círculo vicioso: la falta de claridad sobre el futuro cambiario acelera la demanda de divisas, lo que a su vez debilita las reservas y refuerza la especulación.

    El rol de los exportadores y el "dólar blend"

    El economista insistió en revisar el esquema que obliga a los exportadores a liquidar el 20% de sus ingresos en el mercado financiero. "El 'dólar blend' fue una solución transitoria, pero hoy es un problema. Si el Central quiere acumular reservas, necesita captar más divisas de las exportaciones, no dispersarlas", argumentó. Propuso reducir gradualmente ese porcentaje: "Un 90-10 permitiría al BCRA retener más dólares sin asfixiar al sector agroindustrial. Además, habría que compensar con rebajas de retenciones para mantener el incentivo a producir".

    La advertencia sobre los capitales golondrina

    Redrado alertó sobre otro frente de vulnerabilidad: la entrada de capitales especulativos. "En un escenario de tasas altas, Argentina podría atraer fondos que buscan ganancias rápidas. Si no se regulan, su salida abrupta generará nuevas crisis", advirtió. Recordó su medida de 2005: "Aplicamos un encaje del 30% a los capitales que entraban por menos de un año. Eso disuadió el dinero caliente. Hoy necesitamos herramientas similares para evitar que nos usen como casino financiero".

    La inflación y el fantasma de la emisión

    Aunque celebró la reducción de la inflación, Redrado pidió no bajar la guardia. "El control fiscal es clave, pero si el BCRA vuelve a monetizar déficits, todo se derrumba. La tentación de imprimir pesos siempre está ahí", afirmó. Cuestionó la estrategia de "meter miedo" con ajustes: "La estabilidad no se construye con shocks. Se necesitan señales creíbles, como vincular la base monetaria al crecimiento real de la economía".

    La diplomacia económica: más allá de lo ideológico

    Al referirse a las alianzas internacionales, el economista enfatizó la necesidad de pragmatismo. "No se trata de elegir entre China o Estados Unidos. Indonesia, India o Vietnam son mercados de 1.000 millones de habitantes que demandan alimentos y energía. Allí está nuestro futuro", sostuvo. Criticó la "miopía" de priorizar acuerdos con países sin complementariedad: "Debemos dejar de ser reactivos. Una Cancillería económica profesional podría negociar tratados en seis meses, no en seis años".

    El llamado final: políticas, no improvisación

    Redrado cerró con un mensaje: "El Gobierno tiene una ventana de oportunidad con el FMI, pero debe pasar de los anuncios a las acciones concretas. Si no definen el régimen cambiario, si no articulan una reforma tributaria integral y si no traccionan inversiones en infraestructura, el acuerdo será otro parche". Y remató: "La gente ya no tolera experimentos. Quiere reglas claras, no discursos".