El costo de no invertir en la educación: Lecciones para las empresas familiares

Forbes México. El costo de no invertir en la educación: Lecciones para las empresas familiares En las empresas familiares, las decisiones sobre cuándo invertir en educación pueden determinar su éxito a largo plazo. La historia de Nasrudín, aunque aparentemente simple, refleja una lección profunda sobre el valor de aprender y no posponer el crecimiento. El costo de no invertir en la educación: Lecciones para las empresas familiares Mario Rizo Rivas

Mar 31, 2025 - 16:19
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El costo de no invertir en la educación: Lecciones para las empresas familiares

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El costo de no invertir en la educación: Lecciones para las empresas familiares

"El aprendizaje es la inversión más rentable que podemos hacer, tanto para nosotros como para nuestro negocio".

En las empresas familiares, las decisiones sobre cuándo y cuánto invertir en el aprendizaje de sus miembros pueden ser cruciales para asegurar el éxito y la continuidad a largo plazo. A veces, las lecciones más sabias provienen de situaciones simples y cotidianas, como un cuento tradicional. Nasrudín, el famoso sabio de la cultura popular, nos invita a reflexionar sobre el costo de no invertir en el conocimiento. Este cuento es una metáfora perfecta de cómo las empresas familiares a menudo subestiman la importancia de la educación y el aprendizaje continuo en su crecimiento.

Había una vez un hombre sabio llamado Nasrudín, conocido por sus preguntas astutas y respuestas provocativas. Un día decidió que quería aprender a tocar la flauta, por lo que se dirigió a un maestro de música reconocido y le preguntó:

—¿Cuánto cobra usted por enseñarme a tocar la flauta?

El maestro respondió con una sonrisa:

—Tres piezas de plata el primer mes; después, una pieza de plata por mes.

Nasrudín pensó por un momento y, con su característico ingenio, dijo:

—¡Perfecto! Comenzaré en el segundo mes.

Lecciones para las empresas familiares:

1.- El Costo de la educación no siempre es inmediato

En la historia de Nasrudín, el costo inicial de la enseñanza puede parecer un gasto elevado. Sin embargo, ese primer mes es esencial para sentar las bases del aprendizaje. De manera similar, las empresas familiares deben comprender que las inversiones en formación y capacitación no siempre generan resultados inmediatos, pero son fundamentales para el éxito a largo plazo. Si se pospone la inversión en educación, la empresa podría enfrentar dificultades cuando surjan nuevos desafíos del mercado.

En una empresa familiar, los miembros suelen resistirse a invertir en cursos de formación o a contratar consultores externos, pensando que el retorno inmediato no justifica el gasto. Sin embargo, retrasar estas inversiones puede hacer que la empresa quede desactualizada frente a la competencia, ya sea en términos de liderazgo, tecnología o innovación.

2. No pospongas el aprendizaje

La procrastinación es uno de los mayores enemigos del progreso. Nasrudín decidió esperar para comenzar su aprendizaje, lo que en el mundo de los negocios familiares se puede traducir en una actitud de posponer las decisiones importantes de capacitación. Esta procrastinación solo retrasa el crecimiento y deja a la empresa vulnerable ante los cambios del mercado. El aprendizaje continuo es esencial para mantener la competitividad y aprovechar nuevas oportunidades.

En una empresa familiar, el director de marketing podría posponer la capacitación en nuevas estrategias digitales, creyendo que no es el momento adecuado. Sin embargo, este retraso puede significar perder oportunidades en un mercado que se está moviendo rápidamente hacia lo digital. La capacidad de adaptarse a tiempo es clave para mantener el liderazgo.

“El conocimiento es el motor que impulsa el éxito; ignorarlo es el freno que detiene el progreso.”

3. El valor del tiempo en la formación

Cada mes que Nasrudín pierde al no comenzar a aprender es tiempo que no puede recuperar. En las empresas familiares, el tiempo invertido en formación es tan valioso como el dinero. El aprendizaje no solo implica adquirir conocimiento, sino también invertir en el desarrollo personal y profesional, lo cual fortalece a toda la organización. La mejora continua es una estrategia a largo plazo que asegura la competitividad y sostenibilidad.

En una empresa familiar, un miembro de la familia podría demorarse en tomar un curso de liderazgo. Sin embargo, mientras más tarde en adquirir estas habilidades, más se arriesga a tomar decisiones erróneas o a perder oportunidades para mejorar el rendimiento de la empresa. El tiempo invertido en capacitación se traduce en decisiones más informadas y en una mejor gestión empresarial.

4. Invertir en el desarrollo colectivo

La formación no debe limitarse solo a los fundadores o directivos de la empresa familiar. Todos los miembros de la familia deben tener acceso a oportunidades de aprendizaje. La cohesión familiar y el éxito de la empresa dependen de que todos estén alineados con los valores, la misión y las habilidades necesarias para tomar decisiones acertadas. Si Nasrudín hubiera comenzado desde el primer mes, habría aprendido más rápido y mejor. Lo mismo ocurre en las empresas familiares: cuanto antes se invierta en el desarrollo colectivo, más rápido se alcanzarán los objetivos.

En una empresa familiar, es común que solo los miembros de la alta dirección reciban formación. Sin embargo, si se invierte también en el desarrollo de los empleados de otros niveles, se logra una mayor integración y comprensión de los objetivos estratégicos, lo que mejora la toma de decisiones y fortalece la cultura empresarial.

El cuento de Nasrudín nos recuerda que, aunque la tentación de ahorrar en costos inmediatos pueda ser fuerte, el verdadero costo de no invertir en el aprendizaje es mucho mayor a largo plazo. La procrastinación y el temor a los gastos inmediatos pueden tener un impacto negativo en el crecimiento y la competitividad de la empresa. 

Las oportunidades de aprender y adaptarse no deben posponerse, porque el mercado no espera. La clave para el éxito de una empresa familiar es entender que la educación y el desarrollo continuo son inversiones imprescindibles para asegurar un futuro sólido y próspero.

Sobre el autor:

Twitter: @mariorizofiscal

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