El BID lanzó un nuevo programa que promueve un motor “invisible” de la economía
Se trata de una iniciativa para impulsar y financiar tareas no remuneradas de cuidado a niños, adultos mayores y personas con discapacidad, de las que suelen hacerse cargo mujeres e impactan en brechas laborales y pérdida de productividad; según fuentes oficiales, Brasil, Uruguay y Colombia pidieron acceso a este programa y Argentina aún no lo ha hecho

SANTIAGO DE CHILE.- Las marchas en las calles, los datos oficiales sobre pobreza y las auditorías del Gobierno sobre la utilización de recursos públicos en pensiones demuestran que adultos mayores, niñez y personas con discapacidad son segmentos poblacionales necesitados de ayuda. A ellos apunta el nuevo fondo lanzado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), denominado BID Cuida, que está disponible para el país si lo solicitara.
En el caso de los jubilados, sus ingresos sufren la derrota ante el costo de vida que deben afrontar con medicamentos que suelen encarecer la tarea de llegar a fin de mes. La situación de las niñas, niños y adolescentes refleja que el 66,1% de los menores de 14 años son pobres, según la medición del Indec del primer semestre de 2024. Y la auditoría del Gobierno sobre las pensiones para personas con discapacidad arrojó posibles irregularidades que dispararon todo tipo de sospecha. ¿Por qué el 8,8% de la población en Chaco percibía esta asignación? Resultados preliminares indicaron que de una muestra de 3000 en todo el país, el 80% no reunía todos los requisitos.
En ese contexto, la Argentina tendrá disponible un fondo especial que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) acaba de lanzar, llamado BID Cuida. “Me complace anunciar el lanzamiento de BID Cuida, una iniciativa de toda la institución para abordar la brecha en los servicios de atención, al mismo tiempo que se reduce la desigualdad e impulsa el crecimiento económico en América Latina.”, sostuvo el presidente del organismo multilateral, Ilan Goldfajn.
Según Goldfajn, el 40% de la demanda de tareas de cuidados está insatisfecha. Ampliar la infraestructura y los servicios de esta actividad económica puede “acelerar la productividad y el crecimiento mediante la generación de empleo formal, nuevas empresas y startups, y reducir la carga de cuidados no remunerada que recae sobre las mujeres”.
El acceso a este nuevo programa del BID funciona a demanda de los países, tal cual explicó la asesora especial en Género y Diversidad, Diana Rodríguez Franco. En ese sentido, indicó que “Brasil, Uruguay, Panamá y Colombia” lo pidieron. Hasta el momento, las autoridades argentinas no elevaron ninguna solicitud.
La funcionaria del BID expuso que este programa busca inyectar fondos e impulsar a los sectores públicos y privados a desarrollar infraestructura para cuidados de estos sectores poblacionales, a la vez de generar empleos registrados que reconozcan las labores de personas que son “invisibles” y que en “dos de cada tres casos son realizadas por mujeres”.
“Si esos trabajos fueran remunerados, serían equivalentes en promedio al 21% del producto interno bruto de la región. Es decir, sería prácticamente el principal sector económico”, estimó Rodríguez. Si el cálculo sólo tuviera en cuenta a ciudades capitales, el porcentaje bajaría a 14%. Aun así, se trata de un ratio considerable. Según un informe del Ministerio de Economía, “las tareas domésticas y de cuidado representaron el 16,8% del PBI en 2022″.
Más allá de ese beneficio económico, en el BID plantearon que el reloj biológico presenta una urgencia. “La región, contrario a la imagen que teníamos de una América Latina llena de niños corriendo, para el 2050 va a haber duplicado su población mayor de 60 años. Una de cada cuatro personas en América Latina tendrá más de 60 años en el 2050″, afirmaron.
Y con una mirada situada más en el presente, las autoridades a cargo del BID Cuida transmitieron una visión pragmática sobre las tareas de cuidado. “Son el engranaje que permite que otras actividades se puedan hacer, no podríamos estar acá, no habría presidentes de bancos, no habría CEO si no hubiera otras personas a cargo de estos trabajos de cuidado”.
Por lo tanto, propusieron dos líneas de acción. La primera de ellas pone en el centro a la infraestructura necesaria para este tipo de tareas, tales como centros de desarrollo infantil. A propósito de ellos, el Gobierno dejó de financiar la construcción de 187 centros de desarrollo infantil que se habían iniciado antes del inicio del mandato de Javier Milei. Según datos oficiales, 119 tendrían que haberse completado en 2023.
La iniciativa del BID está disponible para los países, pero, destacan, que también puede ser solicitada por empresas. En consecuencia, podría abrirle la puerta a la obra privada, algo que el Gobierno intenta estimular.
La segunda línea de acción de este nuevo fondo persigue la creación de nuevos puestos de empleo registrado. Es decir, transformar el trabajo no remunerado en tareas registradas que contribuya a acortar la brecha laboral entre hombres y mujeres.