Así será el Valle de Cuelgamuros tras el plan de resignificación: ¿Seguirá la Cruz?
Ocurrió el pasado 25 de febrero, pero trascendió este mismo miércoles. Gobierno y Vaticano negociaron la resignificación del renombrado Valle de Cuelgamuros. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que ha sido el encargado de tutelar las conversaciones con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, llevaba tiempo verbalizando el plan para reconceptualizar el enclave que recoge la ley de Memoria Democrática. Tras el pacto con la Santa Sede, así quedaría definitivamente lo que hasta hace escasos años se conocía como Valle de los Caídos. Según trasciende de las conversaciones de Bolaños con la Nunciatura vaticana, la Conferencia Episcopal y el Arzobispado de Madrid, el acuerdo respetará la Cruz que corona el valle de Cuelgamuros, así como la comunidad benedictina y el culto en la Basílica, que no será desacralizada. Así lo han confirmado tanto la Iglesia como el Ejecutivo, apuntalando que tal resignificación tampoco tocará las intervenciones en el templo. Al menos no de manera total. La Archidiócesis de Madrid indicó en un comunicado que se estudiará respetando los criterios litúrgicos y el fin para el que se erigió la Basílica, garantizando un acceso independiente. En virtud del comunicado de la Archidiócesis, aseguran que "hasta el momento lo único acordado definitivamente ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la Basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos situados fuera de la misma". Ello implicaría que la gran cruz que corona el enclave madrileño permanecerá vigilando todo el valle de Cuelgamuros. Reunión con El Vaticano Al margen de estos puntos, según expone el comunicado de la Archidiócesis, todo aspecto relacionado con la resignificación es competencia exclusiva de la Santa Sede y del Gobierno de la Nación, que son las partes que han liderado las negociaciones. Así, el Ejecutivo confirmaba a Europa Press una reunión del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes con el secretario de Estado de El Vaticano, Pietro Parolin, el pasado 25 de febrero. El cardenal José Cobo, según se desprende del comunicado de la Archidiócesis, ha participado en el proceso como interlocutor designado dentro de una comisión eclesial. Precisan por tanto que se produjo un intercambio de "notas privadas", según señala, sobre cómo abordar la resignificación del Valle de Cuelgamuros, "garantizando siempre el respeto a los elementos religiosos y la permanencia del culto en la Basílica". "Desde la Archidiócesis se quiere enfatizar que todas estas cuestiones han sido objeto de intercambio de cartas y notas de trabajo. De la misma manera, reitera que -más allá de la actividad pastoral-, su papel es de acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre su comunidad religiosa", explican en el escrito. Primer movimiento: el prior Ya la pasada semana se anunció el relevo de Santiago Cantera, hasta entonces prior de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, quien fue reemplazado por el monje Alfredo Maroto. Esta decisión fue tomada tras el agotamiento de los tres trienios de Cantera...
Ocurrió el pasado 25 de febrero, pero trascendió este mismo miércoles. Gobierno y Vaticano negociaron la resignificación del renombrado Valle de Cuelgamuros. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que ha sido el encargado de tutelar las conversaciones con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, llevaba tiempo verbalizando el plan para reconceptualizar el enclave que recoge la ley de Memoria Democrática. Tras el pacto con la Santa Sede, así quedaría definitivamente lo que hasta hace escasos años se conocía como Valle de los Caídos. Según trasciende de las conversaciones de Bolaños con la Nunciatura vaticana, la Conferencia Episcopal y el Arzobispado de Madrid, el acuerdo respetará la Cruz que corona el valle de Cuelgamuros, así como la comunidad benedictina y el culto en la Basílica, que no será desacralizada. Así lo han confirmado tanto la Iglesia como el Ejecutivo, apuntalando que tal resignificación tampoco tocará las intervenciones en el templo. Al menos no de manera total. La Archidiócesis de Madrid indicó en un comunicado que se estudiará respetando los criterios litúrgicos y el fin para el que se erigió la Basílica, garantizando un acceso independiente. En virtud del comunicado de la Archidiócesis, aseguran que "hasta el momento lo único acordado definitivamente ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la Basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos situados fuera de la misma". Ello implicaría que la gran cruz que corona el enclave madrileño permanecerá vigilando todo el valle de Cuelgamuros. Reunión con El Vaticano Al margen de estos puntos, según expone el comunicado de la Archidiócesis, todo aspecto relacionado con la resignificación es competencia exclusiva de la Santa Sede y del Gobierno de la Nación, que son las partes que han liderado las negociaciones. Así, el Ejecutivo confirmaba a Europa Press una reunión del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes con el secretario de Estado de El Vaticano, Pietro Parolin, el pasado 25 de febrero. El cardenal José Cobo, según se desprende del comunicado de la Archidiócesis, ha participado en el proceso como interlocutor designado dentro de una comisión eclesial. Precisan por tanto que se produjo un intercambio de "notas privadas", según señala, sobre cómo abordar la resignificación del Valle de Cuelgamuros, "garantizando siempre el respeto a los elementos religiosos y la permanencia del culto en la Basílica". "Desde la Archidiócesis se quiere enfatizar que todas estas cuestiones han sido objeto de intercambio de cartas y notas de trabajo. De la misma manera, reitera que -más allá de la actividad pastoral-, su papel es de acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre su comunidad religiosa", explican en el escrito. Primer movimiento: el prior Ya la pasada semana se anunció el relevo de Santiago Cantera, hasta entonces prior de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, quien fue reemplazado por el monje Alfredo Maroto. Esta decisión fue tomada tras el agotamiento de los tres trienios de Cantera...
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