“Adrenalina y aventura”: es argentina, tiene tres restaurantes en Croacia, ofrece platos nacionales y cuenta cómo lo logró

María Celia Miralles, junto a Marco, su esposo, tienen dos locales llamados Don Armando y una pizzería

Abr 2, 2025 - 22:36
 0
“Adrenalina y aventura”: es argentina, tiene tres restaurantes en Croacia, ofrece platos nacionales y cuenta cómo lo logró

“Todo lo que ofrecemos es 100% argentino: empanadas, chorizos, ingredientes nacionales”, resalta María Celia Miralles (42), una argentina que desde hace años decidió emprender en el mundo gastronómico en Croacia. El restaurante, Don Armando, más allá de ser un símbolo de la identidad y cultura futbolera, por Diego Armando Maradona, significa también un homenaje a su abuelo, Armando Alberto, que la mantienen fiel a sus raíces. La joven emplea entre 18 y 20 argentinos por temporada para atender los locales que maneja junto a su marido, Marco. Tienen también una pizzería italiana.

“Grandes ligas”: la sorprendente predicción de un experto francés sobre el llamado diamante negro que tiene la Argentina

Miralles es oriunda de Azul, provincia de Buenos Aires, y a los 17 años decidió mudarse a la Capital para estudiar ciencias políticas en la Universidad de Buenos Aires. A lo largo de su carrera, contó, estudió francés, pero sabía que le faltaba perfeccionar el inglés. Esa búsqueda de superación la llevó hasta la India, donde conoció a una joven de Montenegro, de quien se hizo amiga y la motivó a visitar la península balcánica. Entre viaje y viaje, decidió ir a Italia, luego a Montenegro y finalmente a Croacia. Fue en ese recorrido donde conoció a su esposo italiano.

Queríamos formar una familia, y viniendo de una familia grande y de una ciudad chica, no queríamos criar a nuestros hijos en Buenos Aires”, recuerda Celia. Vivieron dos años en Capital Federal, posteriormente un año en Italia y luego se trasladaron a la isla de Hvar, en Croacia. Entre cambio y cambio, Celia aprovechaba el tiempo para prepararse y hacer cursos que la impulsaran en la vida, entre ellos, hizo uno de charcutería.Las empanadas que ofrecen en el local

“Siempre encontré tiempo para capacitarme. Hacer charcutería me dio las herramientas para elaborar el verdadero chorizo argentino, que hoy es nuestro caballito de batalla en el restaurante”, cuenta. Aunque en el local ofrecen carne, choripán, milanesa, pastel de papa, hamburguesas y empanadas, la esencia del chorizo argentino es única, según destaca. “Lo hacemos con carne de cerdo de acá, pero cada vez que viajo a la Argentina me llevo ingredientes para asegurarme de que el sabor sea auténtico”, agrega.

La magia está en los condimentos y la esencia del sabor argentino. “El ají molido es fundamental y no se consigue acá. Lo mismo pasa con el pimentón, que en Europa es más similar a la paprika, y la semilla de comino, que tiene un sabor diferente. Todo está influenciado por el clima y la región de producción”, compara. Así como Croacia es famosa por su vino Plavac Mali, la Argentina se destaca por su Malbec. Por eso, Celia dice que en su establecimiento el vino argentino es una insignia de certificación nacional.El local debe su nombre a Maradona y el abuelo de Celia

El emprendimiento que diseñaron junto con amigos estaba pensado para ofrecer algo argentino y que aún no existía en la isla. Así nació la idea de llevar carne argentina y abrir el primero de los restaurantes. El 3 de julio de 2021, finalmente, Don Armando abrió sus puertas en Stari Grad, y unas semanas después, el 27 de julio, nació su hija Emma. “Fue un proyecto a pulmón y con mucho esfuerzo”, asegura.

La burocracia croata no fue fácil de sortear. Por ejemplo, después de alquilar un mismo local durante tres años cuenta que no pudo renovar el contrato. Sin embargo, en medio de la búsqueda de un nuevo espacio, surgió la oportunidad de abrir un segundo restaurante, Don Armando, en Split. En ese momento, se sumaron al proyecto su hermano y su novia. Justo cuando estaban a pleno con ambos locales les ofrecieron otro espacio en una zona estratégica, donde finalmente decidieron abrir una pizzería con productos 100% italianos: Pizzeria Dieci, de la que también son socios cinco hermanos con sus parejas.

“Fui cambiando un poco, sinceramente, la experiencia te va madurando. El aprendizaje en este tiempo fue enorme. En el medio tenés la adrenalina y la aventura. Siempre fui de cambiar trabajos, de buscar crecer, aprender y mejorar. La aventura de haber dejado todo y aprender de nuevo todo me cambió”, dice.

Toda esa aventura y esfuerzo por mejorar la impulsa a mantener la naturaleza de los establecimientos. Aclara que importar carne no es sencillo, pero al estar dentro de la Unión Europea lograron establecer una conexión con un proveedor de carne argentina en Milán. “Una vez que resuelvo la logística, lo demás es más simple”, explica.Uno de los platos que ofrecen en Don Armando

En sus establecimientos trabaja personal solamente argentino. Según cuenta, en Croacia, es posible visas de trabajo, especialmente al finalizar la temporada de invierno. “El gobierno habilita un cupo de visas, lo que nos permite contratar argentinos para atender en el restaurante. En total, gestionamos entre 18 y 20 visas por temporada. La cantidad de postulantes argentinos es impresionante. Muchos aprovechan la temporada alta en Croacia tras haber trabajado en Andorra”, relata.

La pandemia trajo nuevos desafíos: “Pasé de tener un ritmo de trabajo activo y vida social a estar encerrada. El proceso de montar el restaurante fue tremendo; desde diseñar el logo y el menú hasta definir cada receta. Desde que abrí el local fui contadora, encargada de marketing, gerente de RR.HH.... ¡Tuve que hacer de todo”, recuerda.

Antes de emprender en Croacia trabajó en el área de comunicación del Renatre. “Fue una experiencia hermosa, un gran aprendizaje. Me permitió recorrer el país y conocer realidades diferentes, sobre todo en lo que respecta al registro de los trabajadores rurales”, dice.Las hamburguesas del local

Aclara que en el medio hubo caídas, crisis, avances y retrocesos, pero también muchas satisfacciones. “Gracias a Dios, puedo viajar a la Argentina para las fiestas. El trabajo es muy intenso, ya que es un negocio de temporada, pero cada vez que voy, disfruto dos meses de calidad con mi familia. Cada viaje de regreso me llena de energía, pero también me desafía. Siempre hay algo nuevo por aprender, por mejorar. Lo importante es seguir adelante, con pasión y esfuerzo”, relata.

Hace unos días llevaron adelante un evento especial en Hvar. “Dos curas fueron a comer al restaurante y nos propusieron organizar una cena por los 12 años del Papa Francisco. Nos llamaron, nos convocaron y nos preguntaron si queríamos encargarnos de la comida para la ocasión. Organizamos una cena para 100 personas”, cuenta. El evento se realizó el 16 de marzo pasado en la Catedral de Hvar y en el jardín del obispado, donde hicieron el catering con comida argentina, platos tradicionales argentinos.María Celia Miralles y su marido Marco Gasparini