¿Qué santos se celebran hoy, viernes 4 de abril de 2025?

¿Qué santos se celebran hoy, viernes 4 de abril de 2025? Cada día del calendario de la Iglesia católica está dedicado a la memoria de hombres y mujeres que dejaron una huella profunda en la historia de la fe. Este viernes 4 de abril de 2025, la Iglesia conmemora entre otros, a tres figuras especialmente … Continuar leyendo "¿Qué santos se celebran hoy, viernes 4 de abril de 2025?"

Abr 4, 2025 - 06:15
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¿Qué santos se celebran hoy, viernes 4 de abril de 2025?

¿Qué santos se celebran hoy, viernes 4 de abril de 2025? Cada día del calendario de la Iglesia católica está dedicado a la memoria de hombres y mujeres que dejaron una huella profunda en la historia de la fe. Este viernes 4 de abril de 2025, la Iglesia conmemora entre otros, a tres figuras especialmente significativas: San Pedro de Poitiers, San Benito de Palermo y el beato Francisco Marto. Aunque sus historias transcurren en contextos distintos (desde la Francia medieval hasta la Italia del Renacimiento y el Portugal de principios del siglo XX), todos ellos comparten una misma fuerza espiritual: la defensa de la fe, la humildad y el ejemplo de vida cristiana.

San Pedro de Poitiers fue un obispo valiente, que no dudó en enfrentarse a los abusos del poder político para defender los principios de la Iglesia. San Benito de Palermo, hijo de esclavos africanos, se ganó el cariño del pueblo por su humildad y su entrega silenciosa, incluso desde una cocina de convento. Y Francisco Marto, uno de los célebres pastorcitos de Fátima, representa la pureza, la devoción infantil y la firmeza en la fe, incluso frente al sufrimiento físico y la incomprensión de los adultos. Recordar a estos santos no es sólo mirar al pasado con admiración, sino dejarse inspirar por su vida que conocemos ahora al detalle, además de enumeraros al resto de santos en este día:

San Pedro de Poitiers

San Pedro de Poitiers, también conocido como Pedro II, fue un obispo que vivió entre los siglos XI y XII en Francia. Su historia nos llega desde la diócesis de Poitiers, donde se desempeñó como archidiácono antes de convertirse en obispo en el año 1100. Aunque poco se sabe de su vida antes de asumir el cargo, su actuación como líder eclesiástico fue lo bastante firme como para ser recordado con admiración hasta nuestros días. Su papel fue clave en momentos de tensión entre la Iglesia y el poder político, enfrentándose nada menos que al rey Felipe I de Francia, a quien denunció por un matrimonio ilegítimo.

Pedro no se limitó a ejercer funciones ceremoniales; fue un defensor acérrimo de los principios eclesiásticos. No dudó en excomulgar al conde Guillermo de Poitiers, pese a las amenazas que ello le costó. Como consecuencia, fue desterrado a Chauvigny, donde siguió ejerciendo su labor espiritual hasta su muerte el 4 de abril de 1115. Pero su legado no se limita a la confrontación con el poder. También se preocupó por el desarrollo de las instituciones religiosas, y trabajó para que la Abadía de Fontevrault recibiera la aprobación papal. Su memoria fue incorporada al Martirologio Romano en la fecha de su fallecimiento, recordándolo como un ejemplo de coraje, sabiduría y defensa de la Iglesia.

San Benito de Palermo

San Benito Massarari, más conocido como San Benito de Palermo o San Benito el Africano, nació alrededor del año 1526 en San Fratello, Sicilia, hijo de esclavos africanos. A pesar de que nació en libertad, su origen humilde marcó el rumbo de su vida. De joven, trabajó como pastor, y más adelante se unió a un grupo de ermitaños franciscanos. Su falta de educación formal lo relegó a las tareas más sencillas en el convento de Santa María de Palermo, especialmente la cocina, donde sirvió con humildad, fe y alegría durante años.

Lejos de ser una figura ruidosa, Benito se ganó el cariño de quienes lo conocían gracias a su bondad, su fe profunda y, sobre todo, los milagros que se le atribuían, en especial curaciones. A pesar de ser analfabeto, su sabiduría espiritual lo llevó a ocupar cargos importantes en la comunidad, como prior y maestro de novicios. Fue canonizado en 1807 por el papa Pío VII, y su figura se convirtió en símbolo de esperanza, especialmente entre comunidades afrodescendientes que lo veneran como su santo patrón.

La devoción a San Benito de Palermo ha cruzado fronteras. Se celebra su vida y obra no solo en Italia, sino en América Latina y Estados Unidos. En Colombia, Nicaragua, Uruguay y Venezuela, se realizan procesiones y celebraciones populares en su nombre. Incluso tras el incendio que en 2023 destruyó parcialmente la iglesia donde reposaban sus restos en Palermo, su legado permanece intacto en el corazón de los fieles. San Benito representa la santidad alcanzada desde la sencillez, la paciencia frente al prejuicio y la humildad elevada a virtud.

Beato Francisco Marto

Francisco Marto nació en 1908 en Aljustrel, un pequeño pueblo portugués, y se convirtió en una de las figuras más queridas del catolicismo tras las apariciones de la Virgen María en Fátima, en 1917. Junto a su hermana Jacinta y su prima Lucía dos Santos, fue uno de los tres niños que afirmaron haber visto y hablado con la Virgen en seis ocasiones. Francisco, a diferencia de sus compañeras, se mantuvo en un perfil más callado y contemplativo, y según los relatos de Lucía, se enfocaba especialmente en «consolar a Jesús por los pecados del mundo», una frase que conmovió a muchos por su ternura y profundidad.

Tras las apariciones, Francisco cambió su actitud habitual. Aunque era un niño alegre y tranquilo, se volvió más reflexivo, entregándose con fervor a la oración, el sacrificio y la penitencia. La pandemia de gripe española lo alcanzó poco después, y murió el 4 de abril de 1919 a los 10 años de edad, víctima de una neumonía. Su hermana Jacinta fallecería menos de un año después. Ambos fueron beatificados por Juan Pablo II en el año 2000 y canonizados por el papa Francisco en 2017, durante el centenario de las apariciones de Fátima.

Hoy, los restos de Francisco Marto descansan en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, lugar de peregrinación para millones de fieles cada año. La figura de Francisco sigue inspirando a niños y adultos por igual. Su historia ha sido representada en películas, documentales y estampas devocionales. Aunque su fiesta oficial se celebra el 20 de febrero, la fecha de su muerte, el 4 de abril, sigue siendo un día especialmente recordado por quienes sienten una conexión espiritual con el mensaje de Fátima y la figura inocente de este pequeño beato que rezaba en silencio para consolar al corazón de Cristo.

Otros santos que se celebran el 4 de abril

Junto a los mencionados, en este día se celebra también a estos otros santos

  • San Isidoro de Sevilla, obispo y doctor de la Iglesia
  • Santos Agatópodo y Teodulo de Tesalónica, mártires
  • San Platón de Constantinopla, hegúmeno
  • Beato Guillermo Cuffitelli, eremita
  • Beato José Benito Dusmet, obispo
  • Beato Cayetano Catanoso, presbítero