Ni los romanos ni los griegos: el primer imperio en la historia de la humanidad
Aunque muchos asocian el concepto de imperio con Roma o Grecia, la primera entidad política multinacional surgió miles de años antes en la Mesopotamia.

Desde tiempos remotos, las civilizaciones buscaron expandir su poder más allá de sus fronteras, conquistando nuevos territorios y sometiendo a otros pueblos bajo su dominio. Estos imperios no solo marcaron el curso de la historia con sus conquistas, sino que también dejaron un legado cultural, político y económico.
Cuando pensamos en imperios antiguos, los nombres de Roma y Grecia suelen ser los primeros en venir a la mente. Sin embargo, antes de que estas grandes potencias surgieran, ya existía un imperio que sentó las bases del dominio territorial y político en la historia de la humanidad.
No fueron los romanos: ¿cuál es el imperio más antiguo de la historia?
Contrario a la creencia popular, ni Roma ni Grecia fueron los primeros en desarrollar un sistema imperial. Este atributo pertenece a una civilización que floreció en la región de Mesopotamia alrededor del 2334 a.C. El Imperio Romano no fue el primer imperio.
Se trata del Imperio Acadio, fundado por Sargón el Grande, un gobernante visionario que logró lo que ningún otro antes: unificar toda la región bajo un solo mando.
Antes del surgimiento de Acadia, Mesopotamia estaba dividida en múltiples ciudades-estado independientes que a menudo competían entre sí por recursos y poder. Sin embargo, con la llegada de Sargón, esta fragmentación llegó a su fin.
A través de la conquista y la administración centralizada, el Imperio Acadio se convirtió en la primera entidad política multinacional del mundo, extendiéndose desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo.
Acadia: características del imperio más antiguo del mundo
El Imperio Acadio no solo fue el primero en su tipo, sino que también estableció precedentes que otros imperios seguirían. Algunas de sus características más destacadas fueron:
Expansión territorial y gobierno centralizado
Sargón el Grande llevó a cabo una serie de campañas militares para consolidar su dominio sobre Mesopotamia. Su imperio abarcó los territorios de lo que hoy es Irak, Siria, Kuwait y parte de Turquía e Irán. Para mantener el control, designó a gobernadores en las ciudades conquistadas y estableció un sistema administrativo eficiente. El Imperio Acadio fue fundado por Sargón el Grande alrededor del 2334 a.C.
Unificación lingüística y cultural
El idioma acadio, que antes coexistía con el sumerio, se convirtió en la lengua oficial del imperio. Esto permitió una mayor cohesión entre los pueblos conquistados y facilitó la comunicación en un territorio tan extenso. Además, los acadios promovieron su religión y costumbres, dejando una huella profunda en la cultura mesopotámica.
Innovaciones en infraestructura y administración
Durante el dominio acadio, se construyeron carreteras y se mejoraron los sistemas de irrigación, lo que impulsó el comercio y la producción agrícola. También se desarrolló un sistema postal primitivo en el que las tablillas de arcilla eran enviadas en sobres de barro marcados con el sello del remitente.
Influencia en futuros imperios
El modelo de gobierno centralizado y expansionista de los acadios influyó en civilizaciones posteriores, como los asirios y los babilonios. Incluso el concepto de un emperador con autoridad absoluta sobre vastos territorios fue replicado por los persas y, mucho tiempo después, por los romanos.
La caída del Imperio Acadio
A pesar de su poder, el Imperio Acadio no fue eterno. Tras el reinado de Sargón y sus sucesores, el imperio enfrentó revueltas internas y presiones externas.
La invasión de los Guti, un pueblo nómada de los montes Zagros, debilitó significativamente la estructura del imperio. Además, estudios recientes sugieren que un cambio climático severo, con largos periodos de sequía, pudo haber contribuido a su colapso alrededor del 2190 a.C.