Moeve pide incentivos al Gobierno para acelerar la red de recarga
La energética alcanza las 100 estaciones con carga ultrarrápida y reclama ayudas públicas para acompañar las inversiones millonarias que está comprometiendo en el despliegue de la infraestructura de movilidad eléctrica.

Moeve (exCepsa) acelera en su misión por desplegar su red de carga ultrarrápida para vehículos eléctricos por sus estaciones de servicio. Los últimos datos compartidos este viernes por la compañía sitúan ya en 100 las estaciones de servicio que cuentan con estos cargadores de al menos 150kW en la Península Ibérica. En esta red, el grupo ya tiene operativos más de 220 puntos de alta potencia accesibles y espera la autorización para poner en marcha otros 200 puntos que ya están construidos.
Tras cumplir este hito, la energética presume de ser la compañía del sector con más estaciones de servicio conectadas con alta potencia en España, donde aguarda en torno al 70% de su red operativa en la Península. Al frente de esta línea de negocio está Isabel Gorgoso, como directora del área de New Mobility. La directiva pone en valor su apuesta por la carga ultrarrápida para que "los clientes tengan la experiencia más parecida a la que tienen con su repostaje". Cabe recordar que estos cargadores permiten recargar el 80% de la batería de un coche eléctrico en 10-20 minutos, en función del modelo.
Los planes de Moeve en movilidad eléctrica no se limitan a su carga operativa, se extienden en más de 400 proyectos en ejecución que, al igual que el resto del sector, tienen que atravesar un laberinto de trámites burocráticos hasta finalmente conectarse a una red compuesta por 38.725 puntos operativos, según los datos facilitados desde la patronal Anfac al cierre de 2024. Bajo este telón, Gorgoso reclama "ayudas al Gobierno para acompañar los planes de inversiones millonarias trazados por las empresas para desplegar la infraestructura de movilidad eléctrica". Además, la directiva hace hincapié en que estas ayudas "no pueden dirigirse con la misma intensidad en proyectos de baja tensión que en los 'hubs' de alta potencia".
"Estamos siendo una víctima colateral de una situación política que no hemos buscado (...) el camino hacia la movilidad sostenible no puede tener color político,", reconoce Gorgoso antes de abogar por "una regulación clara, con criterios unificados y normativas homogéneas". Desde Moeve escenifican como la burocracia, en forma de demoras de permisos de administraciones y distribuidoras, retrasa la puesta en marcha de sus puntos de recarga de dos a tres años, cuando el proceso de ejecución realmente les ocupa menos de un mes.
Expande su sello en 7.500 puntos 'made in Spain'
Pero tal y como garantiza la responsable del negocio de movilidad eléctrica, la regulación "no va a cambiar nuestra hoja de ruta, el propósito es claro y no vamos a frenar nuestros planes". Y estos pasan por no mirar atrás en el despliegue de su infraestructura. Pues, además de los puntos que opera en sus estaciones, Moeve está tejiendo una densa red de alianzas de interoperatividad con operadores afines a su visión de potencia rápida, que le permite a su vez, extender su sello a otras ramas como la carga en destino y en casa, que no abarca en su negocio. Entre todo, la energética está presente ya en 7.500 puntos por toda España, que se elevan a 90.000 por todo Europa.