Cuando parece que han agotado nuestra capacidad de sorpresa, se superan. Ni cortos ni perezosos, los voceros del Gobierno en materia económica -con el presidente a la cabeza- han argumentado sin sonrojarse que la ley de vivienda está siendo efectiva en aquellas regiones donde se está aplicando. Que los precios están cayendo y que se está empezando a atajar el problema. En fin. Su desfachatez no conoce límites, pero que sean capaces de llegar a estos extremos es de un atrevimiento digno de mejor causa. Con independencia de la fiabilidad de las estadísticas que nos quieran colocar, no hay nadie medianamente informado -o que, por ejemplo, esté tratando de encontrar casa en estas zonas- que compre esta mercancía profundamente averiada....
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