La única cueva submarina de Europa está en Málaga: mide más de dos kilómetros y se puede visitar

A apenas quince kilómetros Málaga de la capital de la Costa del Sol, en el municipio de Rincón de la Victoria, se esconde una auténtica joya bajo tierra : la Cueva del Tesoro, una de las únicas tres cuevas visitables de origen marino del mundo y el único ejemplar de Europa. Declarada Patrimonio Natural , es para muchos una visita obligada ya que la historia, la arqueología y la leyenda se unen en este lugar para ofrecer una experiencia inolvidable. Ubicada sobre un acantilado, las aguas del mar esculpieron desde época jurásica este lugar y crearon una red de galerías subterráneas . Su impresionante formación se debe al efecto del mar sobre la roca, que con el paso de los años ha provocado grietas, columnas, estalactitas, estalagmitas y gargantas espectaculares. En su interior se localizaron restos humanos, animales y cerámica de la época conocida como el 'Neolítico de las Cuevas'. Además, en sus galerías se encontraron restos del Paleolítico y de la Edad de Bronce, así como muestras de a rte rupestre.   Acceder a la cueva es una experiencia única en sí misma. Situada en lo alto de un acantilado, la entrada está rodeada por un paisaje de vegetación mediterránea que va dando paso a un ambiente más sombrío y misterioso conforme se avanza en su interior. A medida que se adentran los visitantes, las formaciones de estalactitas y estalagmitas se revelan en todo su esplendor. Las paredes, de un blanco inmaculado, reflejan la luz artificial, creando una atmósfera mágica, casi onírica. El recorrido por la cueva no es solo un placer visual, sino también un viaje en el tiempo. Durante la visita, se pueden observar las huellas de antiguos habitantes que utilizaron el lugar como refugio, y los guías especializados cuentan fascinantes historias sobre la evolución geológica del espacio, así como la importancia histórica y cultural de la gruta. La visita se inicia observando una exposición de restos arqueológicos que iremos viendo según descendemos por la Sala de la Virgen, en la que destaca El Pozo del Suizo, creado mediante barrenos por Antonio de la Nari. Continuaremos por la sala de Marco Craso, así denominada porque en ella se sitúa su escondite durante su huida de la persecución de la que fue objeto por Mario y Cinna. Continuando, se llega a la Sala del Águila , en la que una gran roca presenta la apariencia de este animal para, posteriormente, continuar por las Galerías Laberínticas. Inmediatamente llegaremos al Santuario de Noctiluca, diosa de la luna, de la noche, de la fecundidad... Finalmente, y por ese ala, el visitante accede a la Sala del Volcán, donde se observa una oquedad que finaliza en una sima la cual, probablemente, llegue hasta el mar. Regresando hasta la Sala de la Virgen podremos avanzar hacia la bellísima Sala de los Lagos, con un especial encanto y majestuosidad. La cueva conservaba en su interior grandes tesoros , unos reales ya descubiertos, y tal vez otros por descubrir. Entre los primeros, algunas pinturas rupestres, que residían en zonas no accesible al público. También fueron encontradas cerámicas del Neolítico «de las Cuevas», una punta de flecha del Solutrense, puntas de silex, hachuelas, buriles, lascas, cuchillos pulimentados, pulseras, punzones y arpones óseos, restos fenicios y árabes... Se dice que en ella se ocultó unos meses, en el año 86 antes de Cristo , Marco Craso, huyendo de la persecución de Mario y Cinna. Ya Plutarco se hace eco de la existencia de esta cavidad, lo que es recogido en 1789 por Cecilio García de la Leña en su obra «Conversaciones Históricas Malagueñas». Pero mucho antes de saberse que la Cueva del Tesoro era única en Europa y que sólo existen otras dos en el mundo que tienen un origen submarino, mantuvo secularmente un acusado carácter místico. Los habitantes de la zona atribuían a su entorno fenómenos mágicos, extraños, « paranormales «, con la existencia, según dicen, de »numerosas apariciones«. Lo que en los últimos siglos ha centrado la atención de propios y extraños fue la leyenda del impresionante tesoro escondido en el siglo XII por árabes que llegaron huyendo de las revueltas de su tierra. Es aquí donde difieren las leyendas, pero sólo en la autoría: unas establecen que fueron cinco reyes moros los que arrumbaron a nuestras costas cargados de enormes riquezas, que pusieron a salvo escondiéndolas en la Cueva del Tesoro; otras versiones señalan que fue el emperador de los almorávides Tasufín Ibn Alí el poseedor del tesoro. Este « El Dorado rinconero « incitó desde el siglo XVII el inicio conocido de partidas de descubridores, que alteraron las condiciones en las que se encontraba la Cueva. No obstante, estas alteraciones se realizaban sobre otras anteriores, que permitían alimentar aún más, si cabe, la creencia de que tales modificaciones tuvieron por objeto la ocultación del gran tesoro. Cuando en el siglo XVIII aparecieron en la Cueva una serie de granates, pocas dudas quedaron de que las leyendas sobre el tesoro eran ciertas. La Cueva del Tesoro se enc

Mar 27, 2025 - 19:11
 0
La única cueva submarina de Europa está en Málaga: mide más de dos kilómetros y se puede visitar
A apenas quince kilómetros Málaga de la capital de la Costa del Sol, en el municipio de Rincón de la Victoria, se esconde una auténtica joya bajo tierra : la Cueva del Tesoro, una de las únicas tres cuevas visitables de origen marino del mundo y el único ejemplar de Europa. Declarada Patrimonio Natural , es para muchos una visita obligada ya que la historia, la arqueología y la leyenda se unen en este lugar para ofrecer una experiencia inolvidable. Ubicada sobre un acantilado, las aguas del mar esculpieron desde época jurásica este lugar y crearon una red de galerías subterráneas . Su impresionante formación se debe al efecto del mar sobre la roca, que con el paso de los años ha provocado grietas, columnas, estalactitas, estalagmitas y gargantas espectaculares. En su interior se localizaron restos humanos, animales y cerámica de la época conocida como el 'Neolítico de las Cuevas'. Además, en sus galerías se encontraron restos del Paleolítico y de la Edad de Bronce, así como muestras de a rte rupestre.   Acceder a la cueva es una experiencia única en sí misma. Situada en lo alto de un acantilado, la entrada está rodeada por un paisaje de vegetación mediterránea que va dando paso a un ambiente más sombrío y misterioso conforme se avanza en su interior. A medida que se adentran los visitantes, las formaciones de estalactitas y estalagmitas se revelan en todo su esplendor. Las paredes, de un blanco inmaculado, reflejan la luz artificial, creando una atmósfera mágica, casi onírica. El recorrido por la cueva no es solo un placer visual, sino también un viaje en el tiempo. Durante la visita, se pueden observar las huellas de antiguos habitantes que utilizaron el lugar como refugio, y los guías especializados cuentan fascinantes historias sobre la evolución geológica del espacio, así como la importancia histórica y cultural de la gruta. La visita se inicia observando una exposición de restos arqueológicos que iremos viendo según descendemos por la Sala de la Virgen, en la que destaca El Pozo del Suizo, creado mediante barrenos por Antonio de la Nari. Continuaremos por la sala de Marco Craso, así denominada porque en ella se sitúa su escondite durante su huida de la persecución de la que fue objeto por Mario y Cinna. Continuando, se llega a la Sala del Águila , en la que una gran roca presenta la apariencia de este animal para, posteriormente, continuar por las Galerías Laberínticas. Inmediatamente llegaremos al Santuario de Noctiluca, diosa de la luna, de la noche, de la fecundidad... Finalmente, y por ese ala, el visitante accede a la Sala del Volcán, donde se observa una oquedad que finaliza en una sima la cual, probablemente, llegue hasta el mar. Regresando hasta la Sala de la Virgen podremos avanzar hacia la bellísima Sala de los Lagos, con un especial encanto y majestuosidad. La cueva conservaba en su interior grandes tesoros , unos reales ya descubiertos, y tal vez otros por descubrir. Entre los primeros, algunas pinturas rupestres, que residían en zonas no accesible al público. También fueron encontradas cerámicas del Neolítico «de las Cuevas», una punta de flecha del Solutrense, puntas de silex, hachuelas, buriles, lascas, cuchillos pulimentados, pulseras, punzones y arpones óseos, restos fenicios y árabes... Se dice que en ella se ocultó unos meses, en el año 86 antes de Cristo , Marco Craso, huyendo de la persecución de Mario y Cinna. Ya Plutarco se hace eco de la existencia de esta cavidad, lo que es recogido en 1789 por Cecilio García de la Leña en su obra «Conversaciones Históricas Malagueñas». Pero mucho antes de saberse que la Cueva del Tesoro era única en Europa y que sólo existen otras dos en el mundo que tienen un origen submarino, mantuvo secularmente un acusado carácter místico. Los habitantes de la zona atribuían a su entorno fenómenos mágicos, extraños, « paranormales «, con la existencia, según dicen, de »numerosas apariciones«. Lo que en los últimos siglos ha centrado la atención de propios y extraños fue la leyenda del impresionante tesoro escondido en el siglo XII por árabes que llegaron huyendo de las revueltas de su tierra. Es aquí donde difieren las leyendas, pero sólo en la autoría: unas establecen que fueron cinco reyes moros los que arrumbaron a nuestras costas cargados de enormes riquezas, que pusieron a salvo escondiéndolas en la Cueva del Tesoro; otras versiones señalan que fue el emperador de los almorávides Tasufín Ibn Alí el poseedor del tesoro. Este « El Dorado rinconero « incitó desde el siglo XVII el inicio conocido de partidas de descubridores, que alteraron las condiciones en las que se encontraba la Cueva. No obstante, estas alteraciones se realizaban sobre otras anteriores, que permitían alimentar aún más, si cabe, la creencia de que tales modificaciones tuvieron por objeto la ocultación del gran tesoro. Cuando en el siglo XVIII aparecieron en la Cueva una serie de granates, pocas dudas quedaron de que las leyendas sobre el tesoro eran ciertas. La Cueva del Tesoro se encuentra a tan solo 15 kilómetros de Málaga capital, lo que la convierte en una excursión accesible tanto para locales como para turistas internacionales. Se puede llegar fácilmente en coche o en transporte público , con opciones de autobuses que conectan Rincón de la Victoria con Málaga. Una vez en el municipio, la señalización hacia la cueva es clara y facilita el acceso a los visitantes. Cueva del Tesoro es apta para toda la familia y la mayoría de las zonas de la cueva son de dificultad baja. El acceso a personas con discapacidad solo permite la visibilidad de la Sala de la Virgen, a través de un ascensor que permite la bajada. Después, la movilidad es muy reducida e incluya tramos de escalera. La visita audioguiada es posible mediante la descarga de una aplicación en su dispositivo. Se recomienda el uso de auriculares . No tiene un coste adicional. Las visitas gratuitas están disponibles de lunes a viernes entrando a la hora de apertura de la cueva, mediante reserva previa y hasta completar aforo. El horario de acceso en la temporada de invierno (del 1 de octubre al 30 de abril) es de 10.00 horas a 13.00 horas y de 15.00 a 17.00 horas. La visita termina una hora después de la última hora de acceso El horario de acceso en la temporada de verano (del 1 de mayo al 30 de septiembre) es de 10.30 a 13.00 horas y de 16.30 a 19.00 horas. La visita termina una hora después de la última hora de acceso. Cueva del Tesoro permanecerá cerrada los días 24, 25 y 31 de diciembre, y los días 1 y 6 de enero.