La serie más vista de Disney+ se basa en hechos reales: la auténtica historia de Hezekiah
Un ejército de ladronas, un boxeador caribeño que se convierte en la sensación de Londres y un matón de pub que aterroriza a hombres que lo doblan en tamaño: casi todo lo que cuenta 'Mil golpes' ocurrió de verdad.

En 2025, Stephen Graham compite únicamente contra sí mismo. En apenas dos semanas, el actor inglés ha estrenados series que se han solapado en la cima del streaming. La última, Adolescencia, llegó a España de la mano de Netflix y, desde que se emitió su primer capítulo, ha acaparado todos los focos. Sin embargo, apenas unos días antes, otra serie de Stephen Graham se convertía en lo más visto, en este caso, de Disney+: Mil golpes.
En Mil golpes, ya renovada por una nueva temporada que veremos en 2026, Stephen Graham interpreta a un gladiador del boxeo clandestino y a puño desnudo. Su reinado, no obstante, queda amenazado cuando desembarca en Londres un joven jamaicano que llega a Reino Unido atraído por la oferta de un zoológico para, le dicen, trabajar como domador de leones.
Entre tanto, dentro de los bolsillos de los cockneys se deslizan manos de mujer: las llamadas 40 elefantas, un ejército de ladronas de los bajos (y no tan bajos) fondos, acechan en las sombras. Y todo esto, en mayor o menor medida, ocurrió.
¿Quién era Hezekiah Moscow?
Stephen Knight, creador de Peaky Blinders, es el autor de esta serie. Para su elaboración, recurrió a Elizabeth Cox, una historiadora que sabe todo lo que puede saberse sobre el boxeador caribeño Hezekiah Moscow. Aunque no es que haya mucha información en circulación.
Como era de esperar, la aparición de un protagonista negro ha soliviantado a la extrema derecha, que ha acusado a Steve Knight de sucumbir a “lo woke”. Hezekiah Moscow no es, en cambio, una fantasía de guionista: los boxeadores negros no se inventaron con Muhammad Ali y en el Londres victoriano no bajaban a nadie del cuadrilátero por el color de su piel. Eran, como se muestra en la serie, vistos como fuerzas de la naturaleza, animalizados incluso. Pero luchaban.
El auténtico Hezekiah, que, como el personaje interpretado por Malachi Kirby, tenía ascendencia china, llegó a Londres a lo largo de 1880. Como en la serie, lo hacía para trabajar en un zoológico, pero aquí las versiones difieren: en Mil golpes, el director del animalario lo estafa, ya que, en ausencia de leones para domar, pretendía que Hezekiah ejerciese como atracción enjaulada, algo, por lo demás, tristemente común en aquella Europa.
En la realidad, Hezekiah fue denunciado y expulsado del zoológico por presunto maltrato a los osos, algo que él negó ante el tribunal. Puede que ambas versiones sean, en el fondo, la misma.
El boxeo fue la salvación de Hezekiah cuando se quedó sin empleo. Concretamente, el boxeo de pub. Malachi Kirby pasa del 1’85, pero el auténtico Hezekiah apenas alcanzaba el 1’70. Esto no le impedía enfrentarse y tumbar a hombres mucho más altos, lo que le granjeó una fama de matagigantes que, con el correr de las décadas, tendría Joe Frasier.
En unos años, Hezekiah se elevó por encima de los tejados del East End e incluso trajeron, como se muestra en la serie, a un boxeador americano (John L. Sullivan, el primer gran púgil de la historia) para que compartiesen noche, aunque a diferencia de lo visto en Mil golpes, no se enfrentaron, ya que el combate de Hezekiah se celebraba antes del librado por Sullivan.
Como cuenta Cox en su blog, Grappling with history, a Hezekiah se le pierde la pista mucho antes de que acabe el siglo, seguramente por un exceso de actividades nocturnas y alcohol. En 1892, su mujer le escribe a los periódicos para informar sobre su desaparición. La carta decía lo siguiente: “Mi marido, Hezekiah Moscow, más conocido como El gancho chino, no ha pasado por casa desde el pasado 30 de marzo. Estoy segura de que debe haberle ocurrido algo y agradecería que alguien pudiera encontrarlo. Me niego a creer que nos ha abandonado a su hijo y a mí”. No hubo respuestas y de Hezekiah, nunca más se supo.
Sugar y las cuarenta elefantas
Stephen Graham interpreta a una especie de Mike Tyson del puño limpio que, si no puede derribar a su rival a puñetazos, usa las piernas, los codos y hasta los dientes. Su nombre era Sugar Goodson, como el del boxeador en el que se basa y que nació en 1856.
De corta estatura como el propio Graham pero de aspecto más terrorífico (le faltaba un ojo debido a la viruela), la rivalidad entre Sugar y Hezekiah sí hay que debérsela a la creatividad de Steven Knight, ya que no constan enfrentamientos entre ambos (lo que no implica que no se produjesen). Sugar estuvo subiendo al cuadrilátero hasta poco antes de morir, en 1917, con 62 años.
Las cuarenta elefantas y su reina (encarnada por Erin Doherty) parecen una historia tan descabellada que ninguna mente humana puede inventarla. Y así es: Entre 1880 y 1960 (sí, las fechas son correctas), las cuarenta elefantas estuvieron pululando por Londres en busca de bolsos, monederos y alguna rapiña de mayor rédito.
Menos consenso hay sobre su nombre, algo que en la serie no explican: para algunos, se debe a la estatua de un elefante en Lambeth, donde perpetraron sus primeros robos. Para otros, es una consciente corrupción de la palabra “elegante” con el objetivo de reírse de su apariencia de damas respetables.
Mary Carr fue un personaje real: segunda reina de las cuarenta elefantas y conocida por su belleza y su ambición, Mary Carr fue acusada de todo el código penal británico y murió en 1920 sin un penique. Y eso que se esforzó al máximo para tener una jubilación tranquila.
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