La neonazi Isabel Peralta recula tras sus arengas racistas contra los migrantes: "Es una frase hecha, una coletilla"

La agitadora de extrema derecha niega haber difundido el odio contra la población marroquí en una manifestación de Bastión Frontal en la que llamó a dar "muerte al invasor", asegurando que acudió convocada por Alvise Pérez y que el grupo nazi era un "grupo de amigos"La Fiscalía pide tres años y medio de cárcel a la neonazi Isabel Peralta por incitar al odio contra los musulmanes La neonazi Isabel Peralta ha comparecido hoy en la Audiencia Provincial de Madrid en el juicio en el que la Fiscalía ha hecho definitiva su petición de tres años y medio de cárcel para ella por un delito de odio. Una jornada en la que Peralta ha rebajado la intensidad de las declaraciones que hizo en una manifestación del grupo ultra Bastión Frontal frente a la embajada de Marruecos en 2021: la expresión “muerte al invasor” fue “una coletilla, una frase hecha”, y acudió tras ver una convocatoria del hoy eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, pensando que tenía autorización. Su mensaje racista, asegura, no era contra la población migrante sino contra los gobiernos de España y Marruecos. “Respeto todas las religiones”, ha dicho. En su turno de última palabra, Peralta ha asegurado que sus palabras en esa manifestación “representan la preocupación de muchos españoles. No he cometido ningún tipo de delito, de mis palabras no se puede dilucidar odio sino un profundo amor a nuestra identidad”. Fuera del tribunal, a preguntas de los medios, ha negado que haya reculado en su declaración: “No me arrepiento en absoluto de mis palabras. En ningún caso me he retractado de mis palabras, he matizado que mi discurso no encerraba ningún tipo de odio a la inmigración o un colectivo”. Peralta adquirió relevancia en el ámbito de la extrema derecha después de comparecer en una manifestación ultra de homenaje a la División Azul en 2021, donde afirmó que “el judío es el culpable”. Poco después acudió a una manifestación del grupo neonazi Bastión Frontal, nacido durante la pandemia y hoy extinto, frente a la embajada de Marruecos en Madrid. “Sufrimos una suplantación racial sin precedentes, si nosotros no lo frenamos esto será inminente, la inmigración en Europa va a suplantar nuestra raza, nuestra diversidad, nuestra religión y nuestra cultura”, dijo. “Les vamos plantar cara, muerte al invasor”. Este miércoles ante la Audiencia Provincial de Madrid, Isabel Peralta ha querido enmarcar sus palabras en una crítica al uso de la inmigración como arma política de Marruecos en plena crisis migratoria en la frontera sur, así como la complicidad del Gobierno de España. Pero no para difundir odio. “En ningún caso lo he hecho, si tuviese algún interés el lugar más propicio sería la plaza de Lavapiés o en algún lugar donde sé que existe un gran flujo de inmigación, no una embajada”, ha defendido. “Era una cuestión política, en ningún caso dije ninguna frase contra el colectivo marroquí. El discurso fue contra las instituciones, no contra los marroquís”. Cuando llamó a dar “muerte al invasor” o a “luchar por la preservación de nuestra identidad”, ha explicado la activista de extrema derecha, se refería a que “siempre se ha considerado natural que el español defienda su tierra. Nunca ha sido un crimen defender nuestra identidad y ahora sí lo es, parece ser”. Se basa, ha dicho, “tanto en la Constitución como en el derecho natural del hombre”. “Este es el contextp de mis palabras, estoy hablando de cómo la inmigración se usa por parte de los gobiernos. Si hubiera pretendido jalear el odio el lugar más propio no hubiera sido la embajada sino una mezquita o un centro de menores. Si hubiera querido provocar violencia me hubiera encargado de que así fuese”. La expresión “muerte al invasor”, ha dicho cuatro años después, respondía a “metáforas”. “Es una frase dicha en el contexto de un discurso, es una coletilla, un grito de resistencia. Se ha usado en la reconquista, en las cruzadas, el gobierno israelí en una operación militar... es una frase hecha. Es como si uno dice ”a tomar por culo“, es una frase hecha”. Afirma que algunas frases que le atribuye el atestado policial no se corresponden con la realidad: “No puedo suscribir palabras dignas de 'American History X' que la Policía pone en mi boca, yo suscribo mis palabras”. El fiscal del caso ha confirmado su petición de cárcel para ella, explicando que en este proceso no se juzgan “ideas” y que las expresiones de Peralta “exceden de lo que es la legítima crítica y de la libertad de expresión”. Su discurso en la manifestación, ha añadido, “tiene un contenido claro, contribuye a estigmatizar al colectivo migrante como a las personas que profesan la fe islámica”. “La mera opinión de ideas, mientras no exista un llamamiento de violencia y hostilidad, no puede ser objeto de represión”, ha dicho el abogado de la neonazi en su alegato final. “Es una joven que pretende criticar la política marroquí, no es consciente de que pudiera incurrir en un de

Abr 3, 2025 - 12:51
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La neonazi Isabel Peralta recula tras sus arengas racistas contra los migrantes: "Es una frase hecha, una coletilla"

La neonazi Isabel Peralta recula tras sus arengas racistas contra los migrantes: "Es una frase hecha, una coletilla"

La agitadora de extrema derecha niega haber difundido el odio contra la población marroquí en una manifestación de Bastión Frontal en la que llamó a dar "muerte al invasor", asegurando que acudió convocada por Alvise Pérez y que el grupo nazi era un "grupo de amigos"

La Fiscalía pide tres años y medio de cárcel a la neonazi Isabel Peralta por incitar al odio contra los musulmanes

La neonazi Isabel Peralta ha comparecido hoy en la Audiencia Provincial de Madrid en el juicio en el que la Fiscalía ha hecho definitiva su petición de tres años y medio de cárcel para ella por un delito de odio. Una jornada en la que Peralta ha rebajado la intensidad de las declaraciones que hizo en una manifestación del grupo ultra Bastión Frontal frente a la embajada de Marruecos en 2021: la expresión “muerte al invasor” fue “una coletilla, una frase hecha”, y acudió tras ver una convocatoria del hoy eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, pensando que tenía autorización. Su mensaje racista, asegura, no era contra la población migrante sino contra los gobiernos de España y Marruecos. “Respeto todas las religiones”, ha dicho.

En su turno de última palabra, Peralta ha asegurado que sus palabras en esa manifestación “representan la preocupación de muchos españoles. No he cometido ningún tipo de delito, de mis palabras no se puede dilucidar odio sino un profundo amor a nuestra identidad”. Fuera del tribunal, a preguntas de los medios, ha negado que haya reculado en su declaración: “No me arrepiento en absoluto de mis palabras. En ningún caso me he retractado de mis palabras, he matizado que mi discurso no encerraba ningún tipo de odio a la inmigración o un colectivo”.

Peralta adquirió relevancia en el ámbito de la extrema derecha después de comparecer en una manifestación ultra de homenaje a la División Azul en 2021, donde afirmó que “el judío es el culpable”. Poco después acudió a una manifestación del grupo neonazi Bastión Frontal, nacido durante la pandemia y hoy extinto, frente a la embajada de Marruecos en Madrid. “Sufrimos una suplantación racial sin precedentes, si nosotros no lo frenamos esto será inminente, la inmigración en Europa va a suplantar nuestra raza, nuestra diversidad, nuestra religión y nuestra cultura”, dijo. “Les vamos plantar cara, muerte al invasor”.

Este miércoles ante la Audiencia Provincial de Madrid, Isabel Peralta ha querido enmarcar sus palabras en una crítica al uso de la inmigración como arma política de Marruecos en plena crisis migratoria en la frontera sur, así como la complicidad del Gobierno de España. Pero no para difundir odio. “En ningún caso lo he hecho, si tuviese algún interés el lugar más propicio sería la plaza de Lavapiés o en algún lugar donde sé que existe un gran flujo de inmigación, no una embajada”, ha defendido. “Era una cuestión política, en ningún caso dije ninguna frase contra el colectivo marroquí. El discurso fue contra las instituciones, no contra los marroquís”.

Cuando llamó a dar “muerte al invasor” o a “luchar por la preservación de nuestra identidad”, ha explicado la activista de extrema derecha, se refería a que “siempre se ha considerado natural que el español defienda su tierra. Nunca ha sido un crimen defender nuestra identidad y ahora sí lo es, parece ser”. Se basa, ha dicho, “tanto en la Constitución como en el derecho natural del hombre”. “Este es el contextp de mis palabras, estoy hablando de cómo la inmigración se usa por parte de los gobiernos. Si hubiera pretendido jalear el odio el lugar más propio no hubiera sido la embajada sino una mezquita o un centro de menores. Si hubiera querido provocar violencia me hubiera encargado de que así fuese”.

La expresión “muerte al invasor”, ha dicho cuatro años después, respondía a “metáforas”. “Es una frase dicha en el contexto de un discurso, es una coletilla, un grito de resistencia. Se ha usado en la reconquista, en las cruzadas, el gobierno israelí en una operación militar... es una frase hecha. Es como si uno dice ”a tomar por culo“, es una frase hecha”. Afirma que algunas frases que le atribuye el atestado policial no se corresponden con la realidad: “No puedo suscribir palabras dignas de 'American History X' que la Policía pone en mi boca, yo suscribo mis palabras”.

El fiscal del caso ha confirmado su petición de cárcel para ella, explicando que en este proceso no se juzgan “ideas” y que las expresiones de Peralta “exceden de lo que es la legítima crítica y de la libertad de expresión”. Su discurso en la manifestación, ha añadido, “tiene un contenido claro, contribuye a estigmatizar al colectivo migrante como a las personas que profesan la fe islámica”. “La mera opinión de ideas, mientras no exista un llamamiento de violencia y hostilidad, no puede ser objeto de represión”, ha dicho el abogado de la neonazi en su alegato final. “Es una joven que pretende criticar la política marroquí, no es consciente de que pudiera incurrir en un delito”, ha dicho justificando que hizo esas declaraciones “en un momento de shock de la sociedad española”.

Bastión Frontal, un “grupo de amigos”

Peralta ha buscado, en contra de lo que han declarado varios policías municipales de Madrid, desvincularse de la dirección del grupo neonazi Bastión Frontal. Era “un grupo de amigos para poder difundir esas ideas”, ha justificado, y ella no era la líder. “No llego a estar en el grupo en el momento de su disolución, me había distanciado de ellos tiempo atrás, quien me da ese liderazgo es la prensa, en ningún caso el grupo”.

Sobre la convocatoria que llevó ese día a más de 200 ultras a manifestarse frente a la embajada de Marruecos, Peralta ha dicho que no acudió allí convocada por Bastión Frontal sino por Alvise Pérez, entonces agitador ultra y hoy eurodiputado. “Acudimos porque Alvise publicó en sus redes sociales que convocaba una manifestación para acudir a la embajada de Marruecos, acudimos porque pensamos que Alvise sí solicitó los permisos, a él sí se lo concedieron, y acudimos pensando que estábamos acudiendo a una manifestación legal y autorizada. Alvise, ha añadido, no pertenecía a Bastión Frontal: ”Absolutamente no“.

“Ella era una líder del grupo”

El agente de Policía Municipal de Madrid que escribió el atestado, de la comisaría de gestión de la diversidad del cuerpo municipal, no ha dudado en señalar a Peralta como una de las “líderes” de Bastión Frontal. “Es un grupo híper activo y siempre estuvo ella como portavoz, para nosotros era una líder del grupo además de otros”. Para cuando se manifestaron frente a la embajada de Marruecos, ha explicado, los agentes ya llevaban meses vigilando al grupo ultra por su activismos racista en Madrid, sobre todo contra los menores extranjeros. “De 2020 a 2022 es una etapa muy oscura, Bastión Frontal es un grupo que tiene un discurso muy extremo de odio, sobe todo hacia la inmigración”.

Este agente de Policía Municipal ha revelado, por ejemplo, que este grupo neonazi ya extinto estuvo detrás de los altercados en el barrio madrileño de San Blas contra los menores migrantes. En octubre de 2020, por ejemplo, “asaltaron prácticamente un piso de acogida de la red de protección de menores, tuvo que intervenir la UIP para evitar que entraran al piso a lincharlos”. Esos antecedentes, ha explicado, llevaron a los investigadores a “tomarnos en serio” sus acciones.

Este grupo, cuyo liderazgo la Policía y la Fiscalía atribuyen a Peralta, surge tras la caída del colectivo ultra Hogar Social Madrid: “Con mucho impulso, gente joven que quiere hacer mucha acción directa y que tiene como referencia a grupos neonazis del este de Europa. Representa la etapa más oscura de las acciones contra los menores extranjeros no acompañados”, ha explicado.

En esos años, ha explicado, había en la Policía y entre los encargados de los centros de menores “una preocupación tremenda” porque podían conseguir su objetivo: “Una respuesta comunal de odio, que detrás de la pancarta no estuvieran solo ellos sino la ciudadanía”.

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