El truco gallego para dar un sabor diez veces mejor a los mejillones
Tan solo hay que cocer los mejillones con un buen vino blanco, un Albariño, para potenciar muchísimo más los aromas naturales del molusco y su sabor.

En España, el marisco es uno de los grandes bastiones de nuestra gastronomía, y si hablamos de Galicia, es la joya de la corona en el asunto, siendo los mejillones una de sus mayores especialidades en la cocina. No es para menos, su sabor y su versatilidad entre los fogones los posicionan como un imprescindible en muchas mesas.
Pero si hay un truco que los gallegos dominan y que ayuda a potenciar aún más su sabor, es cocerlos con un buen vino blanco, un Albariño. Esto, que puede parecer una “tontería” consigue alzar los aromas naturales del mejillón, dándole unas pinceladas frescas y afrutadas que los hacen espectaculares al paladar.
Así, con este sencillísimo truco, se consigue un resultado mucho más jugoso y sabroso, perfectos para degustarlos tal cual o utilizarlos para hacer otras recetas como mejillones con salsa de brava, a la vinagreta, en tigres, etc.
Mejillones al albariño
Ingredientes
- 1 kg de mejillones frescos
- 200 ml de un buen vino blanco Albariño
- 1 hoja de laurel
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- Perejil freso
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
Cómo hacer estos mejillones gallegos
- Para empezar, hay que limpiar muy bien los mejillones. Quitamos las barbas, rascamos las conchas con un cuchillo o un estropajo fuerte para eliminar cualquier resto y los enjuagamos bien con agua fría para dejarlos completamente limpios.
- Después, en una cazuela grande calentamos el aceite de oliva virgen extra y sofreímos a fuego medio la cebolla y los ajos muy picados hasta que veamos que la cebolla está transparente.
- En este punto, metemos el laurel, el perejil picado y los mejillones.
- Añadimos el vino Albariño que más nos guste y echamos un poco de pimienta negra.
- Tapamos la cazuela y dejamos que los mejillones cuezan a fuego medio-alto durante unos 3-4 minutos, hasta que veamos que se han abierto por completo.
- Por último, apartamos los mejillones que no se hayan abierto y los que sí, los emplatamos con un poco de su caldo por encima o los utilizamos para hacer otros platos donde sean los protagonistas. ¡A disfrutar de este manjar!
Propiedades y beneficios del mejillón
Los mejillones son un auténtico tesoro nutricional, son toda una fuente de proteínas de muy alta calidad, que es esencial para mantener los músculos y tejidos en perfectas condiciones. Además, apenas tienen grasa, lo que los convierte en una opción saludable y muy ligera que se puede acoplar a cualquier tipo de dieta.
Su riqueza en ácidos grasos omega-3 contribuye a desinflamar el organismo, a mejorar la salud cardiovascular y a mantener el colesterol en un rango normal. Por otra parte, también aportan una gran cantidad de hierro, que es imprescindible para no desarrollar anemia y aumentar la producción de glóbulos rojos.
Otro de los grandes beneficios de los mejillones es su alto contenido en minerales como el zinc, el yodo y el selenio, fundamentales para mantener un sistema inmunológico fuerte y regular el metabolismo. Son ricos en vitamina B12 y en antioxidantes.
Por cada 100 gramos, los mejillones contienen:
- Calorías: 86 kcal
- Proteínas:11.9 g
- Grasas: 2.2 g
- Hidratos de carbono: 3.7 g
- Azúcares: 0 g