“El clima no ayudaba y el terreno, tampoco”: la odisea para rescatar a 19 turistas varados en la compleja yunga salteña
El operativo demandó 12 horas en la Quebrada de San Lorenzo; los excursionistas se adentraron en un ecosistema de condiciones extremas sin guías locales

El domingo a las 20 varios grupos de rescate recibieron una alerta: 19 turistas procedentes de Santiago del Estero se habían extraviado en la Quebrada de San Lorenzo, en el oeste de Salta y a 15 kilómetros de la capital provincial. La zona es compleja por su ecosistema. El valle está rodeado de yunga, es decir, selva de montaña, y es necesario conocer bien los senderos antes de adentrarse. Las condiciones climáticas, las del suelo, la oscuridad, todo resulta adverso.
“A nosotros nos dieron el aviso, y automáticamente se activó un protocolo interno”, contó Ignacio Urbina, miembro del Grupo Rescate de Montaña Salta, en diálogo con LA NACION. Enseguida buscó voluntarios disponibles. “En cualquier sistema de búsqueda y rescate la columna vertebral siempre es la comunicación, y por lo general, las zonas donde trabajamos son agrestes, donde esta es muy débil o casi nula. Entonces, el refuerzo del Club de Radio Aficionados de Salta, que trabajó con nosotros, nos generó un paraguas de comunicación a través de repetidoras que ellos tienen”, explicó.
Los excursionistas se habían acercado a la zona de Los Cajones sin un guía local. Esto fue un problema en el que se detuvieron tanto los rescatistas como el propio ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Gaspar Solá Usandivaras. El operativo duró 12 horas, y terminó el lunes a las 8.15. Pero antes debieron organizarse.
“Llegamos a las 20.30 a la base de la quebrada, donde ya se encontraba la policía, ya estaba el ministro, los efectivos de bomberos y organismos médicos. Coordinamos un sistema de búsqueda y rescate. La primera etapa se concentraba en la búsqueda. La zona de montaña es bastante grande, así que dividimos al grupo por distintas áreas. Había un punto de ubicación que habían mandado [los turistas], pero no sabíamos en concreto a qué hora o si se habían seguido moviendo”, detalló.
Solá Usandivaras también mencionó ese momento: “En principio, tuvimos suerte porque una de las personas perdidas pudo mandar una geolocalización, que fue el último contacto que tuvimos. Aunque en esa zona… es complejo, no es solo serranía, es monte espeso, y se sumó la inclemencia de la lluvia, que era constante y duró 12 horas”. Por eso en el operativo participaron muchas personas y grupos, como bomberos voluntarios, el grupo Amigos de la Montaña, divisiones especiales de la policía, el Sistema de Atención Médica para Emergencias y Catástrofes (Samec), y más.
Tanto él como Urbina destacaron, además, la meteorología: la búsqueda se realizó de noche y con lluvia. “En la zona había precipitaciones constantes bastante fuertes, lo que genera que los caminos sean correderas de río prácticamente. La noche reduce muchísimo la ubicación y la seguridad, y la lluvia aumenta el riesgo de hipotermia por baja temperatura. Eso nos preocupaba. Trabajamos en conjunto con la policía para guiarlos, ya que nuestro conocimiento en montaña es bastante importante”, continuó Urbina.
Primero encontraron un grupo de 12 personas de esas 19. Eran cerca de las 3. Nadie sabe, todavía hoy, por qué se habían separado. “Por circunstancias que todavía no se sabe, porque también se dio intervención a una fiscalía que está investigando, en ese momento el grupo se había separado. Al segundo grupo [siete personas] lo encontramos alrededor de las 5”, reveló el ministro. Tardaron más porque se habían salido del sendero y el ruido de la lluvia tapaba el de los rescatistas. Los primeros llegaron a la base a las 5.30; los segundos, a las 8.15. El viaje de vuelta fue lento, y tardaron cerca de tres o cuatro horas.
Fue un proceso complicado. Algunos de los turistas estaban en un estado avanzado de hipotermia por la lluvia constante y la caída de la temperatura. Uno, incluso, se desmayó en el camino a la base. Una patrulla tuvo que salir a buscarlos en vez de esperar que llegaran. Mientras tanto, en otra ladera continuaba la búsqueda de los siete restantes. Ninguno tenía abrigo ni agua. Según lo que continuó contando, los guías también eran de Santiago del Estero, por lo que no conocían la zona. Además, no habían hecho una gestión de riesgo, una previsibilidad meteorológica, ni del equipamiento de los pasajeros. “De hecho, las personas se encontraban en shorts, no habían llevado un rompevientos, no tenían nada. Entonces, eso nos generó una preocupación bastante grande”, contó.
Solá Usandivaras remarcó la imprudencia de “largarse a una expedición sin ningún tipo de conocimiento o guía especializado”, y aclaró que todos los rescatados se encuentran en buen estado. “La lluvia no paró en ningún momento. La verdad que, gracias a Dios, todo salió muy bien. Porque el clima no ayudaba, el terreno no ayudaba. La zona de yunga no solo es de mucho barro, sino el peligro del desplazamiento del suelo”, agregó.
En la base se instalaron un equipo de paramédicos de la provincia y un campamento avanzado para examinar a los excursionistas. “El estado emocional de las víctimas era bastante estable, estaban conscientes de lo que estaban viviendo y del riesgo que corrían, no hubo ninguna alteración en ese sentido. Obviamente estaban asustados, estaban conmovidos por todo lo que sucedió, pero ninguno se quebró, ninguno llegó a un límite donde haya tenido que ser evacuado y no pudiera salir por sus propios medios, todas las personas pudieron caminar, no tuvimos que evacuarlos en camilla, lo que hubiese demorado el rescate”, dijo Urbina.
El grupo de rescate en el que participa ya realizó múltiples tareas de esta índole. Por eso, comentó que fue un rescate difícil, por la cantidad de gente implicada y los casi 60 o 70 efectivos que participaron de las tareas, y que se expusieron a las condiciones adversas de la yunga.
El ministro y el rescatista pusieron énfasis en que la yunga es una zona de difícil acceso, de constante inclemencia. “Es importante la prudencia en estos lugares. No ‘mandarse’ sin hacer evaluaciones, y sobre todo, ir con un guía certificado que se especialice en esto. Por ejemplo, no podés volver a cualquier hora. Llega un horario en que tenés que pegar la vuelta, no podés seguir caminando porque te agarra la noche y en medio del monte podés confundir las sendas”, concluyó Solá Usandivaras.
El área en donde se perdieron es un sistema selvático, informó Urbina, un monte “muy cerrado” que, como dijo el ministro, requiere contar con mucho conocimiento del lugar. “Siempre aconsejamos a estos grupos contratar guías locales y que estén habilitados”, destacó.
Dado que además de rescatista él mismo presta servicios de turismo aventura y es guía de trekking, puso el foco en esto: “Un guía no es una persona que solamente me lleva del punto A al punto B, sino que lo que transcurre desde el punto A al punto B, todas las situaciones que se puedan dar ahí, el guía está capacitado para abordarlas”. Por ejemplo, la certificación Wilderness First Responder (WFR), es decir, primeros auxilios para zonas agrestes.
“Los guías, por lo general, somos los primeros que damos asistencia a nuestros pasajeros y tenemos la obligación de estabilizarlos, de que tengan sus signos vitales óptimos hasta que llegue un profesional de la salud. Tiene que prever el clima, poder decir: ‘Hasta acá. No seguimos porque viene un frente de tormenta’. En definitiva, un guía abarca todas estas otras cosas. Es muy importante que las personas tengan en claro eso, porque acá quedó evidente que un guía sin conocimiento expuso la vida de sus pasajeros”, sostuvo.
Es necesario estudiar la zona, “armar la mochila” con ese conocimiento previo, sabiendo los posibles riesgos: la probabilidad de lluvia, el descenso de temperatura, todo lo que implica realizar una “gestión previa a pisar una montaña”.
“La naturaleza es divina, es una cosa que te forma, y te genera un estilo de vida que es precioso. Pero también demanda responsabilidad, demanda entenderla, capacitarse, y una vez que logro eso, convivo con ella de forma increíble, y eso es lo más lindo”, concluyó.