Cerco a los 'tuk tuk' en Madrid: los agentes de movilidad intensifican las multas por aparcar en zonas prohibidas
El Ayuntamiento de Madrid inicia una campaña de vigilancia intensiva mientras elabora una normativa.

Cientos de vehículos turísticos esperan encontrar clientes en los aledaños del Palacio Real hasta que aparecen los Agentes de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. El Consistorio ha iniciado una campaña de control intensiva contra los denominados 'tuk tuk' ante la proliferación de estos vehículos en distintas zonas del distrito Centro. Las multas oscilan entre los 90 y los 200 euros por estacionamiento indebido. El Gobierno municipal inicia esta campaña, que durará hasta el 6 de abril, mientras elabora una normativa definitiva que ponga fin al limbo legal bajo el que operan estos triciclos en la capital.
La vigilancia se desarrollará, sobre todo, en las calles "más problemáticas": Vergara y Bailén y alrededores, Mercado de San Miguel y su entorno, Cava de San Miguel y calle Cuchilleros, calle Ruiz de Alarcón con Academia y el entorno del parque de El Retiro próximo a la Puerta de Alcalá. La intensificación de la vigilancia se debe a que, según ha informado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, "el número de quejas de asociaciones de vecinos, comerciantes, taxistas, guías turísticos y de la Guardia Civil se han incrementado".
Además de los problemas de circulación que generan en puntos con gran afluencia de turistas de la ciudad, la acumulación de 'tuk tuk' en distintas paradas "que han improvisado como espacio de estacionamiento" congestionan zonas emblemáticas. La señalización con una línea amarilla para disuadir a estos vehículos del estacionamiento en zonas prohibidas no ha sido suficiente, alegan desde el Ayuntamiento. Por ello, el Gobierno municipal intensifica el control y las sanciones a los 'tuk tuk'. Teresa Encinas, supervisora del cuerpo de Agentes de Movilidad forma parte del dispositivo específico que comienza este lunes. "Están utilizando la ciudad a sus anchas y saben perfectamente que no pueden parar ni mucho menos estacionar. Cuando nos ven aparecer se retiran porque son conocedores de la legislación", comenta.
Teresa Hernández, de la asociación de vecinos de Ópera y Austrias, es una de las residentes que critican el incremento de estos vehículos, sobre todo en los años posteriores a la pandemia. "Nuestras calles están plagadas y han empezado a aparcar en sitios donde no se puede, es gravísimo", critica. El problema principal es que existe un vacío legal bajo el que operan estos vehículos. Desde el Consistorio alegan que son vehículos matriculados por la Dirección General de Tráfico (DGT) y, por tanto, pueden circular por las vías públicas de las ciudades, respetando siempre la normativa en materia de tráfico y seguridad vial. Es este asunto el que no están cumpliendo los vehículos de seis empresas de 'tuk tuk' que operan actualmente en la ciudad. "Generan inseguridad ciudadana, los vecinos se sienten cada vez más desplazados de su entorno donde viven y además es agredir al patrimonio. Esto no es una feria", insiste Hernández.
El cuerpo de Agentes de Movilidad de Madrid denunció a 901 vehículos de estas características por estar mal estacionados o/y obstruir los carriles de circulación durante 2024. La situación se sigue repitiendo, por lo que esta acción específica de vigilancia se extenderá hasta el 6 de abril durante la mañana y la tarde con 16 agentes dedicados exclusivamente a ello. El control sobre paradas, estacionamientos y circulación indebidos se mantendrá durante todo el año. "Ordenar la oferta turística pasa por que la normativa se cumpla y no cabe duda de que en el entorno del Palacio Real, el Mercado de San Miguel o donde hay gran afluencia se produce una masificación de este tipo de vehículos que además infringen la normativa y por tanto lo que tenemos que hacer desde la Administración es perseguirlo", ha insistido Carabante.
Operan bajo "un gris normativo"
La intensificación de la vigilancia se produce mientras desde el Consistorio madrileño elaboran una normativa que regule estos vehículos. Actualmente, según ha admitido Carabante, "existe un gris normativo en relación a la actividad que prestan". No se sabe qué tipo de actividad económica realizan, ni tienen ningún tipo de normativa específica que los ordene. "No son transporte turístico ni tampoco son VTC", insiste el delegado de Urbanismo, por lo que el área de Turismo del Ayuntamiento de Madrid trabaja junto a la Comunidad de Madrid en establecer un marco normativo que ponga coto a estos vehículos turísticos.
Mientras el Gobierno municipal determina cómo regular este tipo de transporte turístico, las sanciones se producen por vulnerar los artículos 40, 75 y 76 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, así como el artículo 92 del Reglamento de Circulación, que contempla que "todo conductor que pare o estacione su vehículo deberá hacerlo de forma que permita la mejor utilización del restante espacio disponible." Lo incumplen en entornos como el Mercado de San Miguel donde de nada ha servido la peatonalización de la zona precisamente, entre otras razones, para evitar la concentración de estos vehículos. Aparcan en la acera, en los pasos de cebra y en la calzada a la espera de clientes, incluso a las puertas de negocios que también han expresado sus quejas al área de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital. "Al ser vehículos de tres ruedas parece que pueden circular por las zonas peatonales y no lo pueden hacer. Se produce un conflicto entre los peatones, los residentes, los turistas y los comerciantes", asegura Carabante.