Un integrante clave del equipo económico le puso fecha al fin de la volatilidad: "No hay corrida..."
Federico Furiase, integrante del directorio del Banco Central y miembro del equipo económico de Luis Caputo, buscó despejar dudas sobre la situación del mercado y el rumbo del plan de estabilización del Gobierno.

En un contexto de creciente incertidumbre financiera y cambiaria, el economista Federico Furiase, integrante del directorio del Banco Central y miembro del equipo económico de Luis Caputo, buscó despejar dudas sobre la situación del mercado y el rumbo del plan de estabilización del gobierno de Javier Milei. En una entrevista concedida a Antonio Laje en América 24, Furiase negó que exista una corrida cambiaria y sostuvo que lo que se observa es un periodo de volatilidad característico de un país que, históricamente, asocia las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a crisis económicas.
El gobierno aspira a un desembolso de 20.000 millones de dólares por parte del FMI, lo que permitiría reforzar las reservas del Banco Central y dar solidez a un programa que, según Furiase, ya mostró resultados tangibles. "Hay superávit fiscal, superávit comercial y una base monetaria que se mantiene estable", destacó el economista, quien también subrayó que la inflación descendió de niveles superiores al 25% mensual a registros por debajo del 3% en los últimos meses.
En este sentido, el funcionario descartó que la reciente suba del dólar, que pasó de 1.150 a 1.300 pesos, responda a una situación de crisis. Para dar contexto, recordó que, en momentos de tensión cambiaria bajo administraciones anteriores, el valor del dólar ajustado por inflación había alcanzado niveles de entre 3.200 y 3.800 pesos. "Comparado con esos episodios, esto es solo volatilidad", afirmó.
Uno de los puntos clave de la entrevista fue la explicación sobre por qué el gobierno mantiene las restricciones cambiarias. Furiase aseguró que, si bien existen fundamentos positivos, como la acumulación de 25.000 millones de dólares en reservas brutas, el Banco Central aún necesita una capitalización adicional para sostener la demanda de dólares que surgirá cuando se levanten las restricciones. "Recapitalizar al Banco Central es esencial para consolidar la estabilidad macroeconómica a mediano plazo", argumentó.
"El programa de estabilización tiene una secuencia. Tuvimos superávit fiscal, apagamos todos los motores de la emisión monetaria, se saneó la hoja de balance del Banco Central desde el lado de los pasivos. Eso es, los pasivos remunerados cayeron 75% en términos reales, con lo cual hay un saneamiento de la hoja de balance. Y a pesar de que el Banco Central compró 25.000 millones de dólares en el MULC, buena parte de esa compra, aproximadamente 15.000 millones de dólares, se destinó para pagar deuda. Entonces todavía queda un proceso por completar del lado de las reservas. El programa con el fondo viene a completar esa secuencia de este programa de estabilización", explicó.
El funcionario también se refirió a la relación entre el acuerdo con el FMI y la percepción del mercado. Según él, la incertidumbre actual se debe en parte a que los inversores están habituados a que los acuerdos con el organismo vengan acompañados de desequilibrios fiscales o imprevistos macroeconómicos.
"Este programa con el Fondo, a diferencia del resto, no viene a marcar objetivos macroeconómicos. ¿Por qué? Porque esos objetivos macroeconómicos ya se cumplieron en el programa que nosotros diseñamos y que tiene una secuencia definida. Entonces, ahora, claro, el mercado está chipeado y percibe, por los antecedentes que tiene la Argentina, en su relación con el Fondo, que puede haber algún cambio en los esquemas y eso genera tensión y eso explica esa volatilidad", aseguró Furiase, quien antes de desembacar en el Central, inició como un asesor de Caputo en Hacienda.
En cuanto a la oposición, Furiase señaló que "busca generar desestabilización" y que, pese a ello, el programa económico del gobierno logró notables avances. Entre ellos, mencionó la reducción de la pobreza del 53% al 38% en pocos meses y la recuperación de la actividad económica, con un crecimiento interanual del 6,5%.
"La oposición reconoce que este programa logró reducir la inflación del 25% al 2% mensual y recortar la pobreza del 53% al 38%: son resultados concretos de un ajuste fiscal y monetario que no quitó respaldo al Presidente. El orden macroeconómico no solo frenó la inflación, sino que lo hizo con un crecimiento del 6,5% interanual, desmintiendo a quienes pronosticaban recesión o un piso inflacionario imposible de romper. Sin embargo, hay sectores que buscan desestabilizar aprovechando la coyuntura: la volatilidad actual era esperable", aseguró el economista.
Y agregó: "El mercado, condicionado por la historia argentina, asocia cualquier negociación con el FMI a crisis pasadas, pero esta vez el contexto es distinto. A eso se suma la tensión artificial de la ley Guzmán, que obligó a llevar el acuerdo al Congreso -una traba sin precedentes-. Pero los números no mienten: el dólar está en 1.300, lejos de los 3.200 ajustados por inflación de épocas críticas, las reservas crecieron y la economía se expande. La pobreza no baja por arte de magia: es el reflejo de un plan que prioriza resultados sobre relatos"
Para Furiase, la clave para dejar atrás la volatilidad actual está en la firma del acuerdo con el FMI. "Cuando se cierre el acuerdo, se terminará esta incertidumbre. Incluso, podría ocurrir antes", pronosticó. Asimismo, aseguró que el fortalecimiento del Banco Central mediante los desembolsos del FMI enviará una señal positiva a los mercados, lo que permitirá reducir el riesgo país y atraer inversiones.
"Parte de que no se pudo acumular tantas reservas el Banco Central, a pesar de haber hecho compras récord, es que heredamos un riesgo país en 2.700 puntos básicos; ahora se desplomó, pero todavía no está en un nivel que te puedan refinanciar. El acuerdo con el Fondo va a permitir ir a un nuevo piso del riesgo país y de esa manera empezar a refinanciar los vencimientos de deuda en moneda extranjera y eso va a seguir fortaleciendo el balance del Banco Central y permitiendo seguir bajando la inflación", concluyó.