Condenaron a prisión perpetua a los dos acusados por el crimen de Morena Domínguez, la niña asesinada para robarle la mochila

El crimen de Morena fue uno de los casos más resonantes de la inseguridad del Conurbano debido a que la víctima era una menor que estaba yendo al colegio

Abr 1, 2025 - 23:02
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Condenaron a prisión perpetua a los dos acusados por el crimen de Morena Domínguez, la niña asesinada para robarle la mochila

Los dos delincuentes acusados por el crimen de Morena Domínguez, la niña de 12 años asesinada durante un robo antes de ingresar a la escuela en Lanús, fueron condenados a prisión perpetua.

Miguel Ángel Madariaga, de 29 años, y Facundo Alejandro Ortiz, de 24, recibieron la pena máxima tras ser hallados culpables por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Avellaneda del delito de “homicidio criminis causa en concurso real con robo y encubrimiento agravado por ánimo de lucro”.

El crimen de Morena fue uno de los casos más resonantes de la inseguridad del conurbano debido a que la víctima era una menor que estaba yendo al colegio.

El robo y homicidio tuvo lugar en agosto de 2023, cuando la niña se dirigía hasta la Escuela Primaria Nº 60 “Almafuerte” en Villa Diamante. Allí fue sorprendida por motochorros que le sustrajeron su celular.

En medio del hecho delictivo, uno de los delincuentes la golpeó, provocando que caiga al asfalto. Los testigos observaron que Morena resultó gravemente herida producto del accionar, por lo que fue derivada al hospital, pero falleció.

La autopsia reveló que la menor murió producto de “un fuerte golpe abdominal” que le provocó una hemorragia interna.

Fuentes del caso habían informado que los ladrones “le reventaron el hígado y el riñón” con el golpe fatal.

En el fallo, de 137 páginas al que accedió LA NACION, se destaca la “brutal violencia desplegada” por los delincuentes. “Surge del protocolo de autopsia y del propio video la violencia desplegada por los autores contra la víctima. Se observa que la arrastraron con la moto por la acera por -cuanto menos- 30 metros de distancia. Mientras el conductor aceleraba y zigzagueaba, el acompañante sujetaba a la víctima de sus cabellos y la arrastraba por la acera”.

Momentos previos, tal como dieron cuenta los testigos presenciales, ambos imputados le efectuaron golpes de puño de extrema fuerza -entre 5 y 6- en zonas vitales del cuerpo que por su contextura física no contaba con la protección ósea ni muscular. La fuerza de los golpes se ve reflejada en las tamañas lesiones en riñón y en hígado”, recuerda el fallo.

Incluso, recordaron lo declarado por uno de los médicos que le practicó la autopsia: “el doctor Bonvicini en cuanto a la intensidad de los golpes enseñó que para darse el tipo de lesión constatado en Morena, es decir, romper un órgano macizo, se deben conjugar por un lado la intensidad del golpe y por otro la extensión de la fuerza que hace que ese órgano estalle. Que debe existir fuerza suficiente para provocar dichas lesiones venciendo todos los elementos defensivos”.

Los jueces también tuvieron en cuenta que la elección de la víctima no fue azarosa: “Se ve momentos previos al hecho a los imputados -ambos en la moto- haciendo zigzag y recorriendo las calles en busca de una potencial víctima. Allí fue que vieron a Morena, una niña de 12 años de edad”.

“No se puede obviar que justamente la víctima era una niña de apenas 12 años. La edad era palmaria. En ese sentido, traigo a cuenta lo expresado por los testigos presenciales del hecho, que todos afirmaron que la víctima era una menor de edad y que esa impresión tuvieron desde el primer momento. Sabían que pegarle a una niña de esa edad, de esa contextura y desarrollo físico ocasionaría las lesiones que finalmente derivaron en la muerte; fue una consecuencia conocida, representada y querida por los autores”, expusieron en el fallo.

También los magistrados cuestionaron la estrategia de los defensores a los que les respondieron: “A la pregunta retórica del defensor respecto de por qué si los autores querían matar no utilizaron medios más aptos para causarlo, lo cierto es que los imputados emplearon los medios más gravosos y de la forma más ofensiva que tenían a su alcance en ese momento”.

“Lo que torna idónea la conducta para producir el resultado letal es el modo, la reiteración, la localización de los golpes, la vulnerabilidad de la víctima y el contexto en que se ejecuta la acción”, sumaron.

En un comienzo hubo tres detenidos, pero dos fueron liberados. El único que quedó tras las rejas fue Madariaga y casi dos meses después lograron capturar a Ortiz en Punta Lara.