BBVA Research prevé que en 2026 Madrid supere en 14 puntos el PIB prepandemia
El crecimiento del PIB de la Comunidad de Madrid en 2024 podría haber alcanzado el 3,1 por ciento, impulsado por el buen comportamiento del sector servicios en general y, en particular, por la fuerte recuperación de los sectores asociados al turismo, gracias al aumento en las visitas por parte de extranjeros, según el servicio de estudios de BBVA. BBVA Research prevé que la recuperación continúe durante los próximos meses y que el PIB madrileño aumente un 2,8 por ciento en 2025 y un 2,0 por ciento en 2026. De cumplirse estas previsiones, en 2026 el PIB regional superaría en 14 puntos porcentuales el nivel de 2019, lo que la convertiría en la segunda recuperación más intensa dentro de España, después de Baleares. «Es una comunidad pequeña, no tan diversificada como Madrid, donde el peso del sector turístico es relativamente elevado. En Baleares, son 15 puntos porcentuales por encima del nivel de PIB de 2019». Además, la tasa de paro podría reducirse hasta el 8,1 por ciento de media en 2026 y se podrían crear 135 mil nuevos empleos en el bienio 2025-2026, según el informe 'Situación Madrid 2025' de BBVA Research, presentado este martes por Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, y por Juan Carlos Hidalgo, director de la territorial centro de BBVA en España. Se ve una inercia «bastante positiva» en la creación de empleo, que se está manteniendo al comienzo de este año. La Comunidad de Madrid continuará mostrando un crecimiento fuerte en 2025; sin embargo, hacia delante, se prevé una desaceleración debido a la débil recuperación en Europa, la elevada incertidumbre de política económica y la expectativa del impacto de las políticas arancelarias en España y en los países europeos. Con todo, a finales de 2026 el PIB regional superaría en 14 puntos el nivel de 2019. En el informe se destaca que la inmigración está contribuyendo al aumento de la población activa y el empleo. Entre 2021 y 2024, los inmigrantes han cubierto un 46 por ciento de los 293.000 empleos creados en Madrid (45 por ciento en el conjunto de España), lo que da continuidad a la tendencia observada antes de la pandemia. Este comportamiento refleja una mayor capacidad de la región para atraer mano de obra en comparación con otras comunidades autónomas. El crecimiento en 2025 y 2026 continuará apoyado en los servicios, gracias a la capacidad de crear empleo y como consecuencia de la inmigración. Además, se espera que la inflación se acerque hacia el 2 por ciento, en parte como consecuencia de la caída en el precio del combustible, lo que permitirá que los salarios vayan recuperando poder adquisitivo y que la reducción de tipos de interés continúe impulsando el consumo y la inversión. Según BBVA Research, las perspectivas están condicionadas por un entorno especialmente incierto y dependiente del contexto global, por lo que se espera una desaceleración de la actividad hacia 2026. El turismo y las exportaciones de bienes enfrentan las dudas relacionadas con el estancamiento de la demanda europea, los posibles cambios en la política fiscal alemana, el impacto de los potenciales aumentos de aranceles por parte de EE.UU., los cambios en el coste de la energía y la incertidumbre de política económica en general. En el informe se advierte de que la falta de inversión, particularmente en el mercado de la vivienda, «supone un cuello de botella al crecimiento, en especial en las áreas urbanas». En ese sentido, se subraya que es necesario aumentar la oferta de vivienda, sobre todo en alquiler. «Necesitamos más inversión en vivienda», se advierte. También se detalla que el incremento de los costes laborales puede ralentizar la creación de empleo y el envejecimiento restringe la aportación del consumo doméstico, frena la participación en el mercado laboral y aumenta la dependencia de la inmigración. Esta se concentra en empleos de baja productividad. En relación con la reducción de la jornada laboral, podría tener un impacto especial en la Comunidad de Madrid: «Acelerar el crecimiento de la productividad será clave para sostener el crecimiento, en un contexto de escasez de mano de obra cualificada, incremento de los salarios, aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social y de los costes no salariales, particularmente si se confirman los cambios en la jornada laboral. Esto será prioritario para las pequeñas empresas». En el estudio se valora la política fiscal en la región: «La Comunidad de Madrid se diferencia de forma positiva respecto al escenario de otras comunidades autónomas». «La posición privilegiada de Madrid en términos de avance tiene que ver más con un conjunto de políticas, que permiten un mayor atractivo para inversión y creación de empleo, que no solo están derivadas del entorno fiscal, que aporta positivamente, pero probablemente tiene más que ver el tejido productivo que se ha desarrollado alrededor de Madrid en sectores clave».
El crecimiento del PIB de la Comunidad de Madrid en 2024 podría haber alcanzado el 3,1 por ciento, impulsado por el buen comportamiento del sector servicios en general y, en particular, por la fuerte recuperación de los sectores asociados al turismo, gracias al aumento en las visitas por parte de extranjeros, según el servicio de estudios de BBVA. BBVA Research prevé que la recuperación continúe durante los próximos meses y que el PIB madrileño aumente un 2,8 por ciento en 2025 y un 2,0 por ciento en 2026. De cumplirse estas previsiones, en 2026 el PIB regional superaría en 14 puntos porcentuales el nivel de 2019, lo que la convertiría en la segunda recuperación más intensa dentro de España, después de Baleares. «Es una comunidad pequeña, no tan diversificada como Madrid, donde el peso del sector turístico es relativamente elevado. En Baleares, son 15 puntos porcentuales por encima del nivel de PIB de 2019». Además, la tasa de paro podría reducirse hasta el 8,1 por ciento de media en 2026 y se podrían crear 135 mil nuevos empleos en el bienio 2025-2026, según el informe 'Situación Madrid 2025' de BBVA Research, presentado este martes por Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, y por Juan Carlos Hidalgo, director de la territorial centro de BBVA en España. Se ve una inercia «bastante positiva» en la creación de empleo, que se está manteniendo al comienzo de este año. La Comunidad de Madrid continuará mostrando un crecimiento fuerte en 2025; sin embargo, hacia delante, se prevé una desaceleración debido a la débil recuperación en Europa, la elevada incertidumbre de política económica y la expectativa del impacto de las políticas arancelarias en España y en los países europeos. Con todo, a finales de 2026 el PIB regional superaría en 14 puntos el nivel de 2019. En el informe se destaca que la inmigración está contribuyendo al aumento de la población activa y el empleo. Entre 2021 y 2024, los inmigrantes han cubierto un 46 por ciento de los 293.000 empleos creados en Madrid (45 por ciento en el conjunto de España), lo que da continuidad a la tendencia observada antes de la pandemia. Este comportamiento refleja una mayor capacidad de la región para atraer mano de obra en comparación con otras comunidades autónomas. El crecimiento en 2025 y 2026 continuará apoyado en los servicios, gracias a la capacidad de crear empleo y como consecuencia de la inmigración. Además, se espera que la inflación se acerque hacia el 2 por ciento, en parte como consecuencia de la caída en el precio del combustible, lo que permitirá que los salarios vayan recuperando poder adquisitivo y que la reducción de tipos de interés continúe impulsando el consumo y la inversión. Según BBVA Research, las perspectivas están condicionadas por un entorno especialmente incierto y dependiente del contexto global, por lo que se espera una desaceleración de la actividad hacia 2026. El turismo y las exportaciones de bienes enfrentan las dudas relacionadas con el estancamiento de la demanda europea, los posibles cambios en la política fiscal alemana, el impacto de los potenciales aumentos de aranceles por parte de EE.UU., los cambios en el coste de la energía y la incertidumbre de política económica en general. En el informe se advierte de que la falta de inversión, particularmente en el mercado de la vivienda, «supone un cuello de botella al crecimiento, en especial en las áreas urbanas». En ese sentido, se subraya que es necesario aumentar la oferta de vivienda, sobre todo en alquiler. «Necesitamos más inversión en vivienda», se advierte. También se detalla que el incremento de los costes laborales puede ralentizar la creación de empleo y el envejecimiento restringe la aportación del consumo doméstico, frena la participación en el mercado laboral y aumenta la dependencia de la inmigración. Esta se concentra en empleos de baja productividad. En relación con la reducción de la jornada laboral, podría tener un impacto especial en la Comunidad de Madrid: «Acelerar el crecimiento de la productividad será clave para sostener el crecimiento, en un contexto de escasez de mano de obra cualificada, incremento de los salarios, aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social y de los costes no salariales, particularmente si se confirman los cambios en la jornada laboral. Esto será prioritario para las pequeñas empresas». En el estudio se valora la política fiscal en la región: «La Comunidad de Madrid se diferencia de forma positiva respecto al escenario de otras comunidades autónomas». «La posición privilegiada de Madrid en términos de avance tiene que ver más con un conjunto de políticas, que permiten un mayor atractivo para inversión y creación de empleo, que no solo están derivadas del entorno fiscal, que aporta positivamente, pero probablemente tiene más que ver el tejido productivo que se ha desarrollado alrededor de Madrid en sectores clave».
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