Barracas Central venció a Estudiantes con polémicas pero a priori sin beneficiados ni perjudicacdos
El Guapo superó al León en el desenlace del partido por el Apertura; una controversia en cada uno de los primeros dos tantos

Polémica, ya un hábito. Impactos hasta el final. Varios goles. Estuvo movido Barracas Central vs. Estudiantes de La Plata, en este jueves de reanudación del torneo Apertura luego de la ventana de la eliminatoria sudamericana para el Mundial.
Por la 11ª fecha, el Guapo, local en el estadio de Arsenal mientras refacciona el suyo, venció por 2-1 a un Pincha que ya anda por las tres jornadas seguidas sin éxitos, después de ser puntero de la zona A en algún tramo. Permanece, con 19 puntos, a 4 de Boca, pero ahora con un partido más. Y Barracas Central se acomoda en el medio de la tabla, con más triunfos que caídas y 17 unidades.
Como es usual, la controversia acompañó al equipo del club del presidente de AFA, Claudio Tapia. Su primer gol, un golazo por la construcción colectiva de la jugada, coronada por Iván Tapia (hijo del directivo cuyo nombre lleva el estadio de la entidad), nació de una acción discutida.
Manuel Duarte, pelota dominada y cabeza levantada, encaró con decisión sobre el lateral izquierdo. Al límite, sobre la línea, Eric Meza entendió que el balón se había ido totalmente, reclamó al árbitro Nicolás Ramírez e, insólitamente, se desentendió de la acción. Desesperado en su protesta, movió ampulosamente los brazos. Pero la jugada continuó. Duarte desbordó, cedió para Jonathan Candia, éste tocó de primera para Rodrigo Insúa y el defensor hizo lo propio para Iván Tapia, que con clase, desde la medialuna, venció con un remate esquinado a Matías Mansilla, también sin haber hecho un control de la pelota. Lo dicho: golazo.
Los jugadores de Estudiantes objetaron la acción, y el árbitro esperó la decisión del VAR. La imagen en video le dio aval a la decisión inicial del Ramírez, pero en un primer momento no estaba del todo claro que el balón no hubiera salido entero del campo de juego. Poco después, pareció todo válido.
Las irregularidades se repiten, habitualmente en la misma dirección: fallos arbitrales entre dudosos y poco ecuánimes que favorecen a Barracas Central, el club en el que el presidente de AFA, Claudio Tapia, fue jugador y máximo dirigente y bautizó el estadio con su nombre. Esta vez,
En la continuidad de la 11ª fecha del torneo Apertura, el Guapo abrió el marcador con un golazo de Iván, justamente el hijo de Claudio Tapia. Un bombazo rasante, junto a un palo, imposible de detener para Matías Mansilla, a los 24 minutos del primer tiempo, en un partido que se juega con poco público en el estadio de Arsenal, en Sarandí.
El León dominaba el desarrollo, con Ramiro Funes Mori en la defensa y Lucas Alario en el ataque, dos novedades más allá de la habitual titularidad de Cristian Medina. En aquélla, la primera ocasión seria de peligro en favor del equipo al que conduce el Gallego Rubén Darío Insua, Barracas abrió el marcador.
Esta vez, las acciones polémicas no fueron favorables solamente a Barracas Central. Mucho más tarde, ya a los 38 minutos de la segunda etapa, hubo una que terminó en gol de Estudiantes. Una maniobra individual y luchada permitió a Tiago Palacios quedar en posición de disparo cruzado al borde del área. El atacante vio la posibilidad y ejecutó: zurdazo bajo, dirigido al laldo de un palo, al que Mansilla no llegó. ¿Cuál fue la polémica? La posición adelantada de Luciano Giménez, delantero que había entrado 18 minutos antes y quedó en algún punto cercano a la trayectoria del remate, posiblemente tapando la visión del arquero Marcos Ledesma. Por supuesto, hubo reclamos de Barracas Central, y otra intervención del VAR: todo correcto, según la revisión. Estudiantes consiguió el 1-1.
NO ALCANZÓ CON ESTE GRAN ZURDAZO ⚽ Tiago Palacios había empatado parcialmente el partido para Estudiantes ante Barracas Central#Suscribite y viví el Torneo Apertura 2025 por TNT Sports