Así se repartió la herencia de Mayra Gómez Kemp: nada para su portero y sí para sus hijastras

La mítica presentadora vivía sola y el portero de su finca se autoproclamó su portavoz tras su muerte.

Mar 24, 2025 - 12:37
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Así se repartió la herencia de Mayra Gómez Kemp: nada para su portero y sí para sus hijastras

A mediados del pasado octubre, una semana después sufrir un accidente doméstico en su casa de Madrid, por el que tuvo que ser ingresada, un "gran susto" —como ella misma dio a conocer—por el que tuvo que ser ingresada en el hospital tras pasar cerca de 18 horas en el suelo sin poder incorporarse hasta que recibió la ayuda necesaria, Mayra Gómez Kemp fallecía a los 76 años de edad. Decía así adiós la mítica presentadora del concurso Un, dos, tres en la década de los 80, ganadora de tres premios TP de Oro a mejor presentadora, dejando abierta además una cuestión: su herencia.

La cubana, pues nació en La Habana en febrero de 1948, hija de dos músicos cubanos de origen español que habían huido del país tras el triunfo de la revolución, se había alejado de los medios a partir del 2009, cuando se le detectó un cáncer de lengua, al que más tarde se uniría uno de garganta y cuello, enfermedad que afrontó y superó, volviendo incluso a aprender a hablar. Pero tras su fallecimiento llegó la gran incógnita: quién o quiénes eran sus herederos.

Comenzó entonces un extraño baile de nombres, dado que Gómez Kemp era viuda desde que en enero de 2021 muriese Alberto Abraham Berconsky, más conocido por su nombre artístico, Alberto Berco, el actor argentino con el que había compartido su vida desde 1973. Y el primero en aparecer fue Manolo, el portero de la finca en la que vivía la presentadora, que se autoproclamó su portavoz.

Manolo, que se mostró muy afectado por su fallecimiento, mantenía una estrecha relación de amistad con Mayra desde hacía alrededor de 20 años. Incluso su nombre era citado continuamente cuando se debatía sobre las posibles personas a las que les llegaría algo del patrimonio de la hispanocubana. "Este hombre fue como un hijo para Gómez Kemp y demostró un inmenso cariño hacia la presentadora y su marido. No sería extraño que, en compensación por el cariño y la atención dispensada, Mayra fuera generosa con su portero. En Navidades y en sus cumpleaños ella tenía sus detalles", afirmaban desde medios como El Español.

Él mismo, cuando atendía a la prensa o interviniendo en algunos programas de televisión, dejó incluso caer que podría ser el heredero de una parte de la fortuna de Gómez Kemp. Pero esto, unido a que siguiese hablando como si de verdad tuviese potestad para hacerlo, en nombre de la presentadora, que vivía sola por decisión propia, acabó incluso molestando a la familia, quienes finalmente han sido los beneficiarios.

Gómez Kemp nunca tuvo descendencia, si bien las hijas de su marido, la artista plástica Viviana Berco y la actriz Roxana Berco, hijas de un matrimonio previo de Alberto con la también intérprete Susana Campos, eran para ellas como sus propias hijas, a pesar de que ninguna de ellas vivía en España. "Se entiende que [la herencia] irá a ellas. Roxana estaba impactadísima. No se lo esperaban. Estaba bloqueada conociendo todo el proceso [forense, dado que su fallecimiento vino provocado por su caída previa] y al mismo tiempo buscando un billete de avión", revelaron desde el programa Fiesta.

Y a ello hay que añadir que Mayra tenía una hermana, Georgina, que vive en Estados Unidos y con la que tenía una relación cordial, y que al ser la única persona con sus apellidos tenía que darle el visto bueno a las hijastras de la presentadora para que fuesen ellas quienes se encargasen de todo. De hecho, ambas hijastras llegaron a nuestro país después de su muerte para encargarse de todo el tema del funeral, ordenar las finanzas y hacer inventario de sus pertenencias, amén de que Kemp poseía dos casas: una en la costa malagueña, en Mijas, y otra en el centro de Madrid.

Esta última, donde Mayra prefería estar, junto a Mijas (Málaga), desde que dejó de cruzar tan a menudo el Atlántico para viajar a Argentina y Miami, era un dúplex que el matrimonio adquirió en 1987 y que constaba, según explican desde Vanitatis, de "tres habitaciones, vestidor, dos baños, salón, cocina, office y aseo", amén de una gran terraza. En el mismo edificio tenían otra propiedad —todas ellas inscritas al 30% a nombre de su marido y el 70% restante al suyo—, un apartamento anexo de 50 metros cuadrados repartidos en dormitorio, baño, cocina independiente y sala de estar.

Finalmente, según ha podido saber el susodicho portal, se cumplieron los pronósticos: el portero Manolo, a pesar de que la presentadora fuera "una madre" para él, no ha recibido ninguna parte de su herencia y a quien ha dejado Mayra su legado ha sido a Viviana y Roxana. Los vecinos de la finca donde vivía Mayra, al igual que sus hijastras, se han mostrado muy molestas con el trabajador, al entender que no solo se excedió, sino que su indiscreción y sus palabras ("Era muy simpática conmigo, muy alegre, cariñosa. Yo hasta le subía el carrito de la compra", por ejemplo) podían referirse a cualquiera de ellos llegado el caso.

No fue la única disputa que hubieron de enfrentar las beneficiarias de la herencia. El otro gran problema sucedió unos días más tarde, cuando unos transportistas que se habían llevado, según ellas, un par de muebles de casa de Mayra, aparecieron en televisión asegurando que habían vaciado el piso. Explican desde el citado medio que eso no solo no sucedió, sino que se dio la casualidad de que en aquellas fechas lo que sí tuvo lugar fue la desaparición de uno de los TP de Oro de la presentadora, que se encontró tiempo después en una casa de empeños.

Por último, hay que puntualizar que Mayra había liquidado hace muchos años Bermay SL, su única empresa, que montó junto a su esposo en 1990 y que se dedicaba a diversas actividades profesionales, científicas y técnicas, aunque no mostraba actividad desde mucho tiempo atrás. De hecho, su capital social era de 3.000 euros y su patrimonio no excedía los 55.000 euros.