América del Norte está ‘goteando’ desde abajo
Bajo tus pies, el continente está haciendo algo alucinante. América del Norte se está derritiendo hacia el manto terrestre. No es que vayas a ver un hoyo gigante en tu patio mañana, pero un estudio nuevo acaba de destapar que una placa antigua escondida bajo el Medio Oeste está chupando pedazos del continente hacia abajo, […]

Bajo tus pies, el continente está haciendo algo alucinante. América del Norte se está derritiendo hacia el manto terrestre. No es que vayas a ver un hoyo gigante en tu patio mañana, pero un estudio nuevo acaba de destapar que una placa antigua escondida bajo el Medio Oeste está chupando pedazos del continente hacia abajo, como si la Tierra tuviera una aspiradora. Esto pone de cabeza lo que sabíamos sobre cómo se sostiene y transforma nuestro pedazo de planeta.
América del Norte goteando
Imagina el continente como una tabla flotando sobre un mar de roca caliente y pegajosa: el manto terrestre. Debajo del Medio Oeste, desde Michigan hasta Nebraska y Alabama, hay un embudo gigante en acción. Rocas de todo el continente están siendo arrastradas hacia este punto y luego succionadas hacia abajo, llegando a unos 640 kilómetros de profundidad. No es un desastre apocalíptico, sino un proceso lentísimo que los científicos atraparon usando un mapeo sísmico de alta tecnología, algo así como una radiografía de la Tierra con esteroides. Con una técnica llamada “inversión de forma de onda completa”, escucharon las vibraciones del planeta y descubrieron que América del Norte está perdiendo pedazos de su base, como si alguien estuviera raspando la corteza por debajo. Este goteo no es solo un show visual bajo tierra; está adelgazando el cratón, esa base mega resistente que sostiene al continente desde hace billones de años.
El culpable: Una placa perdida hace millones de años
El responsable de este relajo tiene nombre: la placa Farallon. Hace unos 20 millones de años, esta placa oceánica se rompió y empezó a hundirse bajo el continente en una zona de subducción, como una cinta transportadora hacia el interior de la Tierra. Hoy, un trozo de esa placa, el famoso “slab Farallon”, está a unos 660 kilómetros bajo el Medio Oeste, justo entre la zona de transición del manto y el manto inferior. Su jalón es tan fuerte que está arrastrando rocas del cratón, esa parte mega antigua y resistente de América del Norte que lleva billones de años sin inmutarse. Los investigadores lo probaron con simulaciones en computadora: con el slab, el goteo aparece; sin él, todo se calma. Este pedazo de historia tectónica sigue dando guerra desde las profundidades, y su efecto se siente desde el centro del continente hasta sus bordes, como un imán gigante bajo tierra.
¿Por qué esto importa?
Saber cómo América del Norte se está desgastando nos da claves sobre cómo se forman y deshacen los continentes. Los cratones siempre se vieron como los tanques del planeta, pero este proceso, conocido como “adelgazamiento cratónico”, muestra que hasta lo más duro puede ceder. Además, podría ayudarnos a entender cómo otras partes del mundo cambiarán con el tiempo. No esperes que el suelo tiemble mañana (esto pasa a cámara ultra lenta), pero descubrir que el continente está vivo y conectado a algo tan salvaje bajo tierra es un recordatorio de que el planeta no para de moverse. Y si te preguntas cómo lo encontraron, fue gracias a Junlin Hua y su equipo en la Universidad de Texas, que usaron ondas sísmicas para mapear este caos como si fueran detectives del subsuelo.
Si quieres saber más, piensa en esto: el slab Farallon no va a parar pronto, pero a medida que se hunda más, su poder sobre el cratón podría debilitarse y el goteo frenarse. Mientras tanto, los científicos siguen juntando piezas de este rompecabezas para entender cómo América del Norte llegó a ser lo que es hoy. Es como ver la Tierra en vivo, pero en una escala de tiempo que nos hace parecer hormigas. La próxima vez que pises el suelo, recuerda que hay un mundo entero moviéndose abajo, y ahora sabemos un poquito más de cómo funciona.