Una diputada de Junts dice haber tenido más dificultades que un migrante para acceder a la sanidad tras volver de EEUU
Anna Navarro tilda de "horrible" su experiencia para regularizar su situación en Catalunya tras décadas viviendo en California como empresariaHemeroteca | Anna Navarro: “Silicon Valley es capitalismo puro y más presión para las mujeres” La diputada de Junts Anna Navarro, que ocupó el segundo lugar en las listas de Carles Puigdemont en las pasadas elecciones, ha denunciado este viernes haber tenido mayores dificultades para ser atendida en un Centro de Atención Primaria (CAP) que un inmigrante tras su vuelta de EEUU. Empresaria con tres décadas de experiencia en distintas firmas estadounidenses, Navarro fue el fichaje estrella de Carles Puigdemont para las elecciones. Según su declaración de bienes aportada al Parlament, Navarro es una de las parlamentarias con mayor dinero en el banco, donde suma 398.942 euros. Además, posee posee una vivienda en California con un valor de más de un millón de euros y un plan de pensiones de 600.000 euros. Con todo, la diputada ha tildado de “horrible” su experiencia para regularizar su situación en Catalunya tras décadas viviendo en Estados Unidos. Lo ha dicho en una de sus intervenciones en la Comisión de Unión Europea y Acción Exterior del Parlament de Catalunya este viernes. “Llegar y no poder ni tener derecho a ir al CAP porque todavía no tenía una nómina, cuando otras personas entran en este país y pueden ir al CAP”, ha dicho. Según su relato, fue a dos ambulatorios y no le dieron cita en ninguno, y en uno de ellos asegura que una enfermera le dijo: “Si usted fuera una inmigrante se lo daríamos hoy mismo”. La número dos de Junts también ha denunciado la situación de “caos y confusión” que vivieron las personas que le acompañaron a los dos CAP para que la atendieran, en ambos casos sin éxito. “Es un ejemplo de cómo devolvemos aquí, que enseguida cogemos una mutua. ¿Por qué? ¿Por qué vienes de Estados Unidos y te lo puedes pagar? Todo es bastante caótico”, ha reflexionado. Navarro ha asegurado que tardó “dos o tres meses” en poder ser atendida en un ambulatorio.

Anna Navarro tilda de "horrible" su experiencia para regularizar su situación en Catalunya tras décadas viviendo en California como empresaria
Hemeroteca | Anna Navarro: “Silicon Valley es capitalismo puro y más presión para las mujeres”
La diputada de Junts Anna Navarro, que ocupó el segundo lugar en las listas de Carles Puigdemont en las pasadas elecciones, ha denunciado este viernes haber tenido mayores dificultades para ser atendida en un Centro de Atención Primaria (CAP) que un inmigrante tras su vuelta de EEUU.
Empresaria con tres décadas de experiencia en distintas firmas estadounidenses, Navarro fue el fichaje estrella de Carles Puigdemont para las elecciones. Según su declaración de bienes aportada al Parlament, Navarro es una de las parlamentarias con mayor dinero en el banco, donde suma 398.942 euros. Además, posee posee una vivienda en California con un valor de más de un millón de euros y un plan de pensiones de 600.000 euros.
Con todo, la diputada ha tildado de “horrible” su experiencia para regularizar su situación en Catalunya tras décadas viviendo en Estados Unidos. Lo ha dicho en una de sus intervenciones en la Comisión de Unión Europea y Acción Exterior del Parlament de Catalunya este viernes.
“Llegar y no poder ni tener derecho a ir al CAP porque todavía no tenía una nómina, cuando otras personas entran en este país y pueden ir al CAP”, ha dicho. Según su relato, fue a dos ambulatorios y no le dieron cita en ninguno, y en uno de ellos asegura que una enfermera le dijo: “Si usted fuera una inmigrante se lo daríamos hoy mismo”.
La número dos de Junts también ha denunciado la situación de “caos y confusión” que vivieron las personas que le acompañaron a los dos CAP para que la atendieran, en ambos casos sin éxito.
“Es un ejemplo de cómo devolvemos aquí, que enseguida cogemos una mutua. ¿Por qué? ¿Por qué vienes de Estados Unidos y te lo puedes pagar? Todo es bastante caótico”, ha reflexionado. Navarro ha asegurado que tardó “dos o tres meses” en poder ser atendida en un ambulatorio.