Tiene 90 años, fue campeona de gastronomía y reveló su secreto para “hacer de todo”
Irene contó cómo es su vida rural, sin apuros y sin estrés; en diálogo con LA NACION dijo cuál es su fórmula y cómo todos pueden imitarla; “Hay que seguir”, apuntó

Le dicen “Chocha”, pero su verdadero nombre es Irene, tiene 90 años y vive en un pueblo bonaerense de poco más de 1200 habitantes que pertenece al partido de Lobería. Desde chica tuvo que trabajar para ayudar a su familia y eso la despojó de una educación primaria y secundaria. Sin embargo, con el paso del tiempo aprendió a leer, escribir y a ser una de las mujeres referentes de su localidad. Con nueve décadas encima todavía hace algunos trabajos por placer. También practica gimnasia y tiene un estado físico que muchos envidian. En diálogo con LA NACION reveló su secreto para “hacer de todo” y le envió un sentido mensaje a “los jóvenes de ahora”.
Chocha lleva una vida tranquila, como la mayoría de las personas que viven en la zona rural. Allá los tiempos son distintos en comparación con las grandes aglomeraciones urbanas y es de ese modo, sin estrés, donde halla una respuesta clara de por qué alcanzó los 90 años sin tener mayores inconvenientes en su salud.
Todos los días sale a hacer los mandados. “Camino entre 15 o 20 cuadras”, admitió entre risas. En el medio algunas personas la frenan para preguntarle cómo anda y qué es lo que hace para estar “tan bien”. Ella le atribuyó todo a la fe, pero también remarcó que hay otra fórmula que le es de gran ayuda.
Hace 12 años que Chocha perdió a su esposo y desde allí cambió su rutina por completo. Aprendió a convivir con el duelo y resignificó sus hábitos: se sumó a clases de baile, se unió más a sus amigas y hasta se animó a participar de los Juegos Bonaerenses en la categoría Gastronómica, de donde salió campeona.
El secreto de Chocha para llegar con fuerza a los 90 años
Irene tiene cinco hijos, 12 nietos y una bisnieta. Algunos de ellos viven en Tandil, por lo que de tanto en tanto se sube al colectivo de larga distancia y pasa a visitarlos.
Se caracteriza por ser una abuela presente, que a diario, además de hacer los mandados, los sorprende con alguna torta o preparación casera para disfrutar de la tarde.
Practica gimnasia y folclore en el club del pueblo y también se junta con sus amigas a jugar a las cartas.
“Yo voy al médico cuando tengo que ir y el tratamiento que me da lo hago. Pero no voy muy seguido”, reconoció y aseguró a la vez que no se priva de comer nada.
Al ser profesora de costura y para mantener la cabeza ocupada, destacó que actualmente realiza algunos trabajos para su familia y para los conocidos, como arreglos específicos o vestidos de fiesta.
La mujer fue clara con aquellos que luego de jubilarse no saben cómo continuar su vida. “Yo hice lo que tenía que hacer, seguir para adelante. No hay que quedarse, porque hay mucha gente que dice: ‘Me da vergüenza, no voy a tal lugar o no quiero salir’. La vergüenza hay que dejarla de lado. Hay que moverse”, insistió.
“Yo soy creyente, creo mucho en Dios, ahora hay que ver hasta donde él quiere que yo siga”, expresó, al tiempo que juntó sus manos y miró hacia arriba.
La fe no solo le permitió ganar fortaleza mental, sino que también sus seres queridos la acompañaron en los momentos más duros. “Hay que tener voluntad. Hay que vivir para adelante, aunque uno se quede solo, pero la vida sigue y qué se va a hacer. Con la fuerza de todos mis hijos, de todos mis nietos, yo salí adelante”, reflexionó.
La fórmula de Chocha repara en la fe y en el amor de su familia que la mantiene en pie. También, en mantener la cabeza ocupada en aquellas cosas simples de la vida como ocuparse de sus nietos. En medio del campo, con un tiempo que corre a paso lento, Chocha celebró que hizo lo que siempre le gustó, que fue una afortunada por haberlo podido lograr y eso mismo le deseó “a los jóvenes de ahora”.
“Yo deseaba ser cocinera y lo fui. Deseaba ser costurera y me formé en eso. Todo lo que pensaba en hacer, lo cumplí. Por eso, la juventud tiene que hacer lo que les gusta realmente, eso que les da felicidad, e ir siempre para adelante”, concluyó.