Luis Linares Zapata: Escándalo
De pronto, sonó un gong imprevisto y el momento, la materia a tratar, así como el potencial para un escándalo mayúsculo apareció a la vista de numerosos interesados. El asunto portaba lo necesario, tal vez mucho más de ello, para convertirse en un arma formidable de ataque y ventas. Y no defraudó: a los iniciadores se sumaron miles. Unos con sus acostumbrados megáfonos mediáticos fóbicos. Otros, la inmensa mayoría, en las sonoras rutas internáuticas, pagadas unas y voluntarias las demás. Llegaron a formar el coro con el cual espantar al mundo entero. Los sucesos criminales mexicanos resonaron, de nueva cuenta, alentados por los usuales agentes locales ya bien conocidos.
De pronto, sonó un gong imprevisto y el momento, la materia a tratar, así como el potencial para un escándalo mayúsculo apareció a la vista de numerosos interesados. El asunto portaba lo necesario, tal vez mucho más de ello, para convertirse en un arma formidable de ataque y ventas. Y no defraudó: a los iniciadores se sumaron miles. Unos con sus acostumbrados megáfonos mediáticos fóbicos. Otros, la inmensa mayoría, en las sonoras rutas internáuticas, pagadas unas y voluntarias las demás. Llegaron a formar el coro con el cual espantar al mundo entero. Los sucesos criminales mexicanos resonaron, de nueva cuenta, alentados por los usuales agentes locales ya bien conocidos.
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