Gastroguía de Sevilla: qué comer en la capital de Andalucía y qué restaurantes no debes perderte
Si nos vamos al tópico, Sevilla, además de tener un olor especial, también tiene sabores que no le van a la zaga. Es una ciudad rebosante de cultura y arquitectura, pero también un paraíso del tapeo y de los coloniales. La capital andaluza no se queda corta cuando se trata de sentarse a la mesa. O a la banqueta y al taburete, claro, porque la idiosincrasia del sevillano está ligada fuertemente a la barra, ancla fiel donde pasan generaciones y generaciones de hispalenses, salpicado todo con un acento viajero que convierte a Sevilla en un cruce de culturas que no conviene perderse. Es tierra de gazpacho, pero cuando el frío aprieta -a veces- de buenos pucheros y, sobre todo, es un reclamo permanente para las frituras de calidad, que se encaraman desde la Maestranza hasta los Reales Alcázares, a base de soldaditos de Pavía, cazón en adobo y pescaíto frito. Tampoco se puede olvidar que aquí la finger food (vamos, comer con las manos) es santo y seña. Por eso no extraña la devoción que se le tiene al serranito y a los montaítos de pringá -muchos en pan de mollete-. En ese sentido, a ambas orillas del Guadalquivir tampoco faltan apuestas para los caracoles, otro de los estandartes de una ciudad que huele y sabe a mucho más que Feria de Abril, Semana Santa y la rivalidad futbolística entre el Betis y el Sevilla. Si llevas sin pisar la capital andaluza desde 1992, Expo y Curro mediante, o simplemente te has desactualizado un poco, sigue leyendo porque Sevilla se está poniendo guapa (más si cabe) en lo gastronómico y también está subiéndose a una nueva ola donde no falta de nada. Hay sitio para ilustres nombres, de esos lugares de toda la vida, pero también para que los nuevos tiempos reivindiquen la cocina andaluza y sevillana con algunos nombres que van a hacer mucho ruido en los próximos años y que invitan a visitar la ciudad en cualquier época. Bares de raciones y tapas en Sevilla La ciudad es un continuo peregrinaje donde uno, cuando se ha terminado su tapita correspondiente en una casa ilustre, levanta el vuelo en busca de la siguiente etapa. Sevilla, más que restaurantes, tiene tabernas, bares y barras, así que lo más habitual es terminar comiendo con unas cuantas de éstas. Más aún si en el pack entra la cerveza Cruzcampo, baluarte cervecero de Sevilla. Cafetería Donald Ensaladilla del Donald. 'El Donald' para los amigos, aunque Mariano García, que lo regenta desde hace más de 30 años, de guiri tiene poco. De lo que tiene mucho es de buen hostelero y su barra es otro de los epicentros del tapeo sevillano. Aquí es imprescindible la ensaladilla, con buena mordida, texturas bien diferenciadas y que ligeramente fresquita -que no fría- entra de maravilla cuando la calor aprieta, y más si se baña con esa mayonesa untuosa que la corona. Cafetería Donald. Calle Canalejas, 3, 41001 Sevilla. Teléfono: 954 22 72 52. El Rinconcillo Espinacas con garbanzos. Los garbanzos con espinacas llevan siendo un imán para el tapeo de El Rinconcillo desde hace décadas, aunque esta casa -que flipa a los turistas- lleva abierta desde 1670, así que son muchos los kilos de espinacas y garbanzos que por aquí se han trajinado. La receta es suave, cremosa y muy sabrosa, acompañándose generalmente con un trocito de pan frito, lo que hace que muchos coman con un par de ellas. Tampoco sería justo irse de aquí sin darle un tiento a sus frituras, a su ensaladilla rusa o a sus pavías. Bar El Rinconcillo. Calle Gerona, 40, 41003 Sevilla. Teléfono: 954 22 31 83. Las Golondrinas Puntas de solomillo. ©Las Golondrinas. Quintaesencia del tapeo de Triana, Las Golondrinas (en cualquier de sus dos locales) es otro de los puntos calientes del aperitivo hispalense y aquí se acude con fervor a, entre otras cosas, disfrutar sus puntitas de solomillo. Sencillo, sabroso, tierno y todo un hito desde hace casi sesenta años, así que no seremos nosotros los que pequemos de iconoclastas para un pincho tan sencillo de replicar en casa que no necesita ni receta. Bar Las Golondrinas. Calle Pagés del Corro, 76, 41010 Sevilla. Teléfono: 954 33 82 35. Bodeguita Romero Solomillo al whisky No conviene confundirse al hablar de Bodeguita Romero en Sevilla porque hay otros locales, llamados Bodeguitas Antonio Romero -que son más modernos y también están bien-, pero la clásica es de la que hablamos ahora mismo. Aquí vamos a parar por sus montaditos de pringá, bien repletos de carne de puchero torrada, pero tampoco deberíamos soltar la barra sin probar sus papas aliñás, sus pavías de bacalao o los croquetones de rabo de toro que por aquí gestan. Bodeguita Romero. Calle Harinas, 10, 41001 Sevilla. Teléfono: 954 22 95 56. Bodeguitas Antonio Romero

Si nos vamos al tópico, Sevilla, además de tener un olor especial, también tiene sabores que no le van a la zaga. Es una ciudad rebosante de cultura y arquitectura, pero también un paraíso del tapeo y de los coloniales. La capital andaluza no se queda corta cuando se trata de sentarse a la mesa.
O a la banqueta y al taburete, claro, porque la idiosincrasia del sevillano está ligada fuertemente a la barra, ancla fiel donde pasan generaciones y generaciones de hispalenses, salpicado todo con un acento viajero que convierte a Sevilla en un cruce de culturas que no conviene perderse.
Es tierra de gazpacho, pero cuando el frío aprieta -a veces- de buenos pucheros y, sobre todo, es un reclamo permanente para las frituras de calidad, que se encaraman desde la Maestranza hasta los Reales Alcázares, a base de soldaditos de Pavía, cazón en adobo y pescaíto frito.
Tampoco se puede olvidar que aquí la finger food (vamos, comer con las manos) es santo y seña. Por eso no extraña la devoción que se le tiene al serranito y a los montaítos de pringá -muchos en pan de mollete-.
En ese sentido, a ambas orillas del Guadalquivir tampoco faltan apuestas para los caracoles, otro de los estandartes de una ciudad que huele y sabe a mucho más que Feria de Abril, Semana Santa y la rivalidad futbolística entre el Betis y el Sevilla.
Si llevas sin pisar la capital andaluza desde 1992, Expo y Curro mediante, o simplemente te has desactualizado un poco, sigue leyendo porque Sevilla se está poniendo guapa (más si cabe) en lo gastronómico y también está subiéndose a una nueva ola donde no falta de nada.
Hay sitio para ilustres nombres, de esos lugares de toda la vida, pero también para que los nuevos tiempos reivindiquen la cocina andaluza y sevillana con algunos nombres que van a hacer mucho ruido en los próximos años y que invitan a visitar la ciudad en cualquier época.
Bares de raciones y tapas en Sevilla

La ciudad es un continuo peregrinaje donde uno, cuando se ha terminado su tapita correspondiente en una casa ilustre, levanta el vuelo en busca de la siguiente etapa. Sevilla, más que restaurantes, tiene tabernas, bares y barras, así que lo más habitual es terminar comiendo con unas cuantas de éstas. Más aún si en el pack entra la cerveza Cruzcampo, baluarte cervecero de Sevilla.
Cafetería Donald

'El Donald' para los amigos, aunque Mariano García, que lo regenta desde hace más de 30 años, de guiri tiene poco. De lo que tiene mucho es de buen hostelero y su barra es otro de los epicentros del tapeo sevillano.
Aquí es imprescindible la ensaladilla, con buena mordida, texturas bien diferenciadas y que ligeramente fresquita -que no fría- entra de maravilla cuando la calor aprieta, y más si se baña con esa mayonesa untuosa que la corona.
Cafetería Donald. Calle Canalejas, 3, 41001 Sevilla. Teléfono: 954 22 72 52.
El Rinconcillo

Los garbanzos con espinacas llevan siendo un imán para el tapeo de El Rinconcillo desde hace décadas, aunque esta casa -que flipa a los turistas- lleva abierta desde 1670, así que son muchos los kilos de espinacas y garbanzos que por aquí se han trajinado.
La receta es suave, cremosa y muy sabrosa, acompañándose generalmente con un trocito de pan frito, lo que hace que muchos coman con un par de ellas. Tampoco sería justo irse de aquí sin darle un tiento a sus frituras, a su ensaladilla rusa o a sus pavías.
Bar El Rinconcillo. Calle Gerona, 40, 41003 Sevilla. Teléfono: 954 22 31 83.
Las Golondrinas

Quintaesencia del tapeo de Triana, Las Golondrinas (en cualquier de sus dos locales) es otro de los puntos calientes del aperitivo hispalense y aquí se acude con fervor a, entre otras cosas, disfrutar sus puntitas de solomillo.
Sencillo, sabroso, tierno y todo un hito desde hace casi sesenta años, así que no seremos nosotros los que pequemos de iconoclastas para un pincho tan sencillo de replicar en casa que no necesita ni receta.
Bar Las Golondrinas. Calle Pagés del Corro, 76, 41010 Sevilla. Teléfono: 954 33 82 35.
Bodeguita Romero

No conviene confundirse al hablar de Bodeguita Romero en Sevilla porque hay otros locales, llamados Bodeguitas Antonio Romero -que son más modernos y también están bien-, pero la clásica es de la que hablamos ahora mismo.
Aquí vamos a parar por sus montaditos de pringá, bien repletos de carne de puchero torrada, pero tampoco deberíamos soltar la barra sin probar sus papas aliñás, sus pavías de bacalao o los croquetones de rabo de toro que por aquí gestan.
Bodeguita Romero. Calle Harinas, 10, 41001 Sevilla. Teléfono: 954 22 95 56.
Bodeguitas Antonio Romero

Apenas 20 años les han bastado para popularizarse desde el barrio del Arenal, donde tienen tres locales, y que ya son un clásico contemporáneo sevillano a base de sus montaditos piripis.
La ciencia es poca, pero el resultado es extraordinario en estos bocadillos de pan blanco que en su interior albergan beicon, queso, cinta de lomo a la plancha y tomate fresco. Tan sencillo y tan sabroso como sus propios ingredientes revelan y que son ya ineludibles si se pasa por el Arenal.
Bodeguitas Antonio Romero. C/Antonia Díaz, 19; C/Antonia Díaz, 5; y C/Arfe nº 32.
Casa Ricardo

Aquí la bandera de la casa, como puedes estar imaginando, es la croqueta canónica de jamón, que lleva manteniendo cuerpo y alma durante casi 40 años años y que permanece, por fortuna, ajena a modas.
Aquí no hay panko, ni bechamel derretida, ni croqueta de bocado. Aquí el pan es rallado, la bechamel cremosa pero consistente y el bocado pide dos mordiscos, estando todo muy bien frito y arropadito, perfecto para acompañar con una cerveza fría y olvidarse de croquetas de fantasía. Sabor, y nada más.
Bar Casa Ricardo. Calle de Hernán Cortés, 2. Teléfono: 954389751.
Casa Ruperto

Bien se podría cantar aquí eso de 'Pajaritos por aquí, pajaritos por allí' porque en Casa Ruperto lo que rige bajo palio gastronómico son sus codornices fritas. Sí, fritas, y aún así sorpresivamente tiernas.
La culpa la tiene la calidad de la carne, lógicamente, y un adobo especiado donde se sumergen, como si de un spa se tratara, las codornices durante un par de días. Luego se retiran y se fríen por inmersión a toda candela y el resultado es inmejorable en esta también parada trianera de obligado cumplimiento.
Bar Casa Ruperto. Avenida Santa Cecilia, 2, Triana. Teléfono: 954086694.
Casa Morales

A Casa Morales el olfato y el paladar nos llevan en busca de sus pavías, que además nos permiten entrar en el centro de Sevilla sin dejarnos un riñón en el almuerzo. Como decimos, la ineludible tapa de esta ilustre y centenaria casa es la pavía, que tiene sus peculiaridades.
Es una fritura potente con un rebozado que al turista británico le vuelve loco porque tiene esa cobertura crocante del fish (del fish & chips), solo que aquí el bacalao es muy sabroso, perfecto de jugosidad y la tapa, además de generosa, es toda una tentación.
Bodegas Casa Morales. Calle García de Vinuesa, 11, 41001 Sevilla. Teléfono: 954 22 12 42.
Restaurantes donde comer bien y barato

La capital andaluza no es una ciudad especialmente cara para comer, salvo que uno intente salir indemne en los barrios más ilustres y céntricos, donde es habitual que las cuentas sean algo más elevadas que en las afueras.
Aún así, no diríamos que Sevilla es una ciudad demasiado onerosa al bolsillo y encontrar buenos restaurantes es fácil. Lo que no es tan fácil es ser turista y tener hambre de sentarse a una mesa tras darse un garbeo por el centro buscando tapas.
Casa Robles

Casi siete décadas premian a esta ilustre casa, que ha sabido adaptarse a la cocina de pandemia con su delivery y que también lleva años dando catering y eventos por toda la capital, aunque la casa madre está en pleno centro de la capital, a la sombra de la Giralda.
La carta es amplia, la rotación de platos, importante y, aunque no es lo que consideraríamos 100% barato, es un restaurante donde puedes comer sin grandes artificios por 30-35 euros por persona y nunca decepciona.
Casa Robles. Calle Alvárez Quintero, 58. Web y reservas en casarobles.es. Teléfono: 954 21 31 50.
Los Cuevas

Ponemos rumbo a Triana para sentarnos a la mesa de otro ilustre que supera las tres décadas de vida. Una casa sencilla e infalible, dirigida por los hermanos León, donde comerse lo más clásico de Sevilla sin fallo.
Fama tienen sus guisos como el menudo de vaca, las espinacas con garbanzos o las tagarninas con garbanzos, pero también tocan sopas y cremas frías, carnes y buenas frituras. Para no errar el tiro y salir con un ticket medio que apenas supere los 20 euros.
Calle Virgen de las Huertas, 1, 41010 Sevilla. Web y menú: loscuevas.com. Teléfono: 954 27 80 42.
Victoria 8

Otra forma de acertar con nuestra parada trianera y no dejarnos allí la cartera. Victoria 8 es otro de esos rincones donde tapas y sentarse a la mesa conviven, juntando con tino la cocina clásica sevillana con algunas pinceladas de otras partes de España.
Buenas frituras, algunos platos de cazuela con potencia como los alcauciles o el rabo de toro y una oferta de carnes amplia, incluyendo asados, dan así el juego necesario para un restaurante donde todos los paladares encuentran cabida.
Restaurante Victoria 8. Calle Victoria, 8, 41010 Sevilla. Teléfono: 661 67 70 61.
Becerrita

Otro emblema, esta vez con más solera (supera los 30 años de vida), de una cocina sevillana y andaluza, que trabaja con mucho éxito los entrantes más habituales de la gastronomía de la capital como la ensaladilla, la parrillada de verduras o unas croquetas de rabo de toro que bien merecen por sí solas la visita.
Luego tienen muy buenos pescados y carnes, bastante variadas, y algún antojo de guiso algo más contundente, por lo que el que tenga dudas en la carta aquí no tendrá gran inconveniente porque se tocan todos los palos, y con éxito. Además, el local está muy bien decorado y es muy tranquilo.
Becerrita. Calle Recaredo, 9, 41003 Sevilla. Menú: becerrita.com. Teléfono: 954 41 20 57.
Restaurantes de precio alto

Es sorprendente que en una ciudad como Sevilla, entre las capitales más importantes de nuestro país, la oferta gastronómica de alta restauración no esté especialmente valorada por la crítica especializada. Además, algunas ofertas importantes como Meridional
Solo una estrella Michelin se cuela en la ciudad, pero aún así, las ofertas de menús degustación en la capital andaluza están saliendo a la luz y pronto veremos nombres nuevos con los florones franceses.
Leartá

En el centro de la capital, Rita Llanes y Manu Lachica, tras dar muchas vueltas por las cocinas de España –tocando más de un estrella Michelin– se instalaron en la plaza de la Gavidia para dar rienda suelta a su originalidad y fidelidad a la cocina andaluza, valiéndose de un producto de primera y, sobre todo, de una sinceridad culinaria que bien vale la visita.
Finura, delicadeza y cuidado conviven en el menú degustación –lo único que ofertan– de Leartá, convertido en uno de los emplazamientos más deseados de la nueva ola hispalense en este restaurante donde invitan, en sus propias palabras, a una comida de reflexión.
Leartá. C. Padre Tarín, 6, Casco Antiguo, 41002 Sevilla.
Lalola

Javi Abascal rinde tributos a, entre otros productos, al cerdo ibérico desde Lalola en un espacio diáfano y limpio donde habla de andalucismo y cocina tradicional, aunque dándoles vueltas de tuerca en las que mantiene el gusto por los guisos y los clásicos.
Un restaurante imprescindible, con un ticket medio más que aseado, que además cuenta con una potente carta de vinos (con muchos detalles de referencias andaluzas y vinos blancos), ofertando además menús degustación y carta.
Lalola. Dirección: C. Marco Sancho, 1, Casco Antiguo, 41003 Sevilla.
Abantal

Julio Fernández Quintero ostenta desde Abantal la estrella Michelin desde 2015. Formación clásica en La Taberna del Alabardero y casi dos décadas al frente de este local, hacen de su cocina una parada obligada en busca de refinamiento y tradición.
Trabaja carta y menú degustación (uno más breve, de 100 euros, y otro más largo, el Gran Menú Degustación, por 120 euros, donde repasar sus creaciones, todas ellas impregnadas de sevillanía, con las que hacerse a la idea de su amplio repertorio.
Restaurante Abantal. Calle Alcalde José de la Bandera, 7, y 9, 41003 Sevilla. Teléfono: 954 54 00 00.
Sobretablas

Camila Ferraro saltó a la palestra nacional en 2020 cuando se convirtió en Cocinera Revelación de Madrid Fusión, pero el cliente local ya sabía qué tramaba esta sevillana en sus fogones desde tiempo atrás.
A su sevillanía se le suma un toque de innovación y constantes cambios en función de la temporada, por lo que es difícil que su Menú Sobretablas no te sorprenda continuamente. A muy buen precio, la oferta se redondea con la sumillería de Robert Tetas, su pareja, por la cual merece pagar un plus en el apartado enológico.
Sobretablas. Calle Colombia, 7, 41013 Sevilla. Teléfono: 955 54 64 51. Reservas: sobretablasrestaurante.com.
Jaylu

Una de las marisquerías más icónicas de Sevilla aparece en Triana en este mítico Jaylu, un restaurante de producto donde nunca faltan pescados de las lonjas andaluzas y de las almadrabas, como el atún rojo y, sobre todo, mariscos.
Gambas, cigalas, bocas, quisquillas, cañaíllas, ostiones de Cádiz, langostas… Para planchas y para cocidos, Jaylu es uno de esos restaurantes en los que darse un homenaje dentro de Sevilla y, además, donde brilla una de las mejores bodegas de la capital hispalense.
Jaylu. López de Gómara, 19, 41010 Sevilla.
Ispal

Tienen una de las mejores bodegas de la ciudad hispalense, con cerca de 400 referencias, y su cocina, cargada de tradición, es una perfecta forma de comprobar cómo los clásicos sevillanos se han adaptado a la alta gastronomía contemporánea. Además, el local es bastante acogedor y su terraza, cuando el calor aprieta, una gozada.
Hay varios menús degustación entre los 59 euros y los 159 euros (estos últimos con maridaje incorporado), pero en cualquier ejemplo no faltan los escabeches, las frituras, los guisitos de choco, los gazpachos o las torrijas. Una entrada por todo lo alto en el siglo XXI con mención Plato Michelin en la guía francesa.
Ispal. Plaza San Sebastián, 1, 41004 Sevilla. Menú: restauranteispal.com. Teléfono: 955 54 71 27.
Cañabota

Se autodefinen como "un bar venido a más", y no les falta razón, aunque ya les gustaría a muchos bares -y restaurantes- servir los pescados y mariscos que desfilan por sus cocinas, siendo parada obligada para los que busquen lo mejor del mar en Sevilla. Lo cierto es que de ese mensaje inicial ha cambiado mucho la película, incluyendo la obtención de su primera estrella Michelin, habiendo convertido el restaurante en un menú omakase por y para el mar
Todo aquí gira en torno a los productos del mar, muchos de ellos con recetas tradicionales andaluzas, y luego con una extensa colección de frituras, mariscos cocidos y tapas, aunque prácticamente toda la carta se puede disfrutar en plato o pequeño formato. Otro imprescindible de la nueva Sevilla que, además, tiene anexo La Barra de Cañabota para disfrutar de marisco de una manera más informal.
Cañabota. C/ José Gestoso, C. Orfila, 19 (esquina, 41003 Sevilla.
Balbuena y Huertas

Dentro del hotel Cavalta, un hotel boutique cinco estrellas gran lujo en Triana, el restaurante Balbuena y Huertas vibra con una propuesta andaluza que intenta ir, dentro de los clásicos, un puntito más allá en las manos de la chef Paloma Silva.
Aquí dan rienda suelta a algunos mariscos como los langostinos de Sanlúcar al ajillo, con manteca colorá, o al carabinero en tempura, presentando una oferta de carta y de menús degustación con los que tentar a locales y viajeros.
Balbuena y Huertas. C. San Jacinto, 89, 41010 Sevilla.
Almansa Brasas

Quizá uno, cuando pone rumbo al sur, no busque brasas y calor, pero en Almansa la parada obligada en torno al fuego lo hace necesario porque sus productos y su mimo en los fogones son irreprochables. Darse un capricho a la parrilla, ya sea de carne o de pescado, tiene dirección fija si pasas por Sevilla.
Carnes y cortes internacionales, buenos pescados y unos entrantes a la altura, ligeros, con ensaladas, alguna fritura y algún crudo son el contrapeso perfecto para demostrar que en el sur también se entiende de parrilla.
Almansa Brasas. Calle Albareda, 13, 41001 Sevilla. Menú: restaurantealmansa.com. Teléfono: 955 64 87 18.
Desayuno y brunch en Sevilla

Hay una devoción confitera en la capital andaluza y eso a nadie se le escapa: torrijas, pestiños, tortas de aceite, mantecados, polvorones... Y también algunas avanzadillas de cafeterías modernas, que comparten escenario con confiterías y establecimientos más tradicionales.
Manu Jara

Acento francés pero origen español para el hombre que pone patas arriba la repostería de Sevilla, saliéndose del guion con ingredientes que desmontan cualquier convencionalismo y que desde 2013 han encandilado a la ciudad con sus Dulcerías.
Pasar por sus tiendas solo genera una duda: qué llevarse. Aquí cabe el torrisant, la torrija tradicional, pero también los éclaire, los milhojas, el pain au chocolat o unas palmeras que nos trasladan a la infancia.
Dulcería Manu Jara. Calle Pureza, 5, 41010 Sevilla. Teléfono: 675 87 36 74.
La Campana

Nos sumergimos en la tradición de una casa por la que hacer cola en busca de sus empapadísimas torrijas en Semana Santa. Una leyenda que comenzó su andadura en el siglo XIX y que aún hoy genera pasiones con sus yemas, sus cortadillos o sus tortas de polvorón.
Tampoco conviene no llevarse un inglés, sus jugosos piononos o espléndidos milhojas de turrón. Todo ello también consumible en algunos de sus locales
Confitería La Campana. Calle Sierpes 1-3, Sevilla. Teléfono: 954223570.
Kiosco de Calentitos Macarena

Son muchas las madrugás sevillanas que se aguantan gracias a la tradición churrera de la capital y los 'calentitos' [un churro algo más grueso] de la Macarena lo llevan haciendo desde hace más de 80 años.
Ciencia tienen poca: harina, sal, agua, bicarbonato y levadura, más una pizca de patata para los 'de papas'. Más allá, este kiosco octogenario es uno de los puntos más calientes del desayuno sevillano y un paso de cofrades imprescindible en Viernes Santo.
Kiosco de Calentitos Macarena. Calle Parlamento de Andalucía, 41009 Sevilla. Teléfono: 676 49 65 16.
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La noticia
Gastroguía de Sevilla: qué comer en la capital de Andalucía y qué restaurantes no debes perderte
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Jaime de las Heras
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