Detrás de la fachada de un antiguo taller mecánico, junto a las vías, se esconden un estudio y un concept store de diseño
El aceite y la pintura descascarada del lugar hoy le dan su encanto. Conocé por dentro un lugar que nació con la voluntad de reunir diseño y creatividad.

Santiago y Mora Jovenich sabían que necesitaban un espacio para su estudio, pero querían algo distinto cuando llegaron a visitar un ex taller mecánico. Hace dos años que padre e hija habían empezado a trabajar juntos en Margen, un estudio de diseño integral y había llegado el momento de tener su oficina, aunque precisamente eso era lo que no querían.
El lugar era increíble pero durante 15 años no había tenido ningún tipo de mantenimiento, además de todo lo que implica el haber funcionado como taller mecánico. Había años de grasa, aceite, pisos destruidos... ¡ni hablar de las instalaciones!
Mora Jovenich, socia Margen Estudio
“Mi vieja labura en bienes raíces y fue ella quien encontró esta joyita. Era un taller mecánico que funcionó como tal durante 15 años”, cuenta Mora. Formada en escenografía, para Mora no fue difícil encontrar el potencial, lo que sabía era que había mucho por hacer.
Pensar a lo grande

“Hubo que hacer mucha obra, más que nada poner en condiciones el lugar: arreglar techos, cambiar vidrios, sacar toda la grasa que se acumuló en los 15 años en que fue un taller. Y después había otras cuestiones como hacer baños nuevos”, enumera. Siguiendo la apuesta por el proyecto familiar, se decidió convocar a su hermano Tobías Jovenich, arquitecto, para llevar adelante la reforma.
En el caso del interiorismo, los responsables fueron Mora y Santiago junto a la diseñadora Noelia Massachesi, que trabaja en Margen.
“La decoración fue el resultado de la combinación entre el estilo de papá, que es más vintage y clásico, y el mío, que es más ‘moderno’. Juntos fuimos eligiendo cosas que nos gustaran a los dos y de ese diálogo surgió este espacio medio ecléctico”

El empapelado de Mercedes Costal es protagonista y se hizo a medida. “Fue todo un tema porque llegó durante la obra y tuvimos un robo en el que se lo llevaron. Lo encargamos nuevamente y el correo perdió un rollo de papel, así que terminamos yendo a buscarlo a Tucumán”.
Espacio privilegiado
Además del encanto que tiene todo galpón, este taller contaba con una ubicación privilegiada: está ubicado a pasos de la estación de tren de Vicente López, casi Núñez. Sin haberlo meditado, poco después de terminar la obra e inaugurar el espacio empezaron las propuestas para alquilar la locación.
Fue así como Lola Acerbi, socia fundadora de La Suite, llegó a Margen y enseguida supo que ese lugar -más precisamente el entrepiso- era el espacio perfecto para la nueva tienda que estaba lanzando junto a su madre, la diseñadora María “Nani” Santillán.
Sabíamos que La Suite iba a necesitar un espacio físico y habíamos empezado a buscar algo por Chacarita. Pero cuando llegué acá buscando una locación, me pareció que era el lugar perfecto y tenía el plus de que los proyectos se complementaban.
Lola Acerbi, socia fundadora de La Suite
Proyectos familiares
“Que La Suite funcione acá misma está bueno porque es un proyecto que está muy ligado a lo que representa el galpón en sí y lo que es Margen”, asegura Mora. Aunque no habían pensado en buscar otro proyecto para compartir espacio, si habían pensado ese galpón como un espacio creativo.
Aunque La Suite empezó en este lugar, Lola ya venía trabajando el formato de curaduría multimarca en indumentaria. Fue justamente esa experiencia la que la animó a pensar en una tienda similar de decoración o diseño. La experiencia y alianza con su mamá, Nani, y el hallazgo del entrepiso en Margen fueron lo que necesitó para materializar la idea.
“Lo bueno de ser proyectos que en un punto se complementan es que muchas veces la gente que viene a La Suite pregunta por Margen o la que viene a Margen consulta por La Suite”

Con ese combo de creatividad, cultura colaborativa y todo el espíritu familiar que le da el hecho de reunir a padres e hijos, el taller de Vicente López tiene todo para marcar un nuevo punto en la agenda de diseño.
En Sufriategui 783, Vicente López. Jueves y viernes de 16.00 a 20.00 y sábado y domingo de 15.00 a 20.00.