Qué significa saludar con este gesto según la psicología
La manera en la que nos presentamos a los demás, esa 'primera impresión' es fundamental en la consecución de nuestros objetivos. Elijamos dar la mano, un abrazo y solo un gesto, lo importante es la intención que le ponemos.

El saludo es una forma de comunicación no verbal imprescindible para establecer relaciones sociales y conectar de forma efectiva con el otro. Y es que, según los psicólogos, la forma en la que saludamos tiene una trascendencia que no imaginamos en lo que se refiere a las relaciones, digamos que es el 'elemento diferenciador' que va a proporcionar información sobre nuestra personalidad.
Tener en cuenta el saludo adecuado es importante siempre, puesto que se trata de un pequeño gesto que va a tener un gran impacto en la impresión que causamos en nuestro interlocutor. Ya sea estrechar la mano, dar un abrazo, o como hacemos en España, aventurarnos con los dos besos de rigor, la manera en la que nos presentamos va a dirigir la relación en un sentido o en otro.
Cómo la forma en que saludas revela tu personalidad
Según publica el experto Ronald E. Riggio en Psychology Today, la manera en la que saludamos a otros revela nuestra personalidad, y da mucha información sobre nosotros. Por ejemplo, según el profesor en liderazgo y psicología organizacional, Riggio, la firmeza con la que estrechamos la mano durante una entrevista de trabajo ya está condicionando la opinión del contratante.
Obviamente, en un experimento llevado a cabo por el profesor, se puso de manifiesto que no saludamos de la misma manera a un amigo cercano que a un conocido, y mucho menos que a alguien a quien nos acaban de presentar por primera vez. Lo que sí quedó claro es que las parejas del mismo sexo tendían a estrechar la mano o golpear ligeramente a la otra persona en el hombro.
Cuál es el saludo correcto en cada caso
El experto señala que no existe una fórmula mágica para ejecutar en cada caso, pero que sí tiene mucho que ver con la personalidad de cada quien. Un saludo adecuado y bien ejecutado va a influir seguro en la percepción que el otro recibe de nosotros, generando una reacción positiva que abre la puerta a una relación cordial.
Aprender y practicar saludos cordiales y ortodoxos va a mejorar nuestras habilidades sociales, además de ocasionar un impacto positivo en los demás, ya sean relaciones personales o profesionales. Las personas más extrovertidas, con fuerte personalidad, van a llevar a cabo relaciones sociales más fructíferas, puesto que practican los saludos más íntimos, de contacto (y no un simple gesto con la cabeza, por ejemplo).
En el estudio del profesor Riggio también se concluyó que cuando el saludo se produce entre una pareja mixta, el abrazo es el gesto predominante. Cuando se trata de dos personas del mismo sexo, el asunto suele quedar de forma espontánea en un apretón de manos o una palmada en la espalda.
Este es el consejo universal de la psicología para saludar
Así pues, después de haber llevado a cabo este pequeño experimento, basado en la espontaneidad de los saludos, el profesor concluye que tendremos más éxito en nuestro propósito si practicamos la observación y reflexionamos sobre al manera en que se comportan los demás en el ámbito que nos ocupe en cada caso.
A no ser que se trate de un encuentro con personas de nuestro entorno íntimo, donde podemos improvisar sin ningún miedo a errar, lo más indicado sería tener muy presente que la primera impresión va a calar hondo, y puede que incline la balanza de la relación social en un sentido o en el contrario. El saludo es una herramienta poderosa que nos permite conectar con los demás, y la impresión que les causemos va a depender en gran medida de cómo nos comportemos.