Detenido el presunto asesino del sacerdote estadounidense que estaba de vacaciones en Málaga
La autopsia ha concluido que la causa de la muerte de Richard Gross fue "asfixia mecánica por sofocación".

La Policía Nacional ha detenido al presunto autor de la muerte de Richard Gross, un cura estadounidense de 80 años que estaba de vacaciones y fue hallado muerto en un piso turístico del centro de Málaga capital el pasado 21 de enero. El arresto se ha producido este martes en Sevilla, según han informado fuentes policiales, que han recordado que el pasado febrero se detuvo a otra persona, de 27 años, en calidad de cómplice. Ambos ya están en prisión por orden judicial.
Según se desprende de las pesquisas, los investigados siguieron al sacerdote, tras apearse de un taxi, hasta su lugar de alojamiento, donde fue abordado al acceder al inmueble, un piso turístico. La localización del cuerpo sin vida se produjo el pasado 21 de enero, aunque la fecha de la muerte se sitúa justo un día antes.
Esta segunda detención se ha producido después de que fuera identificado por los agentes y se comprobara que sobre esta persona, de 40 años y nacionalidad francesa, pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), decretada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Málaga.
Según la inspección ocular en el apartamento y la reconstrucción de los hechos por parte del Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Málaga, junto a la Policía Científica, el cura fue seleccionado por los sospechosos, que vieron en él un objetivo "vulnerable".
Los asaltantes, con antecedentes por delitos contra el patrimonio, siguieron los pasos del religioso hasta el piso vacacional que había contratado para pasar unos días. De las pesquisas se desprende que justo cuando abría la puerta del apartamento, uno de los sospechosos lo abordó de modo sorpresivo; el segundo de ellos, en labores de vigilancia, dio cobertura a su compinche.
"Asfixia mecánica por sofocación"
Del resultado de la autopsia y la propia investigación de los hechos, la Policía Nacional concluye que la causa de la muerte se produjo por "asfixia mecánica por sofocación". Los agentes sostienen que el cura fue abordado de manera sorpresiva, utilizando el asaltante una gran violencia ante la resistencia de la víctima, y comprimiendo sus vías respiratorias hasta causarle la muerte. Inmediatamente después, los responsables del crimen huyeron del lugar con las pertenencias del octogenario, incluida su maleta.
El Grupo de Homicidios inició así una ardua investigación, que ha llevado aparejado, entre otras diligencias complementarias, el visionado de una ingente cantidad de imágenes recogidas por unas 80 cámaras de establecimientos y las propias del Ayuntamiento de Málaga. Estas han permitido la identificación y posterior detención, el pasado 31 de enero, de un ciudadano magrebí de 27 años, considerado cómplice en el asesinato.
Al continuar con las averiguaciones, la Policía Nacional logró poner nombre y apellidos al otro de los implicados, de nacionalidad francesa, y ante el riesgo de fuga, la autoridad judicial decretó una Orden Europea de Detención y Entrega que instaba a su arresto.