Aranceles de Trump: Autopartes pagarán cada vez que crucen la frontera
Esto significa, por ejemplo, que un motor producido en Asia y enviado a una planta mexicana podría ser gravado múltiples veces antes de convertirse en un auto.

Bajo las medidas arancelarias anunciadas por la administración Trump al sector automotriz, cada componente no estadounidense que cruza la frontera entre México y Estados Unidos estará sujeto a pagos recurrentes, incluso si forma parte de una cadena de suministro integrada.
De acuerdo con informes del gobierno estadounidense, el escenario es claro: autopartes fabricadas en terceros países, como China o Alemania, pero ensambladas en México, pagarán aranceles cada vez que entren a territorio estadounidense.
No importa si luego serán integradas en un vehículo terminado; la transacción se considera individual en cada cruce. Según la información consultada, no hay un sistema que perdone gravámenes por ser parte de un ensamblaje final.
Esto significa, por ejemplo, que un motor producido en Asia y enviado a una planta mexicana podría ser gravado múltiples veces antes de convertirse en un Ford o Chevrolet.
Los informes del gobierno indican que cada importación individual es una transacción individual. No hay un sistema para reconocer que es parte de una cadena de suministro que va a un automóvil terminado, por lo que no hay perdón cadena prevista porque es parte de una cadena de suministro más amplia.
La única excepción parcial es el T-MEC, pues los bienes que cumplan con las reglas de origen —un porcentaje de valor producido en Norteamérica— podrían evitar algunos aranceles. Sin embargo, el proceso es engorroso. Para un automóvil terminado, si el 50 por ciento de sus componentes son fabricados en la UE, el arancel del 25 por ciento solo se aplicaría al valor restante.
Pero aquí surge otro problema: si las empresas sobrestiman el contenido estadounidense, deberán pagar retroactivamente el monto completo.
Mientras la industria automotriz ajusta sus cálculos, el CBP intenta mitigar el caos con herramientas como “resoluciones anticipadas” —dictámenes vinculantes en 90 días— y correcciones posteriores a la importación, con un margen de hasta 270 días.
Pero la incertidumbre persiste, dijo, ya que el arancel del 25 por ciento sobre autopartes entrará en vigor el 3 de mayo, y muchas empresas aún no saben cómo demostrar el origen de sus componentes sin disparar costos.
Sector automotriz, el más golpeado por los aranceles de Trump
Los aranceles de Donald Trump al sector automotriz, incluidos a parte de la producción de Canadá y México, y las medidas recíprocas anunciadas este jueves por el primer ministro canadiense, Mark Carney, convierten al mundo del automóvil en el principal damnificado de la guerra comercial de Estados Unidos.
Este jueves 3 de abril entraron en vigor aranceles del 25 por ciento a los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos, o del T-MEC del que forman parte Canadá y México, y que son importados al país.
La medida afecta especialmente a fabricantes alemanes, japoneses y surcoreanos. Según los datos oficiales del Departamento de Comercio de Estados Unidos, por ejemplo en 2024 el país importó automóviles alemanes por valor de 25 mil 600 millones de dólares.
Con información de EFE