Un estudio reveló por qué las personas ven una luz blanca antes de morir
Los científicos sugieren que este fenómeno frecuentes tiene una explicación biológica; de qué se trata y por qué sucede

Un estudio científico arrojó luz sobre los fenómenos cercanos a la muerte (ECM), aquellas experiencias que muchas personas reportan después de sufrir un paro cardíaco y ser reanimadas, como ver una luz blanca o sentir que el alma abandona el cuerpo. Los investigadores creen haber identificado una explicación neurobiológica para estas sensaciones y visiones, las cuales podrían estar relacionadas con una respuesta evolutiva al peligro mortal.
Según el estudio publicado en la revista Nature Reviews Neurology, las ECM son episodios de “conciencia desconectada” que ocurren cuando se enfrenta una “amenaza física real o potencial”. Este fenómeno se desencadenaría cuando los niveles de oxígeno en el cerebro disminuyen, mientras que las concentraciones de dióxido de carbono aumentan, lo que produce un estado de acidosis cerebral.
Este cambio en el equilibrio químico del cerebro provoca una reacción en cadena que aumenta la excitabilidad neuronal en áreas clave del cerebro, como la unión temporoparietal y el lóbulo occipital. La liberación masiva de neurotransmisores endógenos sería responsable de los efectos experimentados durante las ECM.
El aumento de la señalización de serotonina, en particular, podría ser el responsable de las “alucinaciones visuales vívidas” que a menudo acompañan las experiencias cercanas a la muerte. Mientras tanto, los picos en los niveles de endorfinas y GABA generarían una sensación de “paz profunda”, mientras que una liberación de dopamina podría explicar los intensos sentimientos de hiperrealidad que caracterizan estas visiones.
Los investigadores sugieren que las ECM forman parte de una cascada de defensas neurofisiológicas que se activa cuando las respuestas de lucha o huida ya no son viables. En estos casos, la mente entra en un estado de disociación, lo que permite que la atención se centre en “fantasías internas” que facilitan el enfrentamiento a situaciones de vida o muerte.
Este proceso también podría explicar por qué algunas personas son más propensas a experimentar ECM que otras. Aquellos con una mayor inclinación hacia la disociación o la ensoñación serían más propensos a experimentar visiones de una luz blanca al enfrentarse a situaciones existenciales extremas. Además, las personas predispuestas a la intrusión REM, un estado caracterizado por una somnolencia excesiva, también podrían ser más propensas a sufrir este tipo de experiencias.
Aunque este estudio logró avances significativos en la comprensión de los fenómenos cercanos a la muerte, los autores reconocen que aún quedan muchas preguntas sin responder. En particular, se necesita más investigación para comprender qué combinaciones de procesos cerebrales son necesarias y suficientes para desencadenar una ECM.
Este avance en el estudio de las experiencias cercanas a la muerte ofrece una perspectiva científica sobre estos fenómenos, lo que sugiere que, lejos de ser una manifestación sobrenatural, podrían ser el resultado de respuestas neurobiológicas adaptativas ante una amenaza mortal.
Autor: Valeria Castro Valencia