Pro presiona a Kicillof para que supere la interna con Cristina y suspenda las PASO
El macrismo bonaerense le exigió al gobernador que priorice la gestión y le otorgue “certeza” al proceso electoral

En medio de la interna expuesta entre Axel Kicillof y la tropa de Máximo y Cristina Kirchner por la fecha de los comicios bonaerenses, el partido Pro de Buenos Aires emplazó al gobernador para que “dé señales claras a los bonaerenses y deje de priorizar sus disputas internas”.
El comunicado que difundió la estructura que preside el diputado Cristian Ritondo comienza con duras críticas a la gestión de Kicillof en general. “Diariamente le reclamamos al gobierno de Kicillof transparencia y austeridad, y que acompañe el enorme esfuerzo que realizan los municipios para brindar respuestas a los vecinos, quienes no encuentran soluciones en su gestión. Hoy volvemos a pedirle que priorice las preocupaciones y necesidades de los bonaerenses por sobre los conflictos internos con sus socios políticos”, afirman.
Acto seguido, apuntan a la indefinición electoral que reina en la provincia y los costos que insume la realización de las primarias: “El gobernador tiene la oportunidad de demostrar responsabilidad con la suspensión [de] las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una medida que permitiría un ahorro significativo en el marco de la delicada situación fiscal de la provincia”.
“Como máxima autoridad de la provincia, su deber [es] garantizar un proceso electoral transparente y previsible. Por eso, le exigimos que defina un cronograma electoral propio, permitiendo a los bonaerenses elegir a sus representantes municipales y provinciales con claridad y certeza”, agregaron.
Al final, el propio comunicado de Pro se muestra poco convencido de su finalidad. “A esta altura, no esperamos que escuche nuestro pedido, pero sí que tome decisiones responsables para aliviar la crisis que atraviesa la provincia”, afirma, para completar: “Kicillof fue elegido para gobernar, y es hora de que asuma esa responsabilidad con hechos concretos”.
La definición del tablero electoral por la que reclama Pro es atravesada por fuertes tensiones desde hace meses. La intención de Kicillof es suspender las PASO y adelantar los comicios generales para agosto. El Frente Renovador de Sergio Massa acompaña la suspensión, pero propuso que los comicios generales sean en noviembre. Detrás de cada variante hay distintas especulaciones sobre el escenario económico que atravesará el país en agosto o noviembre –mejor o peor– como así también la intención de separar a la provincia del arrastre de una eventual “ola libertaria” en las elecciones nacionales.
Cristina y Máximo Kirchner, por su parte, no quieren modificar la fecha de las elecciones generales: quieren que sean el mismo día que las nacionales, en octubre, para evitar que ni los intendentes peronistas ni Kicillof defiendan las boletas municipales y la provincial en una fecha, y se desentiendan en otra de la suerte de la boleta que la expresidenta podría encabezar.
Si el peronismo no llega a un acuerdo sobre la suspensión de las primarias, que debe hacerse por ley, las PASO se realizarán el 13 de julio. Kicillof podría modificar por decreto la fecha de los comicios generales, aunque en ese caso, si los separa de los nacionales, deberá hacerse cargo de los costos y la logística del operativo, que en la provincia adquieren dimensiones monumentales.
Si no hay cambios, los bonaerenses acudirán a las urnas para votar legisladores, concejales y consejeros escolares en octubre. Serán elecciones “concurrentes”, con dos sistemas: los candidatos bonaerenses se exhibirán en las tradiciones boletas sábanas, mientras que los nacionales serán elegidos con la boleta única de papel y con otra urna.
Al exigirle a Kicillof que defina un “cronograma electoral propio”, desde el macrismo buscan resaltar la dependencia del gobernador a la estructura de Máximo y Cristina Kirchner, pese a los intentos de la tropa de Kicillof por ganar autonomía y liderazgo dentro del PJ.