Patada de Sánchez a Mazón en el trasero de las víctimas de la DANA
Como ejemplo del grado de perversión que guía al Gobierno de Pedro Sánchez basta con este pequeño detalle: el Ejecutivo socialcomunista penaliza a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y a los autónomos afectados por la Dana que han decidido acceder a las ayudas de la Generalitat Valenciana, al obligarles a tributar por las mismas, pero … Continuar leyendo "Patada de Sánchez a Mazón en el trasero de las víctimas de la DANA"

Como ejemplo del grado de perversión que guía al Gobierno de Pedro Sánchez basta con este pequeño detalle: el Ejecutivo socialcomunista penaliza a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y a los autónomos afectados por la Dana que han decidido acceder a las ayudas de la Generalitat Valenciana, al obligarles a tributar por las mismas, pero exime del pago de impuestos a quienes reciben las ayudas del Gobierno. O sea, las suyas.
El Ejecutivo autonómico de Carlos Mazón ha reclamado reiteradamente al de Sánchez que no cobre impuestos ni penalice las ayudas. Lo ha hecho a través de dos cartas remitidas por la consejera de Hacienda, Ruth Merino, a la ministra María Jesús Montero, pero hasta el momento no ha habido ninguna respuesta. La estrategia está clara: cuando hagan la declaración de la renta los damnificados por la DANA se encontrarán con la desagradable sorpresa de que las ayudas autonómicas tributan, a diferencia de las del Gobierno.
De esta forma, Pedro Sánchez convierte a Carlos Mazón en culpable. O sea, que le pega una patada al presidente del Gobierno valenciano en el trasero de los afectados por la tragedia. Miserable. Por cierto, en cinco meses las ayudas de la Generalitat triplican a las del Ejecutivo de Sánchez. Tal vez sea esta la razón que ha llevado al Gobierno a castigar fiscalmente a los valencianos que han recibido las ayudas del Gobierno de Mazón.
Esto de exonerar del pago de impuestos por las ayudas recibidas del Gobierno de Sánchez y obligar a tributar por las ayudas recibidas del Ejecutivo valenciano -decisión expresa del Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero- es sencillamente indecente, porque lo que se busca es generar un rechazo al Gobierno valenciano cuando nada tiene que ver con el asunto. Es más, es el Gobierno valenciano quien ha advertido de la tropelía que pretende hacer Pedro Sánchez. Lo que más asco provoca, en todo caso, es que el Ejecutivo pretenda rentabilizar políticamente el sufrimiento de las víctimas.