La Ertzaintza reitera que no lanzó proyectiles de 'foam' en la carga que hirió en la cabeza a una mujer en Anoeta
La denunciante declara este lunes en el juzgado y sus abogados piden que declare un agente que ha sido identificado como presunto responsable de una patada posterior a la carga de los antidisturbiosSombras de una investigación incompleta: así actuó la Ertzaintza en Anoeta cuando una mujer acabó herida en la cabeza La magistrada de Donostia Ana Isabel Pérez Asenjo tomará declaración este lunes a la mujer que en marzo de 2024 acabó hospitalizada con lesiones en la cabeza tras verse en medio de una carga de la Brigada Móvil de la Ertzaintza en el exterior del estadio de Anoeta de la Real Sociedad antes del partido de Champions League con el PSG francés. Trece meses después, salvo sorpresa, se ratificará en su denuncia a la actuación policial. Asimismo, según ha informado 'Noticias de Gipuzkoa', sus abogados han solicitado la imputación y que comparezca también un ertzaina con número profesional 26127 como presunto responsable de una patada posterior a que la mujer se desplomara ante el avance de tres dotaciones de antidisturbios. Los hechos tuvieron lugar el 5 de marzo de 2024. La mujer, su pareja y su hijo menor de edad iban a ver el partido de la Real Sociedad. Ella tuvo problemas con su entrada y se alejó para buscar cobertura. En la zona de Errondo, un vial de doble sentido con mediana en el centro, según se aprecia en un vídeo, cayó desplomada al suelo coincidiendo con una carga de 18 ertzainas de tres furgonetas de la Brigada Móvil, varios de los cuales portaban lanzadores de proyectiles de 'foam', el material que ha sustituido a las pelotas de goma. La mujer logró levantarse y se guareció junto a la entrada de una estación del Topo. De nuevo según los vídeos, se aprecia que uno de los uniformados se acerca e impacta contra ella. Después de aquello, la mujer acabó ingresada. El parte médico constata lesiones en la parte izquierda de su cabeza compatibles con el impacto de un objeto “romo” como podrían ser los cartuchos SIR o SIR X, los dos que lanzan los antidisturbios de la Policía vasca. El primero es más blando que el segundo. Dos forenses, uno de Irún y otro de Donostia, han examinado a la paciente pero aún no han emitido sus conclusiones. Agentes antidisturbios de la Ertzaintza, desplegados en los exteriores de Anoeta durante el Real Sociedad-PSG de marzo Si la carga se produjo el 5 de marzo, el 18 de marzo la juez Pérez Asenjo ya había decretado el archivo de las actuaciones sin apenas investigación y con la sola aportación de informes de la propia Ertzaintza. En verano, el nuevo consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, escribió una carta a la familia de la denunciante, que se ha sentido ninguneada y pisoteada. En noviembre, lograron que la Audiencia Provincial diera la orden de reabrir la causa. Los magistrados Carmen Bildarratz, Juana María Unanue y Julián García Marcos firmaron un auto dando la razón a la defensa de la mujer herida, ejercida por el exfutbolista Iker Sarriegi. No lograron, eso sí, que la Jusiticia accediera a que fuera otro cuerpo el que realizara la investigación y no la propia Ertzaintza. Se fundamentaron en el precedente de Íñigo Cabacas, seguidor del Athletic que falleció tras un carga con pelotas de goma. En aquel caso, la letrada de la familia de la víctima, Jone Goirizelaia, solicitó que fuera la Policía Nacional la que hiciera una reconstrucción de los hechos. Precisamente ahora se cumplen trece años de aquellos hechos que tuvieron lugar en Bilbao. En este contexto, Asuntos Internos ha aportado un nuevo informe de casi un centenar de páginas al juzgado. En él no solamente no se identifica al posible autor del disparo que hirió a la seguidora de la Real Sociedad sino que la tesis más repetida es que es muy cuestionable que se lanzaran balas de 'foam' en aquella carga. Se insiste en que los vídeos constatan que la fuerza estaba en movimiento y en que los protocolos no recomiendan disparar así porque, pre

La denunciante declara este lunes en el juzgado y sus abogados piden que declare un agente que ha sido identificado como presunto responsable de una patada posterior a la carga de los antidisturbios
Sombras de una investigación incompleta: así actuó la Ertzaintza en Anoeta cuando una mujer acabó herida en la cabeza
La magistrada de Donostia Ana Isabel Pérez Asenjo tomará declaración este lunes a la mujer que en marzo de 2024 acabó hospitalizada con lesiones en la cabeza tras verse en medio de una carga de la Brigada Móvil de la Ertzaintza en el exterior del estadio de Anoeta de la Real Sociedad antes del partido de Champions League con el PSG francés. Trece meses después, salvo sorpresa, se ratificará en su denuncia a la actuación policial. Asimismo, según ha informado 'Noticias de Gipuzkoa', sus abogados han solicitado la imputación y que comparezca también un ertzaina con número profesional 26127 como presunto responsable de una patada posterior a que la mujer se desplomara ante el avance de tres dotaciones de antidisturbios.
Los hechos tuvieron lugar el 5 de marzo de 2024. La mujer, su pareja y su hijo menor de edad iban a ver el partido de la Real Sociedad. Ella tuvo problemas con su entrada y se alejó para buscar cobertura. En la zona de Errondo, un vial de doble sentido con mediana en el centro, según se aprecia en un vídeo, cayó desplomada al suelo coincidiendo con una carga de 18 ertzainas de tres furgonetas de la Brigada Móvil, varios de los cuales portaban lanzadores de proyectiles de 'foam', el material que ha sustituido a las pelotas de goma. La mujer logró levantarse y se guareció junto a la entrada de una estación del Topo. De nuevo según los vídeos, se aprecia que uno de los uniformados se acerca e impacta contra ella.
Después de aquello, la mujer acabó ingresada. El parte médico constata lesiones en la parte izquierda de su cabeza compatibles con el impacto de un objeto “romo” como podrían ser los cartuchos SIR o SIR X, los dos que lanzan los antidisturbios de la Policía vasca. El primero es más blando que el segundo. Dos forenses, uno de Irún y otro de Donostia, han examinado a la paciente pero aún no han emitido sus conclusiones.
Si la carga se produjo el 5 de marzo, el 18 de marzo la juez Pérez Asenjo ya había decretado el archivo de las actuaciones sin apenas investigación y con la sola aportación de informes de la propia Ertzaintza. En verano, el nuevo consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, escribió una carta a la familia de la denunciante, que se ha sentido ninguneada y pisoteada. En noviembre, lograron que la Audiencia Provincial diera la orden de reabrir la causa. Los magistrados Carmen Bildarratz, Juana María Unanue y Julián García Marcos firmaron un auto dando la razón a la defensa de la mujer herida, ejercida por el exfutbolista Iker Sarriegi.
No lograron, eso sí, que la Jusiticia accediera a que fuera otro cuerpo el que realizara la investigación y no la propia Ertzaintza. Se fundamentaron en el precedente de Íñigo Cabacas, seguidor del Athletic que falleció tras un carga con pelotas de goma. En aquel caso, la letrada de la familia de la víctima, Jone Goirizelaia, solicitó que fuera la Policía Nacional la que hiciera una reconstrucción de los hechos. Precisamente ahora se cumplen trece años de aquellos hechos que tuvieron lugar en Bilbao.
En este contexto, Asuntos Internos ha aportado un nuevo informe de casi un centenar de páginas al juzgado. En él no solamente no se identifica al posible autor del disparo que hirió a la seguidora de la Real Sociedad sino que la tesis más repetida es que es muy cuestionable que se lanzaran balas de 'foam' en aquella carga. Se insiste en que los vídeos constatan que la fuerza estaba en movimiento y en que los protocolos no recomiendan disparar así porque, precisamente, genera muchos riesgos. Sin embargo, es una evidencia que la mujer cayó desplomada ante el avance de los policías y, aunque los vídeos no tienen sonido, otras personas también realizan movimientos como de protección.
Por el contrario, el informe policial sí pone identidad al agente que, según la denuncia, le propinó una patada segundos después de que se recompusiera y se protegiera junto a la parada del Topo. Es el funcionario con número profesional 26127. Sin embargo, él niega cualquier acción “dolosa” y lo considera un tropezón “fortuito”.
Así lo explica Asuntos Internos: “Este agente, encuadrado como portador de un lanzador antidisturbios dentro del recurso 4MF21, reconocía en su declaración haberse golpeado de forma fortuita contra una persona en el transcurso de un avance policial. Los pormenores de dicha situación, ampliamente detallados en su declaración, llevan a presuponer.que la persona con la que interactuó pudiera tratarse de [la denunciante], persona quien, según lo publicado en algún medio de comunicación, habría sufrido lo que se llegó a calificar como 'una patada' por parte de algún agente adscrito al operativo policial”.
El 19 de agosto de 2024 este ertzaina declaró ante Asuntos Internos. Señaló que “usó su lanzador en dos ocasiones” esa noche pero que “ambas fueron anteriores al avance que se viene investigando”. Se debían a que “sufrían agresiones” de hinchas radicales. En aquel partido, además de ultras locales, cientos de seguidores del equipo rival también visitaron Donostia. Explica que un compañero se cayó y que comentaron que él también casi se ve en la misma situación por haber “chocado” con “alguien”. Todo pasó “rápidamente” y no logró distinguir si lo hizo con un hombre, con una mujer o incluso con su compañero. La tercera opción es inviable. Los vídeos prueban que ese antidisturbios se fue al suelo lejos de allí, incluso antes de que la mujer denunciante se desplomara, se levantara, se guareciera y fuera golpeada.
Según la versión del policía 26127, llegó a perder el equilibrio. No le da “mayor trascendencia” a una “colisión leve” y “fortuita”. No cree que pudiera causar “lesión alguna”. Era “de noche” y había mucho “estrés” en el operativo. Llevaba puesto el casco, lo que le limitaba “la visión y los movimientos”. Asuntos Internos le mostró el vídeo en la comparecencia y, tras ello, se reafirmó en que “la situación fue absolutamente fortuita”. “En ningún momento lo calificaría como una patada”, apunta. Los mandos y otros agentes participantes defienden una tesis similar. También recalcan que no creen que se disparara nada, ya que los protocolos marcan que hay que hacerlo en “estático” y no en movimiento.
Se da la circunstancia de que Asuntos Internos ha hecho también una selección de las comunicaciones de radio grabadas en el operativo. Ha seleccionado el material y “tras la escucha de todos estos archivos” ha extraído únicamente nueve extractos que pueden estar “relacionados”. La familia de la denunciante demanda que se vuelque todo el material disponible ya que el pasado año Asuntos Internos tampoco ofreció todos los vídeos y el visionado general permitió conocer muchos más detalles. La Ertzaintza explica también que solamente se dispone registro de las comunicaciones por la radio interna. Las que se hacen con telefonía móvil ordinaria no se pueden recuperar.
El documento de Asuntos Internos detalla también quiénes eran los responsables del operativo. Se trata, en concreto, del intendente D91F2, jefe territorial de Gipuzkoa, del comisario 15390, jefe de Seguridad Ciudadana de Gipuzkoa, del intendente 06436, jefe de la comisaría de Donostia, y de la intendente 14507, jefa de la Brigada Móvil, entre otros mandos intermedios. El equipo sobre el terreno, llamado 'Reacción 1', era de 18 ertzainas. Eran tres 'francias', a 21, la 41 y la 44 -el número aparece en el techo, por ejemplo- y al mando estaba el oficial M11N9.
En 'Reacción 1', seis de los 18 intervinientes dispararon en algún momento del operativo del partido de fútbol. También un ertzaina de 'Reacción 2' ajeno a la carga que dejó herida a la mujer. De los agentes de las furgonetas 21, 41 y 44 salieron seis salvas -tiros disuasorios en vacío-, diez cartuchos de SIR y tres de SIR X.