El ritual de Niño Prodigio para aprovechar la energía de la Luna en Cáncer
Descubre el ritual de Niño Prodigio para aprovechar la energía de la Luna en Cáncer.

Con la Luna en Cáncer como protagonista, el astrólogo conocido como Niño Prodigio compartió un ritual para activar la intuición, la sensibilidad y el magnetismo personal. Según explicó, este tipo de energía es ideal para momentos de introspección, limpieza emocional y conexión con los deseos más profundos.
La propuesta incluye hierbas frescas como salvia, hierbabuena, romero, ruda y menta, que, según el vidente, favorecen la purificación, la protección y la renovación energética. Para prepararlas, se licúan en partes iguales con agua, se cuela el líquido y se deja reposar bajo la luz de la luna para que se cargue con su energía.
Los elementos y cómo prepararlos
Además de las hierbas, se necesitan tres rosas blancas, leche de coco y un perfume suave. Niño Prodigio suele usar una esencia llamada Marasá, aunque cualquier fragancia que genere calma también sirve. También se puede optar por agua de Florida o aceite esencial de lavanda.
Las rosas se colocan en un recipiente junto con un poco de agua y leche de coco. Luego, se trituran los pétalos mientras se enfocan los pensamientos en aquello que se quiere potenciar. Esa mezcla también se licúa y se filtra, y se le suman siete chorros del perfume elegido. Al igual que el preparado anterior, este también debe quedar expuesto a la luz lunar.
Cómo hacer el baño ritual
El baño puede realizarse durante la noche del viernes o sábado, o pasada la medianoche. Según el astrólogo, se debe preparar ambos líquidos con anticipación. Primero se aplica el baño de hierbas. Se puede entibiar con un poco de agua caliente y se vierte desde la cabeza hasta los pies, repitiendo en voz alta una afirmación como: “Con estas hierbas despierto mi intuición, alejo lo negativo y activo mi magnetismo”.
Luego se hace lo mismo con el segundo preparado, el de las rosas y la leche de coco. En esta parte, se recomienda enfocarse en intenciones relacionadas con la sensibilidad, la claridad emocional y el crecimiento personal. Muchas personas acompañan el ritual encendiendo una vela blanca.
El poder de la intención
Niño Prodigio destacó lo importante que es la intención con la que se realiza cada paso. La fe, la convicción y la conexión personal con el momento son necesarios para que el ritual tenga efecto. El perfume puede seguir utilizándose después del baño, especialmente en situaciones que requieran confianza, apertura o conexión emocional.
Estas prácticas, que mezclan elementos de la naturaleza con conocimientos astrológicos y creencias populares, encuentran en la Luna en Cáncer, asociada al hogar, las emociones y la protección, un momento ideal para reconectar con uno mismo y renovar la energía interna.
Un ritual con el calendario lunar como guía
Si bien este ritual está pensado especialmente para cuando la Luna transita por Cáncer, sus elementos también se alinean con la fase creciente de la Luna, que favorece la expansión y el fortalecimiento de la energía personal. Este procedimiento puede realizarse en los días posteriores, siempre que se mantenga esa fase lunar.
Según el astrólogo, utilizar hierbas, aromas y elementos simbólicos abren la percepción, limpian bloqueos y fortalecen el vínculo con uno mismo. “Cada paso está pensado para alinear el cuerpo, la mente y el espíritu con los movimientos del cielo”, aseguró.