El plan de Pro para la batalla porteña: a la pesca del “voto dual” y la apelación a la amenaza del kirchnerismo

Macri intentará municipalizar el debate con los libertarios; se exhibirán como la opción más fiable para gestionar la ciudad y evitar un triunfo del PJ

Mar 30, 2025 - 12:04
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El plan de Pro para la batalla porteña: a la pesca del “voto dual” y la apelación a la amenaza del kirchnerismo

Con los nombres definidos, comienza la verdadera batalla. La Capital ha sido la base territorial de Pro desde 2007, cuando Mauricio Macri derrotó a Daniel Filmus en las urnas y se sentó por primera vez en el sillón de Bolívar I, la antigua sede del gobierno porteño.

Diecisiete años después de aquel triunfo en la ciudad de Buenos Aires, el macrismo atraviesa un momento bisagra. Requiere retener el poder en la ciudad de Buenos Aires para disipar la idea de que la derecha moderada está en peligro de extinción ante la reconfiguración del tablero político que provocó el inesperado ascenso de Javier Milei.

En la elección del 18 de mayo se renovará la mitad de la Legislatura, pero la compulsa tendrá un efecto decisivo en la interna entre Pro y La Libertad Avanza y marcará a fuego la carrera hacia octubre. El foco estratégico para la lectura del resultado de los comicios porteños estará en el desenlace del duelo entre amarillos y violetas.

Mientras que los Macri intentarán refutar la tesis de Karina Milei o Santiago Caputo, el principal asesor del Presidente, de que el sello de Pro está en su ocaso, los altos mandos del partido amarillo se convencieron de que lograrán hacerse fuertes en su cancha. Después de la dura derrota del 2023, buscan reivindicarse y revalidar su liderazgo en la Capital..

Por eso, Mauricio Macri se puso al frente de la campaña. No solo salió a recorrer los barrios porteños para “conversar” con los vecinos y exhibir “cercanía”, una receta que aplica Pro desde hace años, sino que se involucró como nunca antes en la selección de los candidatos que estarán en la boleta para la disputa clave del 18 de mayo.

Está claro que Jorge Macri tuvo la última palabra y que el consultor catalán Antoni Rubí Gutiérrez delineó los ejes de la estrategia de campaña y los parámetros para definir los perfiles de los postulantes. No obstante, Macri estuvo activo a la hora de elegir a los aspirantes. Si bien se inclinaba por María Eugenia Vidal, quien prefirió no competir en este turno y quedarse como jefa de campaña, dio el visto bueno para ungir a la diputada nacional Silvia Lospennato, una dirigente criada en Pro y que tiene mandato hasta 2027 en el Congreso. Exespada del larretismo, Lospennato fue una defensora de la legalización del aborto y la agenda de género. ¿Podrá seducir a los votantes más conservadores de Pro de la zona norte de la Capital?

Asesorado por el consultor catalán, Jorge Macri intentó exhibir un equipo con volumen y capacidad de gestión. Y, sobre todo, amasar una tropa de incondicionales para la Legislatura, donde el jefe porteño lidiará con un escenario adverso y plagado de pesos pesados. Por eso, apostó por Hernán Lombardi, Laura Alonso, Darío Nieto o Waldo Wolff. En paralelo, reforzará los anuncios vinculados a higiene urbana y seguridad, que asoman como las principales demandas de los porteños.Silvia Lospennato, al frente de la lista de candidatos a legisladores porteños de Pro en la Capital

Vidal no fue la única que rechazó la oferta de los Macri de encabezar la boleta. El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, declinó en dos ocasiones la propuesta para integrar la nómina de Pro. No estaba cómodo con ser el frontman de una campaña en la que el macrismo no solo medirá fuerzas con los libertarios, sino con Horacio Rodríguez Larreta, quien competirá por fuera de Pro con una escudería propia.

La disciplina en Pro se quebró hace tiempo. Los dos excandidatos presidenciales de JxC, Larreta y Patricia Bullrich, desafían a Macri en su distrito. Los expostulantes a gobernadores de Buenos Aires, Diego Santilli y Néstor Grindetti, también tomaron distancia. Por caso, Santilli, quien controla poder de fuego en la comuna 13, ya avisó que no se involucrará en la campaña y será imparcial. Grindetti, por su parte, se fue disconforme de la gestión de Jorge Macri y está molesto con el expresidente.Laura Alonso y Hernán Lombardi

Antes de trasladarse a la sede de Pro en Balcarce 412, Macri disparó con artillería pesada contra el gobierno de Milei durante su visita a la Bolsa de Comercio de Córdoba. Dijo que la falta de apego institucional comenzó a afectar el plan económico de Milei. Y remató: “No hay un proyecto de país, sino de poder”, lanzó.

De esa forma, Macri inauguró una campaña que lo tendrá como protagonista. Asume que será una pieza vital del blindaje que requiere su primo, Jorge, ante la ofensiva de LLA en la Capital. “Les digo a mis queridos cordobeses que la mejor manera de apoyarlo a Javier en esta elección es votando al Pro”, afirmó Macri en Córdoba.

En el búnker de Pro apuestan a resistir la nacionalización de la campaña. Saben que disputarán con LLA la pecera del “electorado del cambio” y se alistan para una puja con final abierto. “Pro debe quedar en pie en 2025 y ser una alternativa a futuro. Necesitamos que Jorge pueda gobernar y hacer reformas”, explican.

La idea de los estrategas de Pro es municipalizar la discusión y revitalizar su identidad ante los porteños. “Los libertarios tienen dos problemas. Deben explicar por qué quiere romper la buena imagen de Pro en la Ciudad. Y, además, la situación económica no está para joder”, afirman desde el búnker macrista. En concreto, quieren resaltar que Pro ha sido la opción más fiable para frenar a Cristina Kirchner en la Capital. “Nuestro rival es el kirchnerismo”, repiten.

Este sábado, Vidal, quien tendrá un rol estelar en la disputa porteña, también apuntó contra Karina Milei: la acusó de ser la responsable de que Pro y LLA no hayan confluido en la ciudad. Y dijo que la hermana del Presidente se “confundió” de enemigo. “Cualquier división como la que ha planteado LLA no hace más que ser funcional al kirchnerismo”, apuntó. En Pro admiten que, por la división de la oferta de la derecha, Leandro Santoro (PJ) tiene chances de ganar.

Consideran que podrán seducir a los electores que apoyan la dirección del gobierno de Milei pero que muestran dudas frente a los avances autoritarios del Presidente o sus errores no forzados, como el criptogate. Consideran que los últimos traspiés del Gobierno podrían traducirse en un castigo en las urnas. Notan en los focus group que el apoyo del núcleo duro de Milei se mantiene inalterable, pero que un 30% del 50% que respalda el rumbo de la Casa Rosada exhibe recelos o señales de hartazgo ante la incipiente radicalización de los jefes de LLA. Por ese motivo, pondrán los reflectores sobre los excesos o equivocaciones del Gobierno para exhibir a Pro como una alternativa de derecha que podría ponerle “límites” a Milei, sin que eso implique una vuelta al modelo kirchnerista. “Nos va a ir bien si ellos cometen errores. El Pro es el adulto en la sala”, auguran. A sabiendas de que comparten electorado con Milei, los Macri deben hacer equilibrio para no tensar a sus votantes. Por esa razón, los gurúes de Pro en la Capital intentarán dejar en claro frente a la opinión pública que la elección porteña no es un referéndum sobre la gestión de Milei. Es la estrategia del “voto dual”, que acercó el consultor catalán.

En la sede gubernamental de Uspallata se alistan para una guerra “sucia” con LLA. Están atentos, sobre todo, a los ataques de las milicias digitales de Milei.