«Durante el rodaje de 'Semillas de Kivu' nos hacían el gesto de que nos iban a cortar las manos»

Podían haber salido muchas cosas mal, pero los astros se alinearon y el resultado es el premio Goya 2025 al Mejor Cortometraje Documental y un montón de galardones más. 'Semillas de Kivu' cuenta la historia del ginecólogo Denis Mukwege y de las mujeres violadas que llegan al hospital de Panzi en la República Democrática del Congo, una de las zonas más violentas del mundo. Y ahora Pepe Castro, el productor, desvela a ABC su intrahistoria, que es poco menos que un milagro. Reconocido fotógrafo a nivel nacional, el toledano trabajaba en «una colección de retratos de premios Nobel de la Paz en diferentes países». Tenía material grabado y habló con Carlos Valle, uno de los directores de 'Semillas de Kivu', «para ver si se podía hacer algo». En esas, el doctor Denis Mukwege ganó el galardón de 2018 y Néstor López, el otro director, «centró un poco más el tiro en este señor: escribió un pequeño guion y lo presentamos al concurso de Amnistía Internacional» que cada año ampara el festival Abycine , de Albacete, para «visibilizar la situación de los derechos humanos en el mundo a través de historias y formatos creativos». Les concedieron el premio de Amnistía Internacional y «ahí arrancó de verdad la preproducción». El problema era que ni conocían al ginecólogo ni habían estado nunca en el Congo , cuya realidad no es precisamente la de España. Gracias a Mensajeros de la Paz, Castro y López hicieron un primer viaje al país africano. Y luego ya hubo una segunda expedición de todo el equipo para trabajar con un material muy sensible. El resultado son 29 minutos de documental, aunque tienen más de 30 horas de grabación. «Me impresionó cuando vi a las mujeres, conocer cómo viven. Durante las entrevistas, Carlos y Néstor hacían las preguntas y querían sacar toda la información posible, que era muy dura. Sin embargo, en el montaje, dentro de la crudeza del mensaje, se trata con mucha delicadeza para no molestar a nadie», explica el productor. Castro asegura que «ha sido muy complicado y seguramente hayamos vivido peligro real sin saberlo y, además, lo hemos sentido en varias ocasiones . Dentro del hospital no, porque el recinto estaba protegido, pero fuera sí. De hecho, en el sitio en el que estábamos alojados tampoco se podía saber qué hacíamos porque las propias autoridades nos habrían quitado las cámaras. Por las noches, en las dos semanas que estuvimos, nos entraba la duda: ¿estamos de incógnito o ya lo saben?». Y relata cómo cuando el Congo era propiedad del rey belga Leopoldo II se produjo un genocidio de millones de personas y a quienes no servían para trabajar se les mutilaba cortándoles las manos. Eso ha quedado en la memoria colectiva de generaciones de congoleños y «hubo varias veces en las que, aparte de gritarnos, nos hacían el gesto de que nos iban a cortar las manos. Éramos las únicas personas blancas en la zona y tuvimos que salir corriendo». Preguntado por si se esperaba tremendo éxito, el toledano añade: «Sabía que estábamos haciendo un documental potente, pero, sinceramente, no». 'Semillas de Kivu' se proyectó este lunes en la sede de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha, en Toledo capital, como parte de los actos del Día Internacional de la Mujer, mientras que el jueves habrá otro pase en la Sala Thalía, en el barrio del Polígono, que servirá para reinaugurar este espacio tras la reforma. Más adelante, también se exhibirá en el Parlamento Europeo y se pretende llegar hasta las Naciones Unidas. La historia y la intrahistoria lo merecen.

Mar 4, 2025 - 01:13
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«Durante el rodaje de 'Semillas de Kivu' nos hacían el gesto de que nos iban a cortar las manos»
Podían haber salido muchas cosas mal, pero los astros se alinearon y el resultado es el premio Goya 2025 al Mejor Cortometraje Documental y un montón de galardones más. 'Semillas de Kivu' cuenta la historia del ginecólogo Denis Mukwege y de las mujeres violadas que llegan al hospital de Panzi en la República Democrática del Congo, una de las zonas más violentas del mundo. Y ahora Pepe Castro, el productor, desvela a ABC su intrahistoria, que es poco menos que un milagro. Reconocido fotógrafo a nivel nacional, el toledano trabajaba en «una colección de retratos de premios Nobel de la Paz en diferentes países». Tenía material grabado y habló con Carlos Valle, uno de los directores de 'Semillas de Kivu', «para ver si se podía hacer algo». En esas, el doctor Denis Mukwege ganó el galardón de 2018 y Néstor López, el otro director, «centró un poco más el tiro en este señor: escribió un pequeño guion y lo presentamos al concurso de Amnistía Internacional» que cada año ampara el festival Abycine , de Albacete, para «visibilizar la situación de los derechos humanos en el mundo a través de historias y formatos creativos». Les concedieron el premio de Amnistía Internacional y «ahí arrancó de verdad la preproducción». El problema era que ni conocían al ginecólogo ni habían estado nunca en el Congo , cuya realidad no es precisamente la de España. Gracias a Mensajeros de la Paz, Castro y López hicieron un primer viaje al país africano. Y luego ya hubo una segunda expedición de todo el equipo para trabajar con un material muy sensible. El resultado son 29 minutos de documental, aunque tienen más de 30 horas de grabación. «Me impresionó cuando vi a las mujeres, conocer cómo viven. Durante las entrevistas, Carlos y Néstor hacían las preguntas y querían sacar toda la información posible, que era muy dura. Sin embargo, en el montaje, dentro de la crudeza del mensaje, se trata con mucha delicadeza para no molestar a nadie», explica el productor. Castro asegura que «ha sido muy complicado y seguramente hayamos vivido peligro real sin saberlo y, además, lo hemos sentido en varias ocasiones . Dentro del hospital no, porque el recinto estaba protegido, pero fuera sí. De hecho, en el sitio en el que estábamos alojados tampoco se podía saber qué hacíamos porque las propias autoridades nos habrían quitado las cámaras. Por las noches, en las dos semanas que estuvimos, nos entraba la duda: ¿estamos de incógnito o ya lo saben?». Y relata cómo cuando el Congo era propiedad del rey belga Leopoldo II se produjo un genocidio de millones de personas y a quienes no servían para trabajar se les mutilaba cortándoles las manos. Eso ha quedado en la memoria colectiva de generaciones de congoleños y «hubo varias veces en las que, aparte de gritarnos, nos hacían el gesto de que nos iban a cortar las manos. Éramos las únicas personas blancas en la zona y tuvimos que salir corriendo». Preguntado por si se esperaba tremendo éxito, el toledano añade: «Sabía que estábamos haciendo un documental potente, pero, sinceramente, no». 'Semillas de Kivu' se proyectó este lunes en la sede de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha, en Toledo capital, como parte de los actos del Día Internacional de la Mujer, mientras que el jueves habrá otro pase en la Sala Thalía, en el barrio del Polígono, que servirá para reinaugurar este espacio tras la reforma. Más adelante, también se exhibirá en el Parlamento Europeo y se pretende llegar hasta las Naciones Unidas. La historia y la intrahistoria lo merecen.