Día Internacional del Residuo Cero 2025: el desierto de Atacama y sus residuos textiles
Montañas de ropa quemada en el desierto de Atacama se convirtieron en un grito global hace unos años, pero aunque las llamas se apagaron, el problema sigue vivo. Este 30 de marzo de 2025 fue el Día Internacional del Residuo Cero y sirve para poner la lupa en la industria textil, con Chile como ejemplo […]

Montañas de ropa quemada en el desierto de Atacama se convirtieron en un grito global hace unos años, pero aunque las llamas se apagaron, el problema sigue vivo. Este 30 de marzo de 2025 fue el Día Internacional del Residuo Cero y sirve para poner la lupa en la industria textil, con Chile como ejemplo brutal de lo que pasa cuando la moda rápida y el consumo desbocado chocan con un planeta que ya no da más. Esta fecha nos pide a todos (tú, las marcas, los gobiernos) que dejemos de mirar para otro lado y hagamos algo ya.
Atacama como espejo del caos
En 2021, una foto aérea del desierto de Atacama mostró al mundo un cementerio de ropa: miles de toneladas apiladas, desde jeans Zara hasta chaquetas Adidas, importadas como segunda mano a Iquique, el mayor puerto textil usado de Sudamérica. Chile importa entre 60,000 y 44 millones de toneladas de ropa al año, y el 85% termina sin venderse, según Ekō. En El Paso de la Mula, un vertedero ilegal creció hasta pesar lo mismo que dos puentes de Brooklyn antes de que un incendio en 2022 lo redujera a cenizas tóxicas. Pero no te engañes: los microvertederos siguen brotando, y el humo de plástico quemado aún envenena el aire. Atacama es la postal de un sistema roto que este Día del Residuo Cero quiere cambiar.
¿Por qué la moda sigue enterrando al planeta?
La fast fashion es una máquina de desperdicio. Producimos ropa con fibras sintéticas derivadas del petróleo que tardan siglos en descomponerse, y el desierto de Atacama lo demuestra: sin lluvia, esas telas se acumulan como fósiles modernos. Fabricar una camiseta gasta hasta 20 litros de agua y suelta químicos que matan ríos, mientras su descarte emite metano, el tercer mayor contaminante atmosférico según la ONU. En Chile, la Zona Franca de Iquique recibe contenedores diarios, pero la gestión no da abasto —2,700 millones de personas en el mundo no tienen recolección de basura decente—. Lo que no se vende se quema o se abandona, y el ciclo sigue girando.
Lecciones del incendio de Atacama
El fuego de 2022 en El Paso de la Mula no fue un accidente aislado. Ángela Astudillo, de Desierto Vestido, vio cómo el humo negro tapaba el cielo mientras la ropa ardía, soltando un olor ácido que todavía flota en Alto Hospicio después de las 5 de la tarde. Ese incendio borró evidencia clave para una demanda ambiental, pero destapó una verdad: quemar ropa no soluciona nada, solo esparce cenizas tóxicas. Ahora, con 200 microvertederos activos, Atacama nos enseña que tirar y quemar no es salida. Necesitamos cortar el problema de raíz, desde cómo consumimos hasta cómo producimos.
Residuo Cero: tú puedes empezar el cambio
No hace falta que vivas en Chile para reflexionar y actuar. Compra menos, pero mejor: busca ropa de segunda mano en mercados locales, y repara lo que ya tienes (un parche le da personalidad a cualquier prenda). Dona lo que no uses en lugar de tirarlo, y si compras nuevo, elige marcas con telas recicladas o biodegradables. En Atacama, Jazmín Yañez convierte desechos en tesoros con su tienda Stop Recicla; tú también puedes darle nueva vida a lo que otros descartan.
Es hora de que las marcas y gobiernos de hagan cargo
Las empresas tienen que dejar de inundar el mundo con ropa barata. Iniciativas como Ecocitex en Santiago, que recicla textiles en hilo nuevo, muestran que se puede producir sin matar el planeta, pero necesitan apoyo. Gobiernos como el de Chile, con su Ley REP, intentan obligar a los productores a gestionar sus residuos, aunque aún falta fuerza real. En Atacama, multas de 350 dólares por vertidos ilegales y cámaras en carreteras son un paso, pero pequeño. Hace falta regular la importación y empujar una economía circular global —que lo que entre, no se quede como basura—.
El Día Internacional del Residuo Cero 2025 nos confronta con el desastre textil, y Atacama es el ejemplo vivo. Las montañas de ropa quemada son un eco de lo que la moda rápida le hace al mundo, pero también un llamado a actuar. Desde elegir un par de jeans que dure años hasta exigirle a las marcas que dejen de sobreproducir, el cambio empieza con nosotros. Mira tu clóset y piensa en esos 92 millones de toneladas, es hora de que la moda sea estilo, no desperdicio.