¿Cuántas horas se necesita dormir para mantenerse saludable, según un estudio?
Dormir bien se ha convertido en un factor determinante para mantener el cuerpo y la mente en forma a lo largo de los años.

Cada vez más estudios confirman que el descanso nocturno no solo recarga energías, sino que también juega un papel clave en el proceso de envejecimiento. Lejos de ser un simple hábito, dormir bien se ha convertido en un factor determinante para mantener el cuerpo y la mente en forma a lo largo de los años.
El sueño de calidad está vinculado a la longevidad, a una mejor salud cerebral y a un menor riesgo de enfermedades crónicas.
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¿Cuántas horas hay que dormir para envejecer con salud?
Según los especialistas, la cantidad ideal de sueño para adultos y personas mayores se encuentra entre las 7 y 8 horas por noche. Esta franja permite al organismo llevar a cabo procesos clave de reparación celular, consolidación de la memoria y regulación hormonal.
Dormir menos de 7 horas de forma constante podría afectar el sistema inmune, la concentración e incluso acelerar el deterioro cognitivo. Además, la falta de sueño de manera prolongada ha sido asociada con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, diabetes tipo 2 y enfermedades neurodegenerativas.
Beneficios de dormir bien: del cerebro al corazón
Mientras dormimos, el cuerpo realiza tareas vitales: elimina toxinas del cerebro, regenera tejidos, fortalece el sistema inmunológico y estabiliza el estado de ánimo. Estas funciones son especialmente importantes a medida que se envejece.
El sueño también atraviesa distintas fases, entre ellas, el sueño REM y el sueño profundo, ambas necesarias para la consolidación de la memoria y la recuperación física. Un descanso interrumpido o insuficiente impide alcanzar esas fases, comprometiendo la calidad del sueño y, por ende, la salud general.
Dormir bien es también cuidar tu piel, tus músculos y tu humor
Más allá de lo que ocurre en el cerebro, el sueño adecuado ayuda a conservar el tono muscular, mantener la piel sana y proteger la salud cardiovascular. Además, dormir bien reduce los niveles de estrés y mejora el ánimo, factores clave para una buena calidad de vida en la adultez y la vejez.
¿Qué hacer si cuesta dormir con la edad?
Con el paso del tiempo, es normal que el sueño se vuelva más liviano o se interrumpa con frecuencia. Sin embargo, algunos cambios en la rutina pueden marcar la diferencia:
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Respetar horarios regulares para acostarse y levantarse.
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Evitar pantallas y luz artificial antes de dormir.
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Crear un ambiente propicio para el descanso: temperatura agradable, colchón cómodo y silencio.
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Evitar cenas pesadas y reducir el consumo de cafeína y alcohol por la noche.
Además, mantener una alimentación equilibrada y realizar actividad física durante el día contribuyen a mejorar la calidad del sueño nocturno.
Cada cuerpo tiene su propio reloj
Si bien la recomendación estándar es dormir entre 7 y 9 horas, no todas las personas tienen las mismas necesidades. Algunas pueden sentirse renovadas después de seis horas, mientras que otras requieren más de ocho para funcionar bien. Escuchar al cuerpo y adaptar los hábitos es clave para encontrar el equilibrio.