Marcas se unen a la rutina mañanera de Ashton Hall
Ashton Hall, influencer fitness de 29 años, ha hecho de su peculiar rutina mañanera un fenómeno viral, que han replicado las marcas.

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El contenido interactivo ha incrementado la tasa de interacción. Las marcas que utilizan estos recursos logran hasta un 50% más de engagement que aquellas que no lo hacen, refiere HubSpot.
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Se estima que el 70% de las decisiones de compra están influenciadas por la presencia en redes sociales, según Nielsen.
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La Generación Z, que representa el 35% de la población global, valora la autenticidad de las marcas, según McKinsey.
Si de algo se está hablando en redes sociales es de la rutina mañanera de Ashton Hall, un influencer de 29 años originario de Florida, que ha logrado conquistar la atención del mundo digital. Su particular ritual, que inicia a las 03:52 am, se ha convertido en un fenómeno viral, dando lugar a referencias, debates y, lo más interesante para las marcas, una nueva ola de estrategias de marketing digital.
Dicho influencer quien es conocido por su enfoque fitness, comenzó a compartir su rutina matutina en Instagram desde el 7 de febrero, pero fue hasta que la cuenta de X @tipsformenx la replicó que el video alcanzó su auge. En él, Ashton se muestra levantándose temprano, retirándose una cinta de la boca, y luego lanzándose a una secuencia tan curiosa como estructurada: ejercicios rápidos, escribir en un diario, leer, y un baño helado para la cara con agua Saratoga, un lujo del que no se priva. La rutina también incluye visitas al gimnasio y hasta el uso de cáscaras de plátano como parte de su cuidado facial, al igual que inyecciones de las que se desconoce el tratamiento.
La pieza central de este ritual es el uso del agua Saratoga, que no solo la consume, sino que también la emplea para enjuagarse los dientes y lavarse la cara, lo cual se ha convertido en un tema de interés en redes. Al buscar el costo de una botella en Amazon, se revela que sólo una de estas botellas puede superar los 1,600 pesos, lo que agrega una capa de exclusividad y extravagancia al video.
El interés no solo ha girado en torno al influencer, sino también a las marcas que han sabido aprovechar la viralidad de la rutina. Grandes nombres como Spotify y McDonald’s han hecho eco de este fenómeno, publicando contenido relacionado que alude a la famosa rutina.
morning routine pic.twitter.com/7ayI54PRhg
— McDonald’s (@McDonalds) March 24, 2025
Estas marcas, al unirse a la conversación digital, se están posicionando como parte de una tendencia que conecta con los jóvenes y las nuevas dinámicas de consumo.
Morning routine pic.twitter.com/O5uiFK5U97
— Spotify (@Spotify) March 24, 2025
Los memes, que abarcan desde plátanos hasta referencias al agua Saratoga, han sido un terreno fértil para que las marcas se integren a esta tendencia de forma divertida y ligera, manteniendo la atención de un público ávido de contenido fresco.
El caso de Ashton Hall refleja cómo una simple rutina puede desencadenar una ola de referencias y conexiones digitales que se transforman en oportunidades para las marcas. Al aprovechar los detalles de su día a día, marcas como Spotify y McDonald’s no solo celebran la viralidad del contenido, sino que también aprovechan para generar engagement con una audiencia joven y siempre conectada. Y es que, como demuestra este fenómeno, las estrategias de marketing digital ahora se nutren de los pequeños momentos cotidianos que se vuelven virales, abriendo un nuevo camino para la publicidad.
La clave del éxito aquí no solo está en el contenido viral, sino en la capacidad de las marcas para sumarse de manera orgánica a esas conversaciones que dominan las redes sociales.
En ese sentido, el marketing digital ha evolucionado de manera significativa en los últimos años, especialmente con el auge de las redes sociales y la viralidad de ciertos contenidos. Las marcas han comenzado a utilizar estrategias más innovadoras para conectar con audiencias jóvenes y dinámicas, aprovechando momentos virales y las interacciones digitales. Este tipo de marketing no solo se basa en la publicidad tradicional, sino en la integración orgánica de las marcas dentro de tendencias y fenómenos que capturan la atención masiva.
Uno de los mayores cambios en las estrategias de marketing digital ha sido la colaboración de las marcas con influencers y creadores de contenido. Según el informe Influencer Marketing Hub, el 67% de los marketers consideran que las campañas con influencers tienen un ROI positivo, y el 89% de los consumidores confían más en las recomendaciones de personas que siguen que en la publicidad tradicional.
Además, las marcas ahora se benefician de una forma más directa de la viralidad, al integrar sus productos o servicios en los fenómenos que surgen en las redes sociales. Este tipo de marketing, basado en la participación en tendencias, memes y contenido viral, permite a las marcas construir relaciones auténticas con sus audiencias.
En cuanto a la interacción entre los usuarios y las marcas en este tipo de fenómenos, el uso de contenidos generados por los usuarios (UGC) se ha convertido en una estrategia central. Las marcas animan a sus seguidores a crear y compartir contenido relacionado con sus productos, lo que no solo fomenta la participación, sino que también humaniza la marca y amplifica su presencia digital. Según un estudio de Stackla, el 79% de los consumidores afirman que el contenido generado por los usuarios tiene más impacto en su decisión de compra que los anuncios tradicionales.
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