La border collie Raasay, ejemplo de los perros que son aliados olfativos en la lucha por la biodiversidad

Gracias a su olfato, los perros están ayudando a detectar amenazas ecológicas y proteger ecosistemas.

Mar 26, 2025 - 08:53
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La border collie Raasay, ejemplo de los perros que son aliados olfativos en la lucha por la biodiversidad

Gracias a su olfato, que es miles de veces más sensible que el de los humanos, los perros están siendo entrenados para detectar especies invasoras, enfermedades forestales y restos de fauna silvestre. Desde Australia hasta el Reino Unido, los perros de trabajo de conservación están marcando la diferencia en la protección de la biodiversidad.

Uno de los casos más destacados es el de Raasay, una border collie que trabaja en la detección de una planta invasora llamada espartina (Spartina anglica). Esta especie, que amenaza humedales y manglares en Australia, es difícil de localizar con métodos tradicionales, pero Raasay puede olfatearla incluso bajo el agua, ayudando a los científicos a mapear su presencia y planificar su erradicación. Este es solo un ejemplo de cómo los perros están revolucionando la conservación ambiental.

El olfato canino al servicio de la ciencia

El uso de perros en la conservación de los ecosistemas no es nuevo, pero su aplicación se ha diversificado en los últimos años. Tradicionalmente, han sido empleados en la búsqueda de personas desaparecidas, drogas o explosivos. Sin embargo, su capacidad para detectar olores específicos los ha convertido en aliados inesperados para los científicos.

En Estados Unidos, perros entrenados han ayudado a localizar huevos de la mosca linterna con manchas (Lycorma delicatula), una plaga que afecta cultivos de uvas y manzanas. En un estudio realizado por la Universidad de Cornell, los perros demostraron ser especialmente efectivos en áreas boscosas, donde su olfato superó la capacidad visual de los humanos.

En el Reino Unido, un perro llamado Ivor ha sido entrenado para detectar el patógeno Phytophthora ramorum, que afecta a más de 150 especies de plantas, incluidos árboles de importancia económica como el alerce. Ivor logró una tasa de detección del 89%, demostrando el potencial de los perros en la bioseguridad forestal.

Cómo se entrenan los perros de trabajo de conservación

El entrenamiento de los perros de trabajo en conservación es un proceso especializado que se basa en su instinto natural de búsqueda. La clave del éxito radica en seleccionar el perro adecuado para cada tarea específica. Según Tracy Lyten, fundadora de Skylos Ecology y guía de Raasay, es fundamental elegir perros con una personalidad adecuada, como aquellos que demuestran curiosidad y paciencia. Estos rasgos son especialmente útiles para tareas como la detección de plantas invasoras, que poseen olores más sutiles en comparación con los de los animales.

El entrenamiento se lleva a cabo exponiendo a los perros a olores específicos en diversos entornos, que pueden incluir agua estéril, suelos y materiales vegetales. Esta variedad de experiencias les permite aprender a identificar su objetivo incluso en condiciones complejas. Además, el método de refuerzo positivo es esencial en este proceso, ya que a través de las recompensas, se mantiene a los perros motivados y enfocados en su tarea.

Impacto en la conservación y el medio ambiente

Los perros de conservación no solo son eficaces, sino también rentables. Su capacidad para detectar amenazas de manera temprana permite a los científicos y gestores ambientales actuar antes de que los problemas se agraven.

En el caso de la detección temprana de plantas como la espartina o plagas como la mosca linterna manchada, evitan daños irreversibles en los ecosistemas. Además, al identificar estas amenazas a tiempo, se pueden implementar medidas de control que protejan la biodiversidad y la salud del entorno natural.

En el Reino Unido, el trabajo de Ivor ha abierto nuevas posibilidades para combatir enfermedades forestales. El uso de perros en la detección de plagas contribuye a la reducción del uso de herbicidas y otros productos químicos. Al localizar plagas con precisión, se minimiza la necesidad de aplicar tratamientos que pueden ser perjudiciales tanto para el medio ambiente como para las comunidades locales.

El futuro de los perros en la conservación

A medida que avanzan las investigaciones, el papel de los perros en la conservación sigue expandiéndose. Otros proyectos piloto están explorando su uso en la detección de otras plagas, como el escarabajo del género Ips (Ips typographus) y el escarabajo asiático con potencial invasor Agrilus planipennis.

Debido a este potencial, organizaciones como la británica Canine Assisted Pest Eradication están colaborando con instituciones científicas para perfeccionar las técnicas de entrenamiento y ampliar el alcance de estos programas.

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