Incertidumbre en el mercado y advertencia de la Fed: qué puede pasar con las tasas
El presidente de la Fed de Chicago reconoció que el próximo recorte de las tasas de interés podría tardar más de lo previsto debido a la incertidumbre económica.

Las señales de que los inversores en el mercado de deuda estadounidense anticipan una mayor inflación serían una "señal de alerta" que podría trastocar los planes de las autoridades de rebajar las tasas de interés, advirtió un alto cargo de la Reserva Federal.
Las declaraciones de Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago y miembro con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), llegan una semana después de que una encuesta de la Universidad de Michigan (UMich) mostrara que las previsiones de inflación a largo plazo de los hogares alcanzaron su nivel más alto desde 1993.
En declaraciones a Financial Times, Goolsbee aseguró que "si se comprueba que las expectativas de inflación a largo plazo basadas en el mercado se comportan como lo han hecho estas encuestas en los últimos dos meses, lo consideraría una señal de alerta".
La semana pasada, la Reserva Federal elevó ligeramente sus perspectivas de inflación y rebajó drásticamente su pronóstico de crecimiento, a medida que los aranceles de Donald Trump se extienden a la mayor economía del mundo. Aun así, el presidente de la Fed, Jay Powell, manifestó su confianza en que las expectativas de inflación se mantengan bajo control, citando un panorama moderado en los mercados.
La tasa 5y5y -una medida de la evaluación que hacen los mercados del crecimiento de los precios en la segunda mitad de la próxima década- es de 2,2%. En cambio, los consumidores de la encuesta UMich prevén una inflación del 3,9% a largo plazo.
Goolsbee, que durante trabajó de asesor económico principal del ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que si las expectativas de los inversores comienzan a converger con las de los hogares estadounidenses, la Fed deberá actuar: "Con independencia de las circunstancias, es necesario tomar cartas en el asunto", afirmó.
Los banqueros centrales de todo el mundo consideran que es fundamental mantener las expectativas de inflación a largo plazo "ancladas". Si los ciudadanos pierden la confianza, podría generarse un círculo vicioso de aumentos salariales y de precios.
Mantener las expectativas bajo control ahora es aún más importante de lo que suele ser, ya que la Fed está intentando volver a situar la inflación a su objetivo del 2% después de que la economía estadounidense sufriera el mayor aumento de precios desde la década de 1980, en parte por la falta de oferta durante la pandemia.
El índice de precios del gasto en consumo personal, una de las medidas preferidas de la Fed, se situó en el 2,5% en enero.
Goolsbee reconoció que el banco central ya no se encontraba en la "coyuntura perfecta", observada en 2023 y 2024, cuando la inflación parecía estar retrocediendo al 2%, sin que ello afectara al crecimiento y al empleo. En su opinión, ahora ha entrado en un capítulo diferente, donde "hay mucha incertidumbre".
La Fed ha reconocido que la incertidumbre generada por Trump sobre las perspectivas de inflación y crecimiento ha obstaculizado sus planes de recortar las tasas de interés del nivel "restrictivo" actual del 4,25 % al 4,5 %.
Aunque las autoridades aún esperan realizar dos recortes de un cuarto de punto porcentual en algún momento de este año, el banco central mantuvo los costos de financiación por segunda reunión consecutiva la semana pasada.
Powell reconoció que, en parte como respuesta a los aranceles, "podría producirse un retraso en el progreso futuro a lo largo de este año" en materia de inflación.
Goolsbee afirmó que creía que los costos de financiación serían "bastante más bajos" en 12 a 18 meses, pero advirtió de que el próximo recorte podría tardar más de lo previsto debido a la incertidumbre económica.
"Cuando hay mucha polvareda en el aire, mi opinión es que 'wait and see' es el enfoque correcto cuando te enfrentas con la incertidumbre", dijo. "Pero 'wait and see' no es gratis, tiene un costo. Se gana la capacidad de aprender nueva información, [pero] se pierde parte de la capacidad de avanzar gradualmente".
Goolsbee, que sirve a un distrito que cubre Michigan, sede de muchos de los principales fabricantes de automóviles de EE.UU., dijo que las próximas tres a seis semanas serían "un período crítico [en el que] vamos a resolver una serie de incertidumbres políticas".
"Cuando salgo a hablar con ejecutivos aquí en el distrito, con frecuencia mencionan el 2 de abril como un punto decisivo de su incertidumbre", dijo Goolsbee, en referencia al llamado "Día de la Liberación" de Trump, cuando el presidente planea desvelar aranceles «recíprocos» a los socios comerciales de EE.UU.
"No saben qué va a pasar con los aranceles, no saben cómo de grandes van a ser, no saben si habrá exenciones, cómo se aplicarían al sector automovilístico, especialmente, por su integración con Canadá y México".