El 'proxy' Glass Lewis avala la remodelación del consejo de CaixaBank para enterrar la etapa Bankia

El asesor de voto recomienda votar a favor de los cinco nombramientos propuestos con los que el banco renovará un tercio de su máximo órgano de gobierno corporativo, así como de la nueva política de retribución.

Abr 1, 2025 - 06:16
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El 'proxy' Glass Lewis avala la remodelación del consejo de CaixaBank para enterrar la etapa Bankia

CaixaBank se encamina a dar el pistoletazo de salida a su nueva etapa 'post-Bankia', que presumiblemente arrancará a partir del próximo 11 de abril, cuando está prevista la celebración de la junta de accionistas. Entre los puntos más relevantes del orden del día figuran la renovación de un tercio de su consejo de administración con la elección de cinco nuevos miembros. Esta propuesta cuenta con el aval del 'proxy' Glass Lewis, que recomienda votar a favor de todos los nombramientos.

"Una vez examinados los candidatos propuestos por el consejo de administración, no creemos que existan motivos sustanciales de preocupación para los accionistas", explican en el documento remitido a sus clientes y al que ha tenido acceso La Información. En el bloque de las salidas destacan Joaquín Ayuso, Francisco Javier Campo y Eva Castillo, todos ellos procedentes del grupo absorbido, que serán relevados por Luis Álvarez Satorre y Bernardo Sánchez Incera, en calidad de independiente y Pablo Forero Calderón como externo.

Le acompañan José María Méndez Álvarez-Cedrón, actual director general de la CECA, como dominical en representación del principal accionista del grupo con más del 30% del capital, Criteria Caixa, así como Rosa María García Piñeiro en calidad de independiente. El baile de sillas viene acompañado también de la reelección de Teresa Santero Quintillá como dominical, que representa al Estado, Fernando María Costa Duarte Ulrich como independiente, y Koro Usarraga Unsain como externo. Todos ellos por un periodo de cuatro años.

Glass Lewis mantiene una posición similar sobre la política de retribución al accionista, que contempla una recompra de acciones por 500 millones y el pago en efectivo de 0,2864 euros. "Creemos que el reparto de dividendos es razonable y no vemos ningún motivo de preocupación en cuanto al proceso del consejo para tomar esta decisión", matizan. La remuneración es otro de los puntos calientes en esta junta. CaixaBank prevé fijar en cinco millones la cantidad anual máxima a repartir en el conjunto de consejeros y sin tener en cuenta la remuneración por las funciones ejecutivas.

La medida se enmarca dentro de su nuevo plan retributivo 2025-2028 que sustituirá al vigente (2022-2025) desde el momento de su aprobación. Una cuestión sobre la que el asesor de voto ha aconsejado votar a favor, incluido el punto que recoge la entrega de acciones a sus consejeros ejecutivos como parte del salario variable por un importe máximo de 1,3 millones. "Creemos que beneficiará a sus accionistas al brindar al banco la flexibilidad para utilizar los títulos recomprados para financiar los planes de incentivos", indican.

El asesor de voto ha emitido un informe favorable hacia todos los puntos, que recogen también la aprobación de las cuentas anuales. El 2024 ha sido un ejercicio histórico para la entidad tras registrar un beneficio récord de 5.787 millones, un 20,2% más interanual, cifra que refuerza el compromiso de repartir entre sus accionistas 12.000 millones con cargo a los resultados obtenidos entre 2022 y 2024 en el marco de su plan estratégico.

Precisamente, CaixaBank cuenta con una nueva hoja de ruta a tres años (2025-2027). Dicho plan pone el foco en el tirón de crédito para mantener la senda de crecimiento al calor del dinamismo económico previsto en España y Portugal, que proyectan un PIB superior a la media de la eurozona para el siguiente trienio. Esto debería impulsar la rentabilidad medida en términos de ROTE hasta un promedio de entre el 15-16% durante el periodo para cerrar 2027 por encima del 16%.

Las guías se han fijado para la nueva fase en la que se adentra el banco, que viene marcada también por el relevo en la cúpula. Desde el pasado 1 de enero CaixaBank cuenta con Tomás Muniesa como nuevo presidente no ejecutivo, que acompaña en la cúpula a Gonzalo Gortázar como CEO, sobre el que ya recaen todos los poderes ejecutivos. El puzle ha sido completado con la designación de Amparo Moraleda como vicepresidenta en sustitución de Muniesa. La ejecutiva forma parte del máximo órgano de gobierno corporativo del grupo desde 2014 y cuenta con una dilatada trayectoria como consejera de diversas compañías y organismos tanto en el ámbito nacional como internacional.