Dos millares de científicos en contra de Trump: «El gobierno está ejerciendo la censura, destruyendo nuestra independencia»

Casi 2.000 investigadores han firmado una carta abierta contra el presidente Donald Trump y sus políticas científicas. La misiva, en la que se leen los nombres de varios Premios Nobel, como el astrofísico alemán Reinhard Genzel o la viróloga francesa Françoise Barré-Sinoussi , y de científicos españoles como el bioquímico Joan Massagué , denuncia que la administración Trump «está desestabilizando» todo el entramado científico, referente a nivel mundial, «recortando fondos para la investigación, despidiendo a miles de científicos, eliminando el acceso público a los datos científicos y presionando a los investigadores para que modifiquen o abandonen su trabajo por motivos ideológicos», señala. «Vemos un peligro real en este momento», continúan. «Compartimos diversas convicciones políticas, pero como investigadores, estamos unidos en el deseo de proteger la investigación científica independiente. Enviamos este SOS para lanzar una advertencia clara: la actividad científica del país está siendo diezmada». El comunicado recoge el malestar de la comunidad científica por los «recortes drásticos», que incluyen la cancelación de subvenciones, así como la desfinanciación de los laboratorios, que obstaculiza la colaboración científica internacional. «Los recortes de financiación están obligando a las instituciones a pausar la investigación (incluidos los estudios sobre nuevos tratamientos para enfermedades), despedir al profesorado y dejar de matricular a estudiantes de posgrado, la fuente de la formación de científicos de la próxima generación», denuncian. «El gobierno está ejerciendo la censura, destruyendo esta independencia. Utiliza órdenes ejecutivas y amenazas financieras para manipular qué estudios se financian o publican, cómo se informan los resultados y a qué datos y hallazgos de investigación puede acceder el público. El gobierno bloquea la investigación sobre temas que considera objetables, como el cambio climático, o que arrojan resultados que no le agradan, en temas que abarcan desde la seguridad de las vacunas hasta las tendencias económicas», alertan los científicos firmantes. Además, recoge el «clima de miedo» que se ha apoderado de la comunidad investigadora. un ambiente que ha podido constatar ABC de la mano de investigadores españoles que ejercen en EE.UU. y que denuncian «paranoia», «angustia» e «incertidumbre». «Los investigadores, temerosos de perder su financiación o estabilidad laboral, están retirando sus nombres de las publicaciones, abandonando estudios y reescribiendo propuestas de subvención y artículos para eliminar términos científicamente precisos (como »cambio climático«) que las agencias consideran objetables», señalan en la carta abierta. «Aunque algunos miembros de la comunidad científica han protestado abiertamente, la mayoría de los investigadores, universidades, instituciones de investigación y organizaciones profesionales han guardado silencio para evitar antagonizar al gobierno y poner en peligro su financiación». Los firmantes aseveran que el desmantelamiento de la investigación en EE.UU. hará perder al país la ventaja científica que ahora ostenta. «Otros países liderarán el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades, fuentes de energía limpia y las nuevas tecnologías del futuro. Sus poblaciones serán más sanas y sus economías nos superarán en negocios, defensa, recopilación de inteligencia y monitoreo de la salud de nuestro planeta. El daño a la labor científica de nuestra nación podría tardar décadas en revertirse». La carta termina exigiendo a la administración Trump que «cese su ataque generalizado a la ciencia estadounidense» e insta a la sociedad a unirse a esta llamada de atención, compartiendo la declaración, contactando con sus representantes en el Congreso y haciendo entender a sus allegados los riesgos de las actuales políticas. «La voz de la ciencia no debe ser silenciada. Todos nos beneficiamos de la ciencia y todos corremos el riesgo de perder si se destruye la labor investigadora del país», sentencia.

Abr 1, 2025 - 23:10
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Dos millares de científicos en contra de Trump: «El gobierno está ejerciendo la censura, destruyendo nuestra independencia»
Casi 2.000 investigadores han firmado una carta abierta contra el presidente Donald Trump y sus políticas científicas. La misiva, en la que se leen los nombres de varios Premios Nobel, como el astrofísico alemán Reinhard Genzel o la viróloga francesa Françoise Barré-Sinoussi , y de científicos españoles como el bioquímico Joan Massagué , denuncia que la administración Trump «está desestabilizando» todo el entramado científico, referente a nivel mundial, «recortando fondos para la investigación, despidiendo a miles de científicos, eliminando el acceso público a los datos científicos y presionando a los investigadores para que modifiquen o abandonen su trabajo por motivos ideológicos», señala. «Vemos un peligro real en este momento», continúan. «Compartimos diversas convicciones políticas, pero como investigadores, estamos unidos en el deseo de proteger la investigación científica independiente. Enviamos este SOS para lanzar una advertencia clara: la actividad científica del país está siendo diezmada». El comunicado recoge el malestar de la comunidad científica por los «recortes drásticos», que incluyen la cancelación de subvenciones, así como la desfinanciación de los laboratorios, que obstaculiza la colaboración científica internacional. «Los recortes de financiación están obligando a las instituciones a pausar la investigación (incluidos los estudios sobre nuevos tratamientos para enfermedades), despedir al profesorado y dejar de matricular a estudiantes de posgrado, la fuente de la formación de científicos de la próxima generación», denuncian. «El gobierno está ejerciendo la censura, destruyendo esta independencia. Utiliza órdenes ejecutivas y amenazas financieras para manipular qué estudios se financian o publican, cómo se informan los resultados y a qué datos y hallazgos de investigación puede acceder el público. El gobierno bloquea la investigación sobre temas que considera objetables, como el cambio climático, o que arrojan resultados que no le agradan, en temas que abarcan desde la seguridad de las vacunas hasta las tendencias económicas», alertan los científicos firmantes. Además, recoge el «clima de miedo» que se ha apoderado de la comunidad investigadora. un ambiente que ha podido constatar ABC de la mano de investigadores españoles que ejercen en EE.UU. y que denuncian «paranoia», «angustia» e «incertidumbre». «Los investigadores, temerosos de perder su financiación o estabilidad laboral, están retirando sus nombres de las publicaciones, abandonando estudios y reescribiendo propuestas de subvención y artículos para eliminar términos científicamente precisos (como »cambio climático«) que las agencias consideran objetables», señalan en la carta abierta. «Aunque algunos miembros de la comunidad científica han protestado abiertamente, la mayoría de los investigadores, universidades, instituciones de investigación y organizaciones profesionales han guardado silencio para evitar antagonizar al gobierno y poner en peligro su financiación». Los firmantes aseveran que el desmantelamiento de la investigación en EE.UU. hará perder al país la ventaja científica que ahora ostenta. «Otros países liderarán el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades, fuentes de energía limpia y las nuevas tecnologías del futuro. Sus poblaciones serán más sanas y sus economías nos superarán en negocios, defensa, recopilación de inteligencia y monitoreo de la salud de nuestro planeta. El daño a la labor científica de nuestra nación podría tardar décadas en revertirse». La carta termina exigiendo a la administración Trump que «cese su ataque generalizado a la ciencia estadounidense» e insta a la sociedad a unirse a esta llamada de atención, compartiendo la declaración, contactando con sus representantes en el Congreso y haciendo entender a sus allegados los riesgos de las actuales políticas. «La voz de la ciencia no debe ser silenciada. Todos nos beneficiamos de la ciencia y todos corremos el riesgo de perder si se destruye la labor investigadora del país», sentencia.